En un contexto de transición hacia un mundo
multipolar, EE.UU. busca recomponer su hegemonía en el hemisferio occidental,
combinando presión política, reorganización militar y subordinación
tecnológica. Taiana, entre otras, dejó la interrogante ¿América Latina
podrá sostener su condición de zona de paz y mantener márgenes de autonomía
frente a esta nueva fase de presión geopolítica?
El excanciller y exministro de Defensa argentino, Jorge
Taiana, advirtió que la convocatoria de Washington a una reunión de altos
mandos militares de la región no es un hecho aislado, sino parte de una
estrategia más amplia para reemplazar el sistema multilateral y reforzar el
control político, económico y estratégico sobre América Latina.
En entrevista con La Base América Latina, el
actual diputado nacional analizó las implicaciones de esta iniciativa impulsada
por el gobierno de Donald Trump, en el marco de una nueva doctrina de
seguridad estadounidense.
Reemplazar lo multilateral por esquemas “ad hoc”
Para Taiana, la reunión militar forma parte de un patrón que
ya se observa en otras iniciativas promovidas por Washington, como el llamado
“Consejo de Paz”.
Según explicó, se trata de sustituir el sistema basado en la Organización de las Naciones Unidas por coaliciones flexibles, sin legitimidad institucional, pero bajo conducción directa de Estados Unidos.
“Es la política de romper lo multilateral y crear grupos de
apoyo que responden directamente a Washington”, señaló.
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con una línea editorial de izquierdas y todo el rigor periodístico, es gracias
al apoyo de nuestros socios y socias.
El hecho de que la reunión no se realizara en el marco de la
Junta Interamericana de Defensa —organismo formal del sistema hemisférico—
responde, según Taiana, a que allí participan países que Estados Unidos
prefiere excluir, como Nicaragua o Venezuela.
La incorporación de Europa y el factor OTAN
Uno de los elementos más llamativos, destacó, es la
participación de Dinamarca, Francia y el Reino Unido, países no
latinoamericanos pero con territorios en el hemisferio.
Para el caso argentino, la presencia británica resulta
particularmente sensible debido a la ocupación de las Islas Malvinas desde
1833.
Además, los tres países europeos son miembros de la OTAN,
lo que altera el equilibrio estratégico regional al incorporar potencias
nucleares y miembros permanentes del Consejo de Seguridad en un esquema que se
presenta como hemisférico.
“Cambian el concepto: ya no es estrictamente América Latina,
sino el ‘Western Hemisphere’, donde incluyen territorios europeos”, advirtió.
Securitización y rol de las Fuerzas Armadas
Taiana identificó un tercer eje: la profundización de la
“securitización” regional. Bajo el argumento de amenazas multidimensionales
—narcotráfico, migraciones, redes criminales— Estados Unidos impulsa una mayor
participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interior.
En Argentina, recordó, existe una separación clara entre
defensa y seguridad interior desde el retorno de la democracia, precisamente
por la experiencia de las dictaduras militares.
“Lo que buscan es transformar a las Fuerzas Armadas en
guardias nacionales subordinadas a tareas de seguridad”, sostuvo.
Mientras Washington reduce presencia en escenarios como
Siria, exige a aliados mayores gastos en defensa y refuerza su control sobre
América Latina. “Van a apretar su presión política y exigir acuerdos que
hagan preponderante la recuperación del control estadounidense sobre la
región”, afirmó Taiana
Repliegue global, concentración regional
El excanciller explicó que la nueva doctrina de seguridad
estadounidense plantea abandonar la pretensión de gobernar el mundo y
concentrarse estratégicamente en el hemisferio occidental.
Mientras Washington reduce presencia en escenarios como
Siria, exige a aliados mayores gastos en defensa y refuerza su control sobre
América Latina. “Van a apretar su presión política y exigir acuerdos que
hagan preponderante la recuperación del control estadounidense sobre la
región”, afirmó.
Este giro responde al tránsito desde un mundo unipolar hacia
uno multipolar, donde Estados Unidos ha perdido capacidad de control absoluto.
El estado de las Fuerzas Armadas en la región
En cuanto al panorama militar latinoamericano, Taiana lo
describió como débil. América Latina sigue siendo una zona de paz, sin armas de
destrucción masiva y con ejércitos limitados.
Estados Unidos, sin embargo, promueve un rearme subordinado:
que los países gasten más en defensa, pero comprando armamento estadounidense y
bajo sus restricciones tecnológicas y políticas. “Es un mensaje claro:
comprenme a mí y yo controlo”, sintetizó.
Brasil aparece como la excepción relativa, con desarrollo en
su industria militar y proyectos como submarinos y producción local de aviones
de combate.
En un contexto de transición hacia un mundo multipolar,
EE.UU. busca recomponer su hegemonía en el hemisferio occidental, combinando
presión política, reorganización militar y subordinación tecnológica
El rol de la Argentina de Javier Milei
Consultado sobre el papel del actual gobierno argentino,
Taiana fue crítico con Javier Milei.
A su juicio, Milei ha optado por una subordinación explícita
a Washington, debilitando la integración regional y apostando a relaciones
bilaterales con Estados Unidos en detrimento de esquemas como el Mercosur o la
CELAC.
“Está al servicio de esa fragmentación regional”, afirmó.
Según el diputado, esta estrategia no ha traído beneficios
económicos sostenibles y ha profundizado problemas internos como desempleo y
caída productiva.
Una región en disputa
Para Taiana, la convocatoria militar no es un simple
encuentro técnico, sino una señal de reorganización estratégica.
En un contexto de transición hacia un mundo multipolar,
Estados Unidos busca recomponer su hegemonía en el hemisferio occidental,
combinando presión política, reorganización militar y subordinación
tecnológica.
La pregunta de fondo, dejó planteada, es si América Latina
podrá sostener su condición de zona de paz y mantener márgenes de autonomía
frente a esta nueva fase de presión geopolítica.
Tomado de Diario Red (A.L) / España. Imagen de archivo.
