En círculos diplomáticos es percibida como injerencista de línea
dura y, por tanto, partidaria de políticas intervencionistas de EE.UU. en América
Latina.
Entre Todos D.
El Gobierno de EE.UU. hizo público este jueves la designación
de Laura Dogu, actual embajadora de Washington en Honduras, como
encargada de negocios de la Oficina Externa del país norteamericano para
Venezuela, Reemplazará a John T. McNamara, quien ostentaba el mismo cargo desde
principios de 2025 desde un despacho en Bogotá, a donde las autoridades
estadounidenses han enviado a sus diplomáticos desde 2019.
Ese año –y tras casi dos décadas de tensiones– Caracas rompió
definitivamente sus nexos bilaterales con la Casa Blanca, luego de que el
Gobierno del presidente Donald Trump, que entonces ejercía su primer mandato,
apoyara a un pretendido Gobierno interino encabezado por el exdiputado Juan
Guaidó.
Empero, el pasado 9 de enero, apenas seis días después de que fuerzas estadounidenses bombardearan la Gran Caracas y secuestraran al presidente Nicolás Maduro, una delegación del Departamento de Estado visitó oficialmente la nación bolivariana. De acuerdo con un comunicado difundido por las autoridades venezolanas, Caracas decidió "iniciar un proceso exploratorio de carácter diplomático con el Gobierno de los EE.UU., orientado al restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países".
La recién designada encargada de negocios de EE.UU. para
Venezuela cuenta con una licenciatura en humanidades en la Universidad
Metodista del Sur, una maestría en administración empresarial y otra más en el
Colegio Industrial de las Fuerzas Armadas estadounidenses.
Asimismo, en contraste con lo que ha prevalecido en otros
espacios de la actual Administración Trump, Dogu es funcionaria de larga
data dentro del Servicio Exterior de su país. Ostenta el rango de ministra
de carrera –un alto cargo solo superado por el título de embajador de carrera–,
lo que ha combinado con labores como asesora de política exterior del jefe de
Estado Mayor del Ejército de EE.UU., Dan Caine, según consta en el sitio oficial de la Embajada
estadounidense en Venezuela.
Dogu también sirvió en el Buró Federal de Investigaciones de
EE.UU. (FBI) como directora adjunta de la Célula de Fusión para la Recuperación
de Rehenes. Según se explica en su perfil oficial, es "un grupo
interinstitucional de fuerzas de aplicación de la ley, diplomáticos, militares
y expertos de inteligencia responsables para la recuperación de estadounidenses
retenidos como rehenes en el extranjero", lo que aparentemente le abona
experiencia en el manejo de escenarios complejos.
En cuanto a sus cargos diplomáticos, se precisa que fue embajadora
en Nicaragua (2015-2018) y en Honduras (2022-2025). Previamente
fue ministra consejera en la Embajada de EE.UU. en la Ciudad de México,
"donde manejó las diferentes facetas de la compleja relación entre EE.UU.
y México, que involucra a casi todas las agencias del gobierno de EE.UU.".
Sus misiones en el exterior incluyen su paso por el Consulado General de EE.UU. en Ciudad Juárez (México) y designaciones en las legaciones diplomáticas estadounidenses en El Salvador, Egipto y Turquía. Dentro del Departamento de Estado ha fungido como directora ejecutiva adjunta de la Oficina de Asuntos Consulares y oficial de vigilancia del Centro de Operaciones. Habla español, árabe y turco.
En círculos diplomáticos es percibida como injerencista de línea
dura y, por tanto, partidaria de políticas intervencionistas de EE.UU. en América
Latina.
Con información de R.T.
