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07 febrero, 2026

Jeffrey Epstein y Steve Bannon hablaban sobre “derribar al papa Francisco”

     Adrián Martínez Arana

Los Epstein Files revelaron un intercambio de mensajes entre Jeffrey Epstein, ex financista acusado de abuso y tráfico sexual, y Steve Bannon, dirigente de la extrema derecha estadounidense, donde hablan sobre “derribar a Francisco”.

Mientras Francisco vivió, Bannon fue uno de sus más duros críticos en Estados Unidos.

Además, durante su pontificado, el argentino promovió distintas acciones contra los abusos sexuales en la Iglesia Católica, un eje que resultó incómodo para distintos sectores de poder, y que toca, por la naturaleza de su contenido, a Jeffrey Epstein.

“Derribaremos a Francisco”

En el intercambio de mensajes entre Epstein y Bannon aparece la frase “Derribaremos a Francisco”.

El contenido del mensaje, que se enmarca en la publicación de los Epstein Files, llama la atención por el perfil de los interlocutores y por el contexto político e ideológico que los rodea.

Epstein fue condenado en 2008 por delitos sexuales y, en 2019, acusado a nivel federal por tráfico sexual de menores. 

Bannon, por su parte, se ha consolidado como un referente de la extrema derecha estadounidense y como un actor central en la llamada “guerra cultural” contra proyectos políticos y morales de corte universalista.

De hecho, en diversas ocasiones, Bannon acusó a Francisco de “comunista” y “globalista”, y promovió duras críticas a su pontificado en círculos del catolicismo ultraconservador de Estados Unidos.

El combate a los abusos, un eje incómodo

Uno de los elementos centrales del pontificado de Francisco, quien fue papa de la Iglesia Católica entre 2013 y 2025, fue el combate a los abusos sexuales dentro de la Iglesia y al encubrimiento institucional que los permitió durante décadas. 

Desde el inicio de su papado, el pontífice colocó a las víctimas en el centro del discurso, impulsó reformas normativas y señaló el clericalismo como una causa estructural de la impunidad.

Al denunciar el abuso como una forma de ejercicio ilegítimo del poder, el papa tocó intereses y prácticas arraigadas en distintas esferas.

En ese sentido, su agenda resultó incómoda para sectores acostumbrados a la opacidad y a la ausencia de rendición de cuentas, como, por ejemplo, Epstein.

Así, la mención al papa Francisco no es casual, sino que refuerza la lectura de su pontificado como “extraordinario”, y lo coloca a él como una figura capaz de incomodar a redes de poder más allá del ámbito religioso. 

Fuente: Contrapunto MX.