A medida que se extienden las consecuencias de la guerra de
Estados Unidos e Israel contra Irán, los países BRICS enfrentan una presión
creciente para posicionarse, pero sus intereses contrapuestos los limitan.
Teherán ha
urgido al bloque de los países BRICS, formado
por 11 economías emergentes y actualmente presidido por India, a intervenir en la
guerra entre Estados Unidos , Israel e Irán.
Irán, que se unió a los BRICS en 2024, pide una postura
colectiva firme para condenar lo que denomina "agresión militar" y
quiere que el bloque desempeñe un papel más importante en el apoyo a la
estabilidad regional.
India ha evitado hasta ahora tomar partido en el conflicto,
instando a la moderación, la desescalada y el retorno al diálogo; algo que,
según analistas, Washington interpreta como una estrategia de posicionamiento
más que como una muestra de solidaridad con Irán.
"Algunos miembros de los BRICS están directamente
involucrados en la situación actual en la región de Asia Occidental, lo que ha
afectado obtener un consenso sobre una posición común de los BRICS respecto
del conflicto en curso", declaró Randhir Jaiswal, portavoz del
Ministerio de Exteriores de la India.
¿Qué pueden hacer los BRICS?
Los expertos han señalado que la capacidad de respuesta de
los BRICS es limitada, a pesar de las expectativas de Irán.
La ampliación del bloque ha profundizado las divisiones
internas, y países del Golfo, como los Emiratos
Árabes Unidos y Arabia Saudita,
desconfían de Irán. Otros Gobiernos se muestran reacios a adoptar una postura
que pueda interpretarse como una oposición a Estados Unidos.
Shanthie Mariet D'Souza, presidenta de Mantraya, un foro de
investigación independiente, advierte a DW que, si bien la alianza tiene
potencial como foro de diálogo, quizás no sea realista esperar que los BRICS
emitan una declaración conjunta, y mucho menos que intervengan de alguna
manera.
Los intereses energéticos agravan el dilema de la India
D'Souza afirma que India, como presidenta de los BRICS,
desempeñaba un papel clave en la construcción del consenso, lo que le otorgaba
la autoridad para emitir una declaración en nombre del bloque.
"Pero, en el actual clima geopolítico, cualquier medida
de este tipo tendría escaso impacto en lo que Estados Unidos e Israel intentan
lograr en Irán", aclara. Además, según ella, los BRICS son incapaces
incluso de expresar una postura en cuanto a sus principios.
Meera Shankar, exembajadora de la India en Estados Unidos,
dice a DW que, en esta etapa, parece improbable que se alcance una declaración
de consenso. "BRICS no es una alianza de países con ideas afines",
observa Shankar. "Es una agrupación informal con una agenda amplia que
abarca el comercio, el desarrollo, la cooperación económica y el
fortalecimiento del multilateralismo".
Desde su punto de vista, hay muchos temas en los que los
miembros del bloque ―Brasil,
Rusia, India, China, Sudáfrica, Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos,
Etiopía, Indonesia e Irán― consideran que vale la pena trabajar juntos, incluso
cuando no estén de acuerdo en otros asuntos.
India y un acto de equilibrio
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian,
ha hablado con el primer ministro indio, Narendra Modi, y el
ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, ha mantenido varias conversaciones
telefónicas con su homólogo indio, Subrahmanyam Jaishankar, sobre la activación
de los BRICS para lograr la estabilidad y condenar los ataques estadounidenses
e israelíes.
"A pesar de ostentar la presidencia de los BRICS, Nueva
Delhi ha mantenido un perfil relativamente bajo en la guerra de Estados Unidos
e Israel contra Irán, incluso después del asesinato del jefe de Estado de un
miembro de los BRICS, en clara violación de las normas internacionales",
señala a DW Gulshan Sachdeva, profesor del Centro de Estudios Europeos de la
Universidad Jawaharlal Nehru.
"La guerra que se está desarrollando, incluido el cierre
efectivo del estrecho de Ormuz, del que dependen en gran medida las
importaciones energéticas de la India, está obligando a Nueva Delhi a
replantearse su postura", agrega, en referencia a la interrupción del
transporte marítimo en esa vía marítima estratégica.
Sachdeva indica que Teherán ha comenzado a permitir el paso
de buques con bandera india por el estrecho de Ormuz, caso por caso, y puede
estar esperando una respuesta política recíproca.
"Irán puede esperar una declaración contundente de los
BRICS, pero India también debe equilibrar las posiciones de otros miembros
regionales como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos", afirma
Sachdeva. Ambos países albergan bases militares estadounidenses y han sufrido
ataques iraníes durante el conflicto.
"En gran medida, el resultado de la presidencia india de
los BRICS dependerá de si moviliza activamente al bloque contra el ataque a uno
de sus miembros e impulsa la desescalada, o si se conforma con reuniones de
procedimiento de bajo perfil con resultados poco satisfactorios", resume.
Un bloque dividido por intereses contrapuestos
La crisis ha puesto de manifiesto las profundas divisiones
dentro de los BRICS, con miembros en bandos opuestos, mientras India evita
notablemente las críticas a los ataques estadounidenses e israelíes.
Para el exdiplomático indio Ajay Bisaria, la crisis en
Medio Oriente "ha puesto al descubierto las contradicciones políticas
dentro del bloque ampliado de los BRICS". Y subraya que "India, en su
papel de presidente, define a los BRICS como un club económico 'no occidental',
en lugar de una alianza de seguridad 'antioccidental'".
"El hecho de que los BRICS no hayan emitido una
declaración conjunta pone de relieve las limitaciones geopolíticas del bloque y
su enfoque económico en las 'economías emergentes'", señala Bisaria y
observa en esta crisis un potencial aún desaprovechado: India tiene la
oportunidad de actuar más proactivamente, como facilitador potencial de la paz,
quizás junto con otros miembros neutrales de los BRICS, pidiendo una pausa
inmediata en las hostilidades para posibilitar el "diálogo y la
diplomacia".
Tomado de D.W. / Alemania.