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16 abril, 2026

Bukele aprueba una reforma para permitir la cadena perpetua a menores de hasta 12 años

 La Vanguardia

El presidente salvadoreño impulsa sus políticas de mano dura con las que ya ha encarcelado a unas 91.650 personas

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, firmó este pasado miércoles una reforma constitucional para permitir imponer penas de prisión perpetua a menores de hasta 12 años de edad. 

La medida, aprobada el mes pasado por la Asamblea Legislativa —donde el partido de Bukele tiene mayoría—, se aplicaría a personas condenadas por cometer o ser cómplices de delitos como homicidio, feminicidio, violación y pertenencia a pandillas.

La pena máxima en El Salvador antes de las reformas de Bukele era de 60 años para adultos, una cifra menor para los menores de edad. Esta nueva reforma, que entrará en vigor el próximo 26 de abril, pretende crear nuevos tribunales penales y establece una revisión obligatoria de las condenas a partir de varias décadas después de su inicio, dependiendo de la edad del condenado y la gravedad de los delitos. 

Varias organizaciones de derechos humanos denuncian casos de detenciones arbitrarias y sin garantías

Esta última medida se suma a otras políticas de mano dura impulsadas por el presidente, siendo un paso más controvertido al implicar a menores de edad. Tras un repunte de la violencia de las pandillas en 2022, un estado de emergencia inicialmente temporal se ha convertido en la nueva normalidad del país centroamericano, donde se suspendieron los derechos constitucionales y se ha encarcelado a más del 1% de la población. 

Según varias organizaciones de derechos humanos, se han documentado casos de detenciones arbitrarias durante años, a menudo bajo cargos vagos o con escasas pruebas. Los presos son frecuentemente juzgados en procesos masivos y los abogados pierden el rastro de sus clientes.

En uno de esos juicios masivos el año pasado, presuntos miembros de pandillas recibieron condenas de cientos de años de prisión, mientras que funcionarios del gobierno de Bukele han afirmado previamente que los pandilleros detenidos “nunca volverán” a las calles.

Bajo esta ofensiva, el gobierno de Bukele ha detenido ya a unas 91.650 personas en El Salvador, y según datos proporcionados por el mismo Bukele, menos del 10% han sido puestas en libertad, lo que ha generado acusaciones de violaciones de derechos humanos y detenciones arbitrarias, aunque también ha reducido drásticamente la tasa de homicidios en un país históricamente azotado por las pandillas.

El aliado de derechas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sido duramente criticado por debilitar los contrapesos institucionales y socavar la frágil democracia salvadoreña, modificando la Constitución en diversas ocasiones para, por ejemplo, eliminar los límites de mandatos presidenciales, abriendo la puerta a que pueda mantenerse en el poder de forma indefinida.

Expertos afirman que el Gobierno de Bukele también ha intensificado su persecución de enemigos políticos, deteniendo a críticos y activistas, y obligando cada vez más a periodistas y voces opositoras a elegir entre el exilio o la prisión.

Agencias - Tomado de La Vanguardia / España. Imagen: Jose Cabezas / Reuters.