El partido verde triunfó en las elecciones parciales y se
muestra como una alternativa al Partido Laborista para frenar el avance de la
ultraderecha.
Los verdes reconfiguraron el mapa político convirtiéndose en una
alternativa de izquierda al laborismo de Keir Starmer y derrotando a la
ultraderecha del Reform UK. Con similitudes al efecto Zohran Madnami en Estados
Unidos, pero con mayor proyección nacional, el partido de Zack Polanski desplazó
a un segundo lugar en la elección de Gorton and Denton a la ultraderecha de
Nigel Farage que venía liderando las encuestas nacionales desde hacía un año
y relegó a los laboristas a un humillante tercer lugar en un bastión
histórico del norte del país que había ganado con un 50% de los votos en 2024.
Salvo Polanski y sus huestes, que se alzaron con un 41% de los votos, nadie puede festejar. El ultraderechista Reform UK, que venía ufanándose de ser el partido natural de recambio a nivel gubernamental, obtuvo un 28,7% de la mano de Matt Goodwin, un racista ex presentador televisivo. El laborismo sacó un 25% de los votos, 25% menos que hace solo unos 18 meses. Los conservadores, partido dominante británico en los últimos 150 años, y los liberal demócratas, cuarta fuerza parlamentaria, perdieron el depósito que se hace para participar en un evento electoral al obtener menos del 5% de los votos.
El primer ministro Keir Starmer quedó contra las cuerdas. En
su propio partido son cada vez más las voces que se animan a pedir públicamente
su cabeza y se duplicaron los rumores y complots clandestinos contra su figura.
Starmer reaccionó con un tono que pretendía ser desafiante y adoptó la misma
táctica que el resto del espectro político: atacar a los verdes. El laborismo,
que venía corriéndose a la derecha para combatir la amenaza del ultraderechista
Nigel Farrage, se encontró esta mañana alertando sobre los
peligros de la “ultraizquierda” que representaría Polanski.
Lo mismo hizo Farrage que venía sintiéndose el cónsul del
emperador Donald Trump en el Reino Unido. Discípulo del ultra estadounidense,
acusó a los verdes de fraude. “Esta es una victoria para los sectarios y para
los tramposos. Matt Goodwin era un excelente candidato. Pero se vienen los
comicios de mayo. Nos veremos allí la cara. Será el adiós de Starmer y del
Partido Conservador”, dijo en un comunicado Farage.
¿Cuánto puede durar Starmer?
El 7 de mayo son las elecciones municipales en
buena parte de Inglaterra y regionales en las autonomías de Escocia y Gales,
donde los partidos independentistas lideran las encuestas. Está claro que los
conservadores están siendo fagocitados por Nigel Farage: varios ex ministros de
alto perfil y miembros del partido desertaron a los tories para sumarse a la
ultraderecha de Farage. Curiosamente la victoria de los verdes le puede dar una
manito a los Tories, liderados por Kemi Badenoch, descendiente de inmigrantes
nigerianos. La lideresa conservadora, cuyo nombre de nacimiento es Olukemi
Olufunto Badenoch, intentó competir con Reform UK por derecha con una política
anti-inmigratoria dura a pesar de su propia historia personal. No le sirvió de
mucho, pero esta mañana alertó sobre el peligro que representan Polanski y los
verdes y como su posición más “moderada” que la extremista de Farage es la
verdadera alternativa.
En el laborismo el diputado escocés Brian Leishman fue uno de
los primeros en exigir la renuncia de Keir Starmer. “La responsabilidad es de
Starmer y los que lo rodean. Pensaron que derechizándose competirían con
Farage. Este es el resultado. Es hora que deje su puesto”, dijo Leishman. Es la
posición de los escoceses que ya están mirando a las elecciones de mayo donde
podrían perder a manos del Partido Nacionalista Escocés dada la impopularidad
de Starmer.
Pero el terremoto interno en un laborismo que tiene una
mayoría parlamentaria de más de 160 diputados, es evidente en todos los
distritos del Reino Unido. La ex viceprimer ministra de Starmer, una de las
pocas figuras populares del partido, Angela Rayner, madre soltera que no
terminó el secundario, exhortó a un cambio de rumbo. “Este resultado
debería despertarnos a la realidad. Es hora de que escuchemos el mensaje y
reflexionemos”, dijo Rayner. La diputada sería la candidata natural a
reemplazar a Starmer salvo por un pequeño problemita: la están investigando por
una incorrecta declaración impositiva.
Por el momento los únicos que celebran son los verdes.
La candidata triunfante, una combativa plomera, Hannah Spencer, dijo
que los verdes son una fuerza nacional capaz de formar el próximo gobierno. “Me
eligieron porque la gente quiere un cambio. Y este es un cambio basado en la
esperanza y no en el odio. Estamos cansados de escuchar que no hay alternativa.
Que tenemos que conformarnos y cerrar la boca sobre el costo de la vida y la
caída de los salarios. Esas cosas que estaban a nuestro alcance y que hoy no
son posibles. Esta elección muestra que no hay ninguna parte del país
donde los verdes no pueden ganar”, dijo Spencer.
Tomado de Página 12 / Argentina. Foto: PAUL ELLIS/AFP.