"No me imaginaría
a la España de la próxima década no teniendo bacalao, bonitas playas o una
bonita relación con océano y eso requiere que hagamos cosas,
definitivamente", asegura la nieta del célebre oceanógrafo y fundadora de
la organización Oceana.
"Estaría
devastado". La nieta del célebre oceanógrafo marino Jacques Cousteau, Alexandra
Cousteau, tiene claro cuál sería su reacción si, 70 años después de que él
empezara a mostrar al mundo la belleza de los mares con su famoso barco Calypso,
viera cómo ha empeorado el estado de los océanos, ahora aquejados por
contaminación, por pesca intensiva, pérdida de especies y, sobre todo, por los
efectos del cambio climático.
Nieta e hija de
divulgadores marinos, Alexandra Cousteau es embajadora de Oceana, la mayor
organización internacional centrada únicamente en la conservación de los
océanos y en impulsar políticas públicas de los países costeros para protegerlo
y restaurarlos. Desde su fundación en 1999, ha expandido sus campañas en nueve
países de la UE, entre ellos España. Con una oficina permanente en la Gran Vía
desde 2003, celebró esta semana en Madrid la reunión de su Consejo
Directivo Internacional.
¿Cuáles son los
principales problemas de los océanos?
A grandes rasgos, la pesca intensiva, la contaminación, los plásticos, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. Esto está ocurriendo ahora en todo el mundo, especialmente en el mediterráneo, que es el más que más rápidamente se calienta.
Por eso quería
preguntarle, por el reto adicional que el calentamiento del agua debido al
cambio climático supone a problemas más ‘clásicos’ como la pesca intensiva o la
desaparición de especies.
El cambio climático es
el mayor reto. Ha habido campañas sobre contaminación, sobre pesca intensiva,
para extender áreas protegidas..., pero el cambio climático requiere otra
acción, mejor y a otro nivel. Es la preocupación ahora. Cuanto más resilientes hagamos
los océanos, cuanto más los protejamos, cuanto más vivos los podamos tener,
podrán absorber más carbono. Los océanos se están vaciando de vida y es en lo
que tenemos que focalizar.
"El cambio
climático es el mayor reto. Ha habido campañas sobre contaminación, pesca
intensiva o protección de áreas. Pero requiere otra acción, mejor y a otro
nivel"
¿Cómo se puede actuar
ante esto?
El enfoque de Oceana
es integral. Queremos extender el número de áreas protegidas. Francia o Reino
Unido están en ello [en España, el 24% de su superficie lo está, según la
organización] y hay que abrir caminos para que todo el mundo pueda mejorar. El
siguiente paso es fortalecer la protección. La otra cosa es luchar contra la
contaminación, que es otra de las estrategias de protección de los océanos. De
lo contrario, afectará al Mediterráneo, a las playas, al verano en el sur de
Francia, en España. Estudié en Salamanca y venía a Madrid y fui a Barcelona de
vacaciones y recuerdo que no había contaminación en las playas, así que es algo
que ocurre muy rápidamente y que tenemos que atajar.
Da la impresión de que
durante años y años hemos visto los mares y los océanos como lugares donde se
podía tirar cualquier cosa, donde las cosas simplemente desaparecían. Hasta que
nos dimos cuenta de lo perjudicial que es tratarlos así, también para la salud
humana.
Los océanos ahora son
más visibles que antes, vemos [los documentales] Planet Ocean, la
gente los ve, están por todas partes. Tuvimos la crisis de los plásticos y creo
que si atrajo tanta atención es porque la gente veía las evidencias en la
orilla. Era un recordatorio visual que conecta con los océanos más que con
cualquier otra cosa, más que el pescado que comemos. En mi experiencia hablando
de gente sobre estas cuestiones, la contaminación por plásticos es lo que más
se percibe como dañino. Pero no podemos hacer de una crisis por contaminación
por plásticos un problema individual. Debemos tener más mecanismos en marcha,
para reciclar, reutilizar. Creo que cada vez más la gente abandera el 'plastic
free' [sin plásticos], estamos moviéndonos a un mundo donde la gente no quiere
plásticos, como tampoco quiere redes sociales. Pero no estoy segura de que esto
lleve a la acción y ahora el interés empieza a bajar, no sé
"La contaminación
del mar por plásticos es lo que más dañino se percibe. Vamos hacia un
mundo donde la gente no los quiere, pero no estoy segura de que esto lleve a la
acción"
Empieza el buen tiempo
y se acerca el verano y, además de quienes viven en zonas costeras en países
como España, más gente empieza ir a la playa, a navegar, etc. ¿Qué se puede
hacer de manera individual para proteger el mar?
Hay tanto que se puede
hacer cuando pasamos tiempo al aire libre y vamos a la playa, o a festivales o
a conciertos al aire libre o a restaurantes. Hay que tener en cuenta lo
residuos que dejamos atrás, evitar el plástico de un solo uso todo lo posible,
evidentemente no dejándolo tirado cuando te vas de un lugar. Pero, si ves
basura, llévatela contigo. Otra cosa que todos podemos hacer es ser conscientes
del marisco que comemos. Sé que en España a la gente le encanta y es una buena
parte de cultura, de la gastronomía aquí y es maravilloso, pero hay que pensar
de dónde viene, si de pequeños o grandes pescadores. No solo porque ayuda a
proteger el océano sino también porque se apoya a los pescadores y comunidades
locales y eso es importante para proteger el océano.
¿Qué diría su abuelo,
Jacques Cousteau, sobre el estado actual de los océanos?
No estaría nada
contento. El no vio la contaminación masiva por plástico, no escuchó hablar
sobre la aceleración de los impactos del cambio climático o el empeoramiento de
la situación. Es un mundo tan diferente...
Jacques Cousteau fue
pionero y creo que consiguió captar la atención de la gente mostrando la
belleza de los océanos, aunque también fue activista contra la contaminación de
las aguas o los ensayos nucleares, por ejemplo. Desde entonces hasta ahora,
¿cuánto ha cambiado la situación?
Hay un gran contraste,
pero él empezó en los años 60, cuando no había contaminación por plásticos.
Creo que empezó con el principio del declive y hoy no entendería cómo hemos
llegado tan lejos. Empezó cuando los océanos eran increíblemente abundantes. Sus
películas mostraban a la gente la abundancia bajo la superficie, que es lo que
hoy hemos perdido en buena medida. Creo que estaría devastado por no haber
hecho más, no solo para evitar pérdidas, sino para reconstruir los ecosistemas
que se han visto afectados por nuestras acciones.
La comunidad de las ONG
moraliza sobre la pesca, mientras que es algo práctico. Tenemos un océano precioso,
pero también que alimentar a la gente, no tiene que ser una cosa o la
otra"
Leo en la web de
Oceana, que “un océano abundante, restaurado y sano puede, entre otros
beneficios, alimentar a más de mil millones de personas con comida saludable
cada día, para siempre”. ¿Una gestión apropiada de los océanos casi podría
terminar con el hambre en el mundo?
No sé si acabar con
él, pero creo que podría definitivamente abordarlo y también las necesidades de
las comunidades en zonas costeras de tantos países. Comunidades que dependen de
la pesca en África, en el sur de Asia, en Latinoamérica… para ellos y especialmente
para los niños. Son una increíble fuente de comida saludable. Es importante y
creo que muchas veces la comunidad de ONG moraliza sobre la pesca mientras que
es algo práctico. Tenemos un océano precioso, pero también que alimentar a la
gente, no tiene que ser una cosa o la otra. La pesca es una de las maneras de
alimentar a la gente en el mundo.
Está usted en Madrid
porque esta semana se celebró aquí un gran evento de Oceana que reunió a
su Consejo Directivo Internacional. ¿Por qué aquí?
España es una nación
pesquera muy importante, que siempre ha tenido una conexión con los océanos,
los exploraba, están relacionados con una vasta parte de su Historia y la pesca
es central para su economía, está vinculada a su cultura, a su cocina, de tantas
maneras. Hacerlo mejor para protegerlos mejora el futuro, mejorando las
políticas de gestión. Controlar la contaminación de los océanos es parte
del futuro de España y creo que las futuras generaciones de españoles van a
padecer lo que no hagamos ahora. No me imaginaría a la España de la próxima
década no teniendo bacalao, bonitas playas o una bonita relación con océano y
eso requiere que hagamos cosas, definitivamente.
Por último, le voy a
preguntar qué le parece un fenómeno del que tenemos noticia en los últimos
años, de orcas que ‘atacan’ yates u otras embarcaciones.
Creo que en Francia
también sucede, en la costa occidental. Ellas fueron golpeadas antes.
Tomado de 20 Minutos.
Imagen de archivo.