Los Epstein Files revelaron un intercambio de mensajes entre
Jeffrey Epstein, ex financista acusado de abuso y tráfico sexual, y Steve
Bannon, dirigente de la extrema derecha estadounidense, donde hablan sobre
“derribar a Francisco”.
Mientras Francisco vivió, Bannon fue uno de sus más duros
críticos en Estados Unidos.
Además, durante su pontificado, el argentino promovió
distintas acciones contra los abusos sexuales en la Iglesia Católica, un eje
que resultó incómodo para distintos sectores de poder, y que toca, por la
naturaleza de su contenido, a Jeffrey Epstein.
“Derribaremos a Francisco”
En el intercambio de mensajes entre Epstein y Bannon aparece
la frase “Derribaremos a Francisco”.
El contenido del mensaje, que se enmarca en la publicación de
los Epstein Files, llama la atención por el perfil de los interlocutores y por
el contexto político e ideológico que los rodea.
Epstein fue condenado en 2008 por delitos sexuales y, en
2019, acusado a nivel federal por tráfico sexual de menores.
Bannon, por su parte, se ha consolidado como un referente de
la extrema derecha estadounidense y como un actor central en la llamada “guerra
cultural” contra proyectos políticos y morales de corte universalista.
De hecho, en diversas ocasiones, Bannon acusó a Francisco de
“comunista” y “globalista”, y promovió duras críticas a su pontificado en
círculos del catolicismo ultraconservador de Estados Unidos.
El combate a los abusos, un eje incómodo
Uno de los elementos centrales del pontificado de Francisco,
quien fue papa de la Iglesia Católica entre 2013 y 2025, fue el combate a los
abusos sexuales dentro de la Iglesia y al encubrimiento institucional que los
permitió durante décadas.
Desde el inicio de su papado, el pontífice colocó a las
víctimas en el centro del discurso, impulsó reformas normativas y señaló el
clericalismo como una causa estructural de la impunidad.
Al denunciar el abuso como una forma de ejercicio ilegítimo
del poder, el papa tocó intereses y prácticas arraigadas en distintas esferas.
En ese sentido, su agenda resultó incómoda para sectores
acostumbrados a la opacidad y a la ausencia de rendición de cuentas, como, por
ejemplo, Epstein.
Así, la mención al papa Francisco no es casual, sino que
refuerza la lectura de su pontificado como “extraordinario”, y lo coloca a él
como una figura capaz de incomodar a redes de poder más allá del ámbito
religioso.
Fuente: Contrapunto MX.