Buldóceres
israelíes comenzaron este martes la demolición de la sede de la agencia de la
ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) en Jerusalén Este, en lo que la
organización calificó de «ataque sin precedentes».
Israel ha
acusado en repetidas ocasiones a la UNRWA de ser una tapadera de milicianos de
Hamás, y afirma que algunos de sus empleados participaron en el ataque sorpresa
del movimiento islamista palestino en Israel el 7 de octubre de 2023.
Varias investigaciones, incluida una liderada por la exministra de Relaciones Exteriores de Francia, Catherine Colonna, encontró algunos «problemas relacionados con la neutralidad» en la UNRWA, pero consideran que Israel no ha proporcionado pruebas concluyentes.
«UNRWA-Hamás
había cesado ya sus operaciones en ese lugar, y no tenía más personal de la ONU
ni llevaba a cabo actividades de Naciones Unidas allá. El recinto no goza de
ningún tipo de inmunidad, y la confiscación del mismo por las autoridades
israelíes se llevó a cabo de acuerdo con la legislación israelí y la
legislación internacional», indicó el ministerio de Relaciones Exteriores
israelí en un comunicado.
La agencia de
la ONU para los refugiados palestinos denunció un «ataque sin precedentes», por
boca de Roland Friedrich, director de la UNRWA en Cisjordania y Jerusalén Este.
– «Una
violación grave» –
La demolición
«es una violación grave del derecho internacional y de los privilegios e
inmunidades de Naciones Unidas», fustigó.
«Al igual que
todos los Estados miembros de la ONU, Israel debe proteger y respetar la
inviolabilidad de los locales de la ONU», apuntó por su lado Jonathan Fowler,
portavoz de la agencia.
Según él,
fuerzas israelíes «asaltaron» el recinto pasadas las 05H00 GMT y expulsaron a
los guardias de seguridad del lugar, antes de que los buldóceres entraran y
comenzaran a demoler edificios.
«Esto debería
ser una llamada de atención», añadió Fowler.
«Lo que le
sucede hoy a la UNRWA puede ocurrir mañana a cualquier otra organización
internacional o misión diplomática en todo el mundo», estimó.
El ministro
de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, había hecho una
breve visita al lugar, constató un fotógrafo de la AFP.
– «Día
histórico» –
«Este es un
día histórico, un día de celebración y un día muy importante para la gobernanza
de Jerusalén», afirmó Ben Gvir, citado en un comunicado.
«Durante
años, estos partidarios del terrorismo estuvieron aquí, y hoy están siendo
desalojados de aquí junto con todo lo que construyeron en este lugar. Esto es
lo que les sucederá a todos los partidarios del terrorismo», añadió el
ministro.
El complejo
en el este de Jerusalén, la parte de mayoría árabe anexionada por Israel, llevaba
sin personal de la UNRWA desde enero de 2025, cuando entró en vigor una ley que
prohibía sus operaciones tras una batalla de meses sobre su trabajo en la
Franja de Gaza.
La
prohibición se aplica a Jerusalén Este, pero la agencia aún opera en
Cisjordania ocupada y Gaza.
A principios
de diciembre, el jefe de la UNRWA, Philippe Lazzarini, denunció la incautación
por parte de las autoridades israelíes de activos del complejo. La policía
declaró a la AFP que formaba parte de una operación de cobro de deudas.
En una
publicación en X, Lazzarini denunció que las autoridades se apropiaron de
«muebles, equipos informáticos y otras propiedades» y la bandera de la ONU fue
reemplazada por una israelí.
En ese
momento, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, condenó la «entrada
no autorizada» en «instalaciones de las Naciones Unidas».
Meses después
de que comenzara la guerra en Gaza, en octubre de 2023, las autoridades
israelíes declararon a Guterres y Lazzarini como personas non gratas.
Tomado de SWI / Suiza / Imagen: AFP.