El arresto de Ben Roberts-Smith se produce en el marco de una
investigación sobre posibles violaciones de derecho internacional humanitario
durante el conflicto
Agencias
El ex miembro de las Fuerzas de Defensa de Australia Ben
Roberts-Smith, el soldado vivo más condecorado del país, fue detenido este
martes en el aeropuerto de Sídney, según ha informado la BBC. El exmilitar está
acusado de cinco cargos de crímenes de guerra en Afganistán, durante el
conflicto que duró dos décadas, entre 2001 y 2021, según han detallado ese
mismo día las autoridades australianas.
La detención de Roberts-Smith se produce en el marco de una investigación conjunta de la Policía Federal Australiana y la Oficina del Investigador Especial, que desde 2021 indagan presuntas violaciones del derecho internacional humanitario cometidas por tropas australianas en Afganistán. El exsoldado pasará la noche del martes entre rejas a la espera de la audiencia prevista para el miércoles por un juez, informa el mismo diario británico.
Roberts-Smith, de 47 años, está acusado de su presunta
implicación en la muerte de ciudadanos afganos en distintos incidentes
ocurridos entre 2009 y 2012 en la provincia de Uruzgan, en el centro de
Afganistán. Según han detallado las autoridades en un comunicado, los cargos
incluyen tanto la ejecución directa de víctimas como la participación en
calidad de instigador, cómplice o superior que ordenó los asesinatos.
El detenido, condecorado con la Cruz de Victoria —el
reconocimiento militar más alto de Australia—, estuvo desplegado entre 2006 y
2012 en seis ocasiones en Afganistán como parte del Regimiento del Servicio
Especial Aéreo, un cuerpo de élite de las Fuerzas de Defensa australianas.
Según la información proporcionada por la Policía Federal,
las víctimas presuntamente no participaban en hostilidades en el momento de los
hechos y algunas se encontraban detenidas, desarmadas y bajo control de
militares australianos cuando fueron asesinadas.
El caso se produce tras años de controversia en torno a
Roberts-Smith. En 2020, el
Ejército australiano reconoció haber asesinado a 39 civiles y prisioneros
afganos, todos ellos desarmados. Tres años después, un tribunal civil
concluyó que, eran sustancialmente ciertas las acusaciones de que Roberts-Smith
era uno de los implicados en esas muertes, aunque hasta ahora no había sido
condenado penalmente por ello.
La legislación australiana contempla para el delito de crimen
de guerra por asesinato una pena máxima de cadena perpetua. La investigación,
conocida como Operación Emerald-Argon, forma parte de un conjunto más amplio de
pesquisas sobre presuntos crímenes de guerra cometidos por personal australiano
entre 2005 y 2016. Hasta la fecha, se han abierto 53 casos, de los cuales 39
han sido cerrados por falta de pruebas suficientes, mientras que otros 10 aún
están en curso.
Las autoridades han subrayado que los hechos investigados
afectan a “una parte muy reducida” de las fuerzas armadas y recalcaron que la
mayoría del personal militar australiano actúa o ha actuado conforme a la ley y
a los estándares internacionales.
Fuente: El País / España.