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21 abril, 2026

Entrevista. Alexandra Cousteau: "Jacques no estaría nada contento con el estado actual de los océanos, no entendería cómo hemos llegado tan lejos"

 Clara Pinar

"No me imaginaría a la España de la próxima década no teniendo bacalao, bonitas playas o una bonita relación con océano y eso requiere que hagamos cosas, definitivamente", asegura la nieta del célebre oceanógrafo y fundadora de la organización Oceana.

"Estaría devastado". La nieta del célebre oceanógrafo marino Jacques Cousteau, Alexandra Cousteau, tiene claro cuál sería su reacción si, 70 años después de que él empezara a mostrar al mundo la belleza de los mares con su famoso barco Calypso, viera cómo ha empeorado el estado de los océanos, ahora aquejados por contaminación, por pesca intensiva, pérdida de especies y, sobre todo, por los efectos del cambio climático.

Nieta e hija de divulgadores marinos, Alexandra Cousteau es embajadora de Oceana, la mayor organización internacional centrada únicamente en la conservación de los océanos y en impulsar políticas públicas de los países costeros para protegerlo y restaurarlos. Desde su fundación en 1999, ha expandido sus campañas en nueve países de la UE, entre ellos España. Con una oficina permanente en la Gran Vía desde 2003, celebró esta semana en Madrid la reunión de su Consejo Directivo Internacional.

¿Cuáles son los principales problemas de los océanos?

A grandes rasgos, la pesca intensiva, la contaminación, los plásticos, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático. Esto está ocurriendo ahora en todo el mundo, especialmente en el mediterráneo, que es el más que más rápidamente se calienta.

Por eso quería preguntarle, por el reto adicional que el calentamiento del agua debido al cambio climático supone a problemas más ‘clásicos’ como la pesca intensiva o la desaparición de especies.

El cambio climático es el mayor reto. Ha habido campañas sobre contaminación, sobre pesca intensiva, para extender áreas protegidas..., pero el cambio climático requiere otra acción, mejor y a otro nivel. Es la preocupación ahora. Cuanto más resilientes hagamos los océanos, cuanto más los protejamos, cuanto más vivos los podamos tener, podrán absorber más carbono. Los océanos se están vaciando de vida y es en lo que tenemos que focalizar.

"El cambio climático es el mayor reto. Ha habido campañas sobre contaminación, pesca intensiva o protección de áreas. Pero requiere otra acción, mejor y a otro nivel"

¿Cómo se puede actuar ante esto?

El enfoque de Oceana es integral. Queremos extender el número de áreas protegidas. Francia o Reino Unido están en ello [en España, el 24% de su superficie lo está, según la organización] y hay que abrir caminos para que todo el mundo pueda mejorar. El siguiente paso es fortalecer la protección. La otra cosa es luchar contra la contaminación, que es otra de las estrategias de protección de los océanos. De lo contrario, afectará al Mediterráneo, a las playas, al verano en el sur de Francia, en España. Estudié en Salamanca y venía a Madrid y fui a Barcelona de vacaciones y recuerdo que no había contaminación en las playas, así que es algo que ocurre muy rápidamente y que tenemos que atajar.

Da la impresión de que durante años y años hemos visto los mares y los océanos como lugares donde se podía tirar cualquier cosa, donde las cosas simplemente desaparecían. Hasta que nos dimos cuenta de lo perjudicial que es tratarlos así, también para la salud humana.

Los océanos ahora son más visibles que antes, vemos [los documentales] Planet Ocean, la gente los ve, están por todas partes. Tuvimos la crisis de los plásticos y creo que si atrajo tanta atención es porque la gente veía las evidencias en la orilla. Era un recordatorio visual que conecta con los océanos más que con cualquier otra cosa, más que el pescado que comemos. En mi experiencia hablando de gente sobre estas cuestiones, la contaminación por plásticos es lo que más se percibe como dañino. Pero no podemos hacer de una crisis por contaminación por plásticos un problema individual. Debemos tener más mecanismos en marcha, para reciclar, reutilizar. Creo que cada vez más la gente abandera el 'plastic free' [sin plásticos], estamos moviéndonos a un mundo donde la gente no quiere plásticos, como tampoco quiere redes sociales. Pero no estoy segura de que esto lleve a la acción y ahora el interés empieza a bajar, no sé

"La contaminación del mar por plásticos es lo que más dañino se percibe. Vamos hacia un mundo donde la gente no los quiere, pero no estoy segura de que esto lleve a la acción"

Empieza el buen tiempo y se acerca el verano y, además de quienes viven en zonas costeras en países como España, más gente empieza ir a la playa, a navegar, etc. ¿Qué se puede hacer de manera individual para proteger el mar?

Hay tanto que se puede hacer cuando pasamos tiempo al aire libre y vamos a la playa, o a festivales o a conciertos al aire libre o a restaurantes. Hay que tener en cuenta lo residuos que dejamos atrás, evitar el plástico de un solo uso todo lo posible, evidentemente no dejándolo tirado cuando te vas de un lugar. Pero, si ves basura, llévatela contigo. Otra cosa que todos podemos hacer es ser conscientes del marisco que comemos. Sé que en España a la gente le encanta y es una buena parte de cultura, de la gastronomía aquí y es maravilloso, pero hay que pensar de dónde viene, si de pequeños o grandes pescadores. No solo porque ayuda a proteger el océano sino también porque se apoya a los pescadores y comunidades locales y eso es importante para proteger el océano.

¿Qué diría su abuelo, Jacques Cousteau, sobre el estado actual de los océanos?

No estaría nada contento. El no vio la contaminación masiva por plástico, no escuchó hablar sobre la aceleración de los impactos del cambio climático o el empeoramiento de la situación. Es un mundo tan diferente...

Jacques Cousteau fue pionero y creo que consiguió captar la atención de la gente mostrando la belleza de los océanos, aunque también fue activista contra la contaminación de las aguas o los ensayos nucleares, por ejemplo. Desde entonces hasta ahora, ¿cuánto ha cambiado la situación?

Hay un gran contraste, pero él empezó en los años 60, cuando no había contaminación por plásticos. Creo que empezó con el principio del declive y hoy no entendería cómo hemos llegado tan lejos. Empezó cuando los océanos eran increíblemente abundantes. Sus películas mostraban a la gente la abundancia bajo la superficie, que es lo que hoy hemos perdido en buena medida. Creo que estaría devastado por no haber hecho más, no solo para evitar pérdidas, sino para reconstruir los ecosistemas que se han visto afectados por nuestras acciones.

La comunidad de las ONG moraliza sobre la pesca, mientras que es algo práctico. Tenemos un océano precioso, pero también que alimentar a la gente, no tiene que ser una cosa o la otra"

Leo en la web de Oceana, que “un océano abundante, restaurado y sano puede, entre otros beneficios, alimentar a más de mil millones de personas con comida saludable cada día, para siempre”. ¿Una gestión apropiada de los océanos casi podría terminar con el hambre en el mundo?

No sé si acabar con él, pero creo que podría definitivamente abordarlo y también las necesidades de las comunidades en zonas costeras de tantos países. Comunidades que dependen de la pesca en África, en el sur de Asia, en Latinoamérica… para ellos y especialmente para los niños. Son una increíble fuente de comida saludable. Es importante y creo que muchas veces la comunidad de ONG moraliza sobre la pesca mientras que es algo práctico. Tenemos un océano precioso, pero también que alimentar a la gente, no tiene que ser una cosa o la otra. La pesca es una de las maneras de alimentar a la gente en el mundo.

Está usted en Madrid porque esta semana se celebró aquí un gran evento de Oceana que reunió a su Consejo Directivo Internacional. ¿Por qué aquí?

España es una nación pesquera muy importante, que siempre ha tenido una conexión con los océanos, los exploraba, están relacionados con una vasta parte de su Historia y la pesca es central para su economía, está vinculada a su cultura, a su cocina, de tantas maneras. Hacerlo mejor para protegerlos mejora el futuro, mejorando las políticas de gestión. Controlar la contaminación de los océanos es parte del futuro de España y creo que las futuras generaciones de españoles van a padecer lo que no hagamos ahora. No me imaginaría a la España de la próxima década no teniendo bacalao, bonitas playas o una bonita relación con océano y eso requiere que hagamos cosas, definitivamente.

Por último, le voy a preguntar qué le parece un fenómeno del que tenemos noticia en los últimos años, de orcas que ‘atacan’ yates u otras embarcaciones.

Creo que en Francia también sucede, en la costa occidental. Ellas fueron golpeadas antes.

Tomado de 20 Minutos. Imagen de archivo.