Desde la
fiscalía no descartan el móvil político, a partir de las consignas encontradas
en el brazo del militante Rodrigo Rojas Vade.
Por Gabriel
Osorio. Desde Santiago
“Viva Kast”,
“No + Zurdos” son las frases que fueron rayadas en el cuerpo de Rodrigo Rojas
Vade, exconstituyente de Chile, quien fue hallado inconsciente, maniatado y
rociado de gasolina a un costado de la Ruta 78, en la Región Metropolitana de
Santiago. El ataque habría tenido lugar la noche del 11 de marzo, horas después
de que José Antonio Kast asumiera como presidente de la República.
Rojas Vade
habría salido a las 22:00 horas a comprar cigarrillos en la localidad rural de
Pomaire. A las 23:50, Carabineros recibió una denuncia de abandono de vehículo
en el camino entre Pomaire y Melipilla, la ciudad vecina. Se trataba del
Citroën C3 color azul que la víctima usaba en su trabajo como chofer de
aplicación. Los efectivos acudieron al lugar y encontraron el cuerpo tirado en
la caletera, en medio de un charco de sangre. Las consignas políticas, escritas
con fibrón negro, tuvieron que ser repasadas varias veces en sus brazos.
Habiendo sufrido graves lesiones en la cabeza, Rojas Vade fue ingresado en riesgo vital al Hospital San José de Melipilla y posteriormente trasladado al Servicio de Urgencia del Hospital San Juan de Dios, en Santiago. Según su comunicado institucional, el exconstituyente se encuentra actualmente internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) bajo supervisión constante, pero “estable dentro de su gravedad”.
Las
circunstancias concretas del ataque no han sido aclaradas. Según informa Canal
13 desde Chile, en el Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de
Fiscalía manejan dos hipótesis: por un lado, la de un móvil político, por las
consignas rayadas en su cuerpo; por el otro, la vinculada a un conflicto por
drogas, que atribuiría lo escrito a un intento de desviar el foco de la
investigación.
No se detectó
un uso de armas de fuego ni se registran denuncias por amenazas. La segunda
hipótesis cobraría fuerza, según The Clinic, por la deriva que
habría tomado la vida de la víctima tras renunciar a la Convención
Constitucional, cuando admitió haber mentido sobre ser paciente de leucemia.
“No lucho
contra el cáncer, lucho para pagar la quimio. Salud digna para Chile”, decía el
cartel que sostenía un totalmente rapado Rojas Vade quien, usando catéter y
barbijo, se exponía todos los viernes a los gases de la Plaza Baquedano. Ese
año 2019, en medio del llamado estallido social, el sitio había sido
rebautizado como “Plaza Dignidad”, y el cariñosamente apodado “Pelado Vade” se
convirtió en un ícono de las protestas.
El 4 de
septiembre de 2021, arrinconado por una investigación del diario La
Tercera, Rojas Vade reconoció que nunca tuvo cáncer. Para entonces ya había
sido electo como miembro y vicepresidente de la Convención Constitucional,
órgano que aspiraba a reemplazar el texto de 1980; el principal legado político
de la dictadura chilena. Su renuncia recién se hizo efectiva en marzo del 2022.
El plebiscito de salida se celebró ese mismo año, con un récord de 61% de apoyo
a la opción de rechazo.
Desde
entonces, según imágenes aisladas, Rojas Vade se dejó crecer el pelo y la
barba. Se trasladó al hogar de su familia en Pomaire, un pueblo de alrededor de
4000 habitantes a 66 km de Santiago. El 2023 fue condenado por el delito de
estafa residual, tras haber recaudado más de 13 millones para costear el
tratamiento de la enfermedad que no padecía. Totalmente excluido de la vida
pública, sin que ningún empleador quisiera contratarlo, trabajaba de chofer de
aplicación en el vehículo de su hermana, junto al cual fue agredido.
“Esto nos
demuestra que en Chile estamos en una emergencia en seguridad”, declaró sobre
el caso Mara Sedini la nueva vocera de gobierno, repitiendo el eslogan de
campaña. Consultada por la posibilidad de un móvil político, la ministra se
mostró cautelosa y pidió esperar a tener todos los antecedentes.
En su primer
discurso oficial desde el balcón de La Moneda, Kast exigió a la multitud que
respete al expresidente Gabriel Boric, y especificó que los adversarios de
Chile no son “los que piensan distinto en política”. Sus cientos de adherentes,
sin embargo, lo esperaron coreando “El que no salta es zurdo”, la etiqueta que
fue rayada en el brazo de Rojas Vade.
“A los zurdos
les vamos a dar dos cosas que no quieren: un trabajo y una ducha”, decía en
campaña Johannes Kaiser, candidato del Partido Nacional Libertario, quien en
primera vuelta recibió el 13% de los votos. Su vocabulario remite al “Zurdos
hijos de p… tiemblen”, que popularizó en Argentina Javier Milei, quien en 2024
recibió una nota de protesta de la cancillería de Chile a partir de una
publicación en X: “Poniendo zurdos en su lugar”, que escribió en referencia al
entonces presidente Boric.
Kast, a
diferencia de Kaiser, cuida mucho su lenguaje al momento de referirse a la
oposición. A lo largo de su carrera, sin embargo, se ha acercado a los lugares
más oscuros de la historia política chilena.
En su campaña
presidencial del 2017, el actual presidente defendió explícitamente lo que él
llama “gobierno militar”. Ante las cámaras de televisión acuñó una célebre
frase: “Si Pinochet estuviera vivo, votaría por mí”. En la misma línea, Kast ha
abogado por la liberación de militares presos por violaciones a los derechos
humanos, mediando visitas al brigadier (r) Miguel Krassnoff, condenado a 1060
años de cárcel por secuestro, tortura y desaparición de personas durante la
dictadura chilena.
En su
ceremonia de asunción, Kast eligió una banda presidencial con el escudo
nacional a la altura del pecho. El último en lucir así el símbolo fue el
dictador.
DESTACADO: El
ataque habría tenido lugar la noche del 11 de marzo, horas después de que Kast
asumiera como presidente.
Página 12 / Argentina. Imagen: AFP.