La victoria de Seguro sobre el líder ultraderechista André
Ventura consolida una alternativa mesurada en un país atravesado por la
inestabilidad política y el avance del populismo.
LISBOA.– El socialista moderado Antonio José Seguro
se impuso este domingo en la segunda
vuelta de la elecciones presidenciales de Portugal y se
convertirá en el próximo jefe de Estado, tras derrotar por un amplio margen al
líder de la extrema derecha André Ventura, según el escrutinio casi finalizado.
Con el 95% de los votos contabilizados, Seguro obtuvo el 66% de los
sufragios, frente al 34% para Ventura.
Seguro sucederá al actual presidente conservador Marcelo
Rebelo de Sousa, quien dejará el cargo en marzo tras completar el máximo de dos
mandatos consecutivos.
El socialista llegó al balotaje como favorito, según las encuestas y tras ganar la primera vuelta el 18 de enero. Pese a su derrota, Ventura, de 43 años, consolidó sus ambiciones con el paso al balotaje donde su formación de extrema derecha Chega (Basta) revalidó su posición como la segunda fuerza política del país.
La victoria de Seguro, un dirigente de 63 años histórico del
Partido Socialista, confirma el respaldo mayoritario del electorado a
una opción de centroizquierda moderada y representa un freno al avance del
populismo de extrema derecha en Portugal. La elección fue seguida de
cerca tanto dentro como fuera del país por su impacto simbólico en el contexto
del giro conservador en varias democracias europeas.
Si bien el cargo presidencial en Portugal es en gran
medida simbólico y carece de poder ejecutivo, el jefe de Estado cumple un
rol clave como árbitro institucional en momentos de crisis política. Entre sus
atribuciones se encuentra la posibilidad de vetar leyes del Parlamento –aunque
el veto puede ser revertido– y, en situaciones excepcionales, disolver
la Asamblea y convocar elecciones legislativas anticipadas, una facultad
conocida en la jerga política portuguesa como la “bomba atómica”.
Seguro se presentó durante la campaña como un dirigente dispuesto
a cooperar con el actual gobierno minoritario de centroderecha, alejándose
de las diatribas antisistema y del discurso antiinmigrante de su rival. Esa
postura le permitió sumar el respaldo de referentes políticos tanto de
la izquierda como de la derecha tradicional, unidos por el objetivo de
contener el crecimiento de Chega, el partido fundado por Ventura hace menos de
siete años.
Las elecciones se desarrollaron con normalidad. Los centros
de votación abrieron a las 8 de la mañana (hora local) y cerraron doce horas
después. Para las 16, la participación superaba ligeramente el 45%, un nivel
similar al registrado en la primera vuelta a la misma hora. Cerca de 11
millones de portugueses estaban habilitados para votar, y los resultados
oficiales comenzaron a conocerse avanzada la noche.
Agencias AP y AFP – Tomado de LA NACIÓN / Argentina. Imagen
de PATRICIA DE MELO MOREIRA – AFP.