El presidente español justificó así la condena a los actuales
ataques contra Irán y los llamamientos a la desescalada del conflicto.
Entre Todos D.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, en su
declaración institucional de este martes para responder a las nuevas amenazas de su homólogo de EE.UU., Donald
Trump, aseveró: "Hace 23 años, otra administración estadounidense nos
arrastró a una guerra en Oriente Medio".
Las palabras de Sánchez se producen un día después de que
Trump afeara la negativa de España de facilitar sus bases militares para los
aviones estadounidenses que participan en la agresión a Irán, que inició el fin
de semana pasado. En respuesta, ordenó estudiar la aplicación de sanciones
contra el país europeo.
En ese contexto, el presidente de Gobierno español recordó que hace más de dos décadas, el Gobierno de EE.UU. arrastró al país europeo a la guerra de Irák, con el supuesto objetivo de "eliminar las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein, llevar la democracia y garantizar la seguridad global". No obstante, produjo el efecto contrario: "Desencadenó la mayor oleada de inseguridad que ha sufrido nuestro continente desde la caída del muro de Berlín", sostuvo.
El mandatario español defendió que el conflicto en Irak
supuso "un aumento drástico del terrorismo yihadista, una
grave crisis migratoria en el Mediterráneo oriental y un incremento
generalizado de los precios de la energía y del coste de la
vida".
"Ese fue el regalo del trío de las Azores a
los europeos entonces: un mundo más inseguro y una vida peor", dijo,
refiriéndose a los por entonces máximos mandatarios de EE.UU., George
W. Bush, de Reino Unido, Tony Blair, y de España, José María
Aznar.
Se estima que la participación en aquella guerra estuvo
detrás de la motivación de los ataques terroristas que se produjeron el
11 de marzo de 2004 en Madrid. El mortal atentado se saldó con 190
muertos y 1857 heridos, el más grave de los que han tenido lugar en la
historia de España.
"Es verdad que aún es pronto para saber si la guerra de
Irán tendrá consecuencias semejantes a la de Irak", reflexionó Sánchez,
pero consideró que sí hay seguridad de que no saldrá "un
orden internacional más justo". En su criterio, lo que se vislumbra es
el horizonte son subidas de los precios de gas y petróleo, así como mayor
incertidumbre económica.
Tras el desencadenamiento de los ataques de EE.UU. e Israel a
Irán, y la reacción de este atacando a su vez al menos a nueve países, el
Gobierno español se negó a la utilización de las bases estadounidenses
en su territorio para cooperar en el conflicto, condenó la acción
unilateral de Washington y Tel Aviv. En contravía, Sánchez
ha hecho continuos llamamientos a la vuelta a la mesa de las
negociaciones.
Con información de R.T.