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23 febrero, 2026

De policía municipal a jefe del cartel "más poderoso y despiadado" de México. La cinematográfica vida de “El Mencho”, la última “narcoleyenda”

 Página 12

Con una recompensa de 10 millones de dólares, Nemesio Oseguera Cervantes encabezó la expansión del Cártel Jalisco Nueva Generación, y se transformó en el narco más buscado del país tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en 2024.

Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, muerto en un operativo militar este domingo, fue uno de los líderes criminales más buscados de México y Estados Unidos durante la última década. Encabezó el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización que pasó de ser un grupo armado regional a una estructura con presencia nacional e influencia internacional.

A sus 59 años, “El Mencho” era uno de los capos con mayor recompensa ofrecida por Washington: el Departamento de Estado de los Estados Unidos mantenía vigente una oferta de 10 millones de dólares por información que condujera a su captura o condena. Tras la detención en 2024 de Ismael “El Mayo” Zambada, histórico dirigente del Cártel de Sinaloa, Oseguera Cervantes pasó a ser considerado el narcotraficante más buscado del país.

Fundador del GJNG

Nacido en 1966 en Aguililla, Michoacán, Oseguera Cervantes emigró a Estados Unidos en su juventud, donde estuvo vinculado con actividades de tráfico de drogas desde la década de 1990. En 1994, la Corte del Distrito Norte de California, en Estados Unidos, lo sentenció a tres años de prisión por conspiración para distribuir heroína. Tras cumplir su condena, regresó a México.

De acuerdo con registros públicos, al volver al país trabajó como agente de policía en los municipios de Cabo Corrientes y Tomatlán, en el estado de Jalisco. Posteriormente dejó la corporación y se incorporó al llamado Cártel del Milenio, organización criminal que operaba en la región. En ese periodo mantuvo vínculos con Ignacio Coronel Villarreal, conocido como “Nacho Coronel”, uno de los principales operadores del Cartel de Sinaloa en el occidente del país.

Tras la muerte de Coronel en 2010 y la detención de otra de sus cabecillas, Óscar Orlando Nava Valencia alias “El Lobo”, el Cártel del Milenio se fragmentó. Según detalla el centro de investigación Insight Crime, esa división dio origen a dos facciones: “Los Torcidos” y “La Resistencia”. De ese proceso de reconfiguración emergió el Cartel Jalisco Nueva Generación, inicialmente conocidos como “Los Matazetas”, que bajo el liderazgo de Oseguera Cervantes consolidó una rápida expansión territorial y operativa.

La última “narcoleyenda”

Bajo su conducción, el CJNG consolidó una estructura con disciplina interna rígida, uso de armamento de alto calibre, vehículos con blindajes artesanales y despliegues tácticos con apariencia paramilitar. A diferencia de organizaciones que privilegiaban acuerdos territoriales, el CJNG impulsó una expansión agresiva hacia estados estratégicos para el tráfico de drogas y el control de economías ilícitas. Además del tráfico de metanfetaminas y otras sustancias hacia Estados Unidos, la organización fue vinculada con robo de combustible, extorsión y control de actividades agrícolas en zonas productoras.

Con el paso de los años, el cártel amplió su presencia en múltiples estados del país y llegó a ser identificado por autoridades como uno de los principales responsables del tráfico de metanfetaminas y otras sustancias hacia Estados Unidos. La organización también fue señalada por su capacidad de movilización armada y por la utilización de bloqueos e incendios de vehículos como mecanismos de presión y distracción frente a operativos de seguridad.

El CJNG fue señalado por autoridades mexicanas como responsable de homicidios en disputas territoriales, ataques contra fuerzas de seguridad y presuntos intentos de asesinato contra funcionarios públicos. En 2020, la organización fue vinculada con un atentado en Ciudad de México contra el entonces jefe de la policía capitalina y actual secretario federal de Seguridad, Omar García Harfuch.

Desde 2017, Oseguera Cervantes enfrentaba acusaciones formales ante tribunales federales en Estados Unidos por conspiración para la distribución de drogas, uso de armas de fuego en actividades de narcotráfico y dirección de una empresa criminal continuada bajo la llamada Ley de Cabecillas Extranjeros del Narcotráfico.

La acusación más reciente, presentada el 5 de abril de 2022, imputa a Oseguera Cervantes por conspiración y distribución de sustancias controladas con el propósito de su importación ilegal a Estados Unidos, así como por el uso de armas de fuego durante y en relación con delitos de narcotráfico. Según la Administración de Control de Drogas (DEA), “El Mencho” es responsable de haber llevado al CJNG a convertirse en una de las organizaciones criminales “más poderosas y despiadadas” dentro de México.

Su caída cierra el fin del ciclo de los “narcotraficantes leyenda”, como “El Chapo” o “El Mayo”. Según explican Deborah Bonello y Parker Asmann para Insight Crime, la figura de Oseguera Cervantes representó una etapa de liderazgo con mando concentrado y capacidad de articulación nacional dentro del CJNG, una estructura con células regionales de considerable autonomía operativa.

En ese contexto, su muerte podría derivar en reacomodos internos y disputas por el control territorial en estados como Jalisco, Colima, Michoacán y Guanajuato, aunque el alcance de esos movimientos dependerá de la cadena de sucesión y del grado de cohesión interna del grupo.

A lo largo de los años han circulado varias versiones no confirmadas sobre problemas de salud y supuestos fallecimientos de “El Mencho”, que nunca fueron acreditados oficialmente, por lo que se prestará especial atención a los datos que acompañen la confirmación de su muerte.

Fuente: Página 12 / Argentina.