El gobierno chileno
lanzó el T-40 Newén, una aeronave de entrenamiento, tras décadas sin producción
local. El proyecto busca fortalecer capacidades tecnológicas del país.
El presidente, José Antonio Kast, encabezó este lunes la
presentación del T-40 Newén, el primer avión de fabricación
nacional en casi dos décadas, desarrollado íntegramente por la Empresa
Nacional de Aeronáutica (ENAER). El acto se realizó en la Base El Bosque de la
Fuerza Aérea de Chile (FACh) y marcó un hito en la reactivación
de la industria aeronáutica chilena, que vuelve a posicionarse en el mapa
de países productores de tecnología aeroespacial.
Del evento también
participaron el ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros, el Comandante en
Jefe de la Fuerza Aérea, general Hugo Rodríguez, y el director ejecutivo de
ENAER, general retirado Henry Cleveland.
El T-40 Newén y el fin
de décadas sin producción aeronáutica propia
El T-40 Newén, previamente conocido como Pillán II, viene a tomar el lugar del T-35 Pillán, el avión de entrenamiento que desde 1984 formó a miles de pilotos chilenos y de otros países. El T-35 acumuló más de 30 años de servicio en ocho países de América y Europa, con más de 300.000 horas de instrucción.
Sin embargo, la FACh
necesitaba una aeronave más moderna, y el Newén llega para cubrir ese
espacio ya que permite que los pilotos adquieran habilidades
intermedias de forma progresiva antes de pasar a volar aviones
de combate más complejos como el F-16 o el F-15.
A diferencia del
Pillán, cuyos componentes en parte venían del extranjero, el T-40
Newén fue diseñado completamente por ingenieros y técnicos
chilenos. Según el director ejecutivo de ENAER, el proyecto va mucho más
allá de fabricar un avión, busca que el futuro piloto se familiarice desde el
primer día de su formación con tecnologías similares a las que
encontrará en aeronaves más avanzadas a lo largo de su carrera, lo que
hace esa transición más natural y segura.
En cuanto a su
construcción, el Newén incorpora materiales modernos como
fibra de carbono, que lo hacen más liviano y resistente que su
antecesor. Su cabina reemplaza los instrumentos analógicos tradicionales
por pantallas digitales que concentran toda la información de
vuelo, algo habitual en los cazas de última generación.
Además, está diseñado
para soportar maniobras de alta exigencia física, como las
acrobacias militares, sin comprometer la integridad de la estructura ni la
seguridad de la tripulación. Cuenta también con asientos eyectables para
casos de emergencia y un sistema de aire acondicionado en cabina.
El sistema incluye
también herramientas de entrenamiento en tierra desarrolladas
por DTS (Desarrollo de Tecnologías y Sistemas SpA), la filial tecnológica de
ENAER. Esto abarca un simulador de vuelo con realidad virtual que
recrea las condiciones reales de vuelo, una plataforma digital para planificar
las misiones antes de despegar, y un sistema de análisis posterior que permite
al instructor y al alumno revisar en detalle todo lo que ocurrió durante el
vuelo, incluyendo imágenes y datos registrados en tiempo real.
Kast destacó
el carácter estratégico del conjunto y subrayó que iniciativas
como esta, junto a las que llevan adelante ASMAR y FAMAE, representan una inversión
en la nación y no un gasto.
El prototipo
presentado, denominado “00”, será enviado al extranjero, con
Estados Unidos o Brasil como posibles destinos, para someterlo a pruebas
de resistencia estructural antes de la fase de vuelo. El primer
vuelo estará a cargo de un segundo prototipo y podría
concretarse en 2027. Se espera que ENAER entregue la primera
aeronave durante 2026, con producción en serie desde ese mismo año y un pedido
inicial de 33 unidades destinadas a la Escuela de Aviación “Capitán
Ávalos”.
En cuanto a la
proyección exterior, ENAER ya presentó el sistema a países como Egipto,
Argelia, Portugal, República Dominicana, Paraguay, Uruguay, Guatemala y Ecuador.
Vietnam figura como posible interesado, España recibió una oferta formal y una
delegación de la Real Fuerza Aérea Británica viajó a Chile en noviembre de 2025
para conocer el proyecto de cerca.
Adicionalmente, ENAER
anunció que a mediados de 2026 comenzará el diseño de
un nuevo avión de mayor potencia, y que ya se están dando los
primeros pasos hacia la construcción de un dron de uso dual,
es decir, con aplicaciones tanto militares como civiles.
Fuente: DEF / Imagen
de Gustavo Roe.
