Hace un año, el mandatario argentino
promocionó una criptomoneda que ocasionó un escándalo global luego de que los
compradores perdieron todas sus inversiones.
El proyecto privado para invertir en
la criptomoneda $LIBRA que impulsó el presidente ultraderechista de Argentina,
Javier Milei, provocó 75 mil damnificados en el mundo, mientras que los
beneficiados por la estafa se embolsaron casi 300 millones de dólares, reportó
ayer el diario Página12.
Hace un año, el 14 de febrero Milei
promocionó una criptomoneda y desató un escándalo global, ya que la moneda que
llamó a comprar se desplomó a los pocos minutos y quienes siguieron la
recomendación del presidente perdieron todo lo que invirtieron, de acuerdo con
algunas estimaciones la estafa asciendió a 280 millones de dólares, señaló el
medio.
El presidente y el empresario estadunidense Hayden Davis firmaron un presunto contrato de 2 páginas, fechado el 29 de enero de 2025 bajo la “más estricta confidencialidad”, que designaba Davis como asesor del Estado argentino en materia de blockchain e inteligencia artificial, de acuerdo con la transcripción que reveló el periodista Mariano Vidal, del medio Clarín.
También fueron reveladas por
especialistas las transferencias millonarias del estadunidense en fechas claves
hacia dos intermediarios, Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy. Davis
confirmó que tenía en su poder 100 millones de dólares de “los argentinos”, por
lo que esperaba instrucciones gubernamentales para saber qué hacer.
La maniobra era sencilla: primero
crearon una moneda ficticia, conocida como memecoin que toma unos
minutos y no tiene costo ni valor, para después inflar su cotización a través
de la publicidad de alguna figura famosa, en este caso Milei, y finalmente
obtener a través de snipers (franctotiradores) que sabían que $LIBRA
se desplomaría, el dinero de las inversiones que realizaron las personas, solo
tuvieron que esperar a que sus activos iniciales aumentaran de valor y
venderlos a un precio inflado justo antes del desplome.
Cuando la estafa quedó a la vista,
Milei alegó que no sabía nada de criptomonedas, negó su vinculación con el
supuesto emprendimiento privado y borró su publicación inicial. El mandatario
recibió decenas de denuncias penales, se abrieron causas judiciales en los
tribunales federales hasta en los Estados Unidos, donde continúa abierta en
estado preliminar.
La investigación de la criptoestafa
avanza a paso muy lento, el abogado Nicolás Oszust, quien representa legalmente
al damnificado Martín Romeo, afirmó que “llama la atención la lentitud con la
que se ha procedido en la causa en algunos momentos”, en declaraciones al
diario El Destape.
“Lamentablemente, el avance desde la
fiscalía y la justicia no fue acorde a lo que el expediente demandaba. El
proceso viene siendo lento, tedioso y lleno de trabas. Entendemos que la
justicia no funciona a la velocidad de X ni al ritmo de los mercados.”
Oszust añadió que a pesar de seguir
cada paso del expediente el impulso procesal no estuvo a la altura del daño
causado. “En un caso de esta magnitud, donde el material probatorio es
abundante y el nivel de dolo es significativo, los tiempos deberían haber sido
más ágiles”.
Un ejemplo de la lentitud son los
teléfonos y dispositivos electrónicos de los intermediarios que fueron
confiscados a principio de marzo del año pasado y cuyo análisis aún no se
conoce porque no ha sido llevado a cabo.
Tomado de La Jornada / México. Foto
Afp