Artistas
repudian el cambio de la administración republicana del centro cultural
El presidente
de la institución, Richard Grenell, afirmó que todo se trata de un supuesto
boicot de la izquierda y demandó por un millón de dólares a uno de los músicos
que canceló su espectáculo de fin de año.
Varios
artistas cancelaron sus presentaciones en el Kennedy Center, una emblemática
institución cultural de la capital de Estados Unidos que acaba de ser
rebautizada como Trump-Kennedy
Center por su junta directiva, integrada por allegados del presidente
republicano.
Un conjunto
de músicos que debían tocar a fin de año anunciaron la cancelación de sus
funciones, lo que provocó la ira de Richard Grenell, presidente de la
institución. “Los artistas que ahora cancelan espectáculos fueron contratados
por la anterior dirección de extrema izquierda”, escribió en la red social X,
calificándolos de activistas. “Las artes son para todos y a la izquierda le
enfurece eso”, añadió, al denunciar que todo se trata de un supuesto boicot.
Oleada de cancelaciones
Grenell envió
una carta al músico Chuck Redd en la que le advierte que lo demandará por haber
cancelado su concierto anual de jazz en protesta por el nuevo nombre del
centro cultural para incluir el del presidente Donald Trump. “Su decisión de
retirarse en el último momento es una intolerancia clásica y muy costosa para
una institución artística sin fines de lucro”, indicó en una carta citada por
la prensa estadounidense. “Este es su aviso oficial de que le solicitaremos
un millón de dólares en daños y perjuicios por esta maniobra
política", advirtió al baterista y vibrafonista, que desde 2006 había
presentado este concierto de Nochebuena en el Kennedy, además de acusarlo de
haber participado en “tristes tácticas de intimidación empleadas por ciertos elementos
de la izquierda”.
Para The
Cookers, un grupo de jazz que decidió cancelar su concierto del 31 de
diciembre, “el jazz nació de la lucha y de una obstinación incansable por la
libertad: libertad de pensamiento, de expresión”, según indicó en un
comunicado. “No le damos la espalda a nuestro público y queremos asegurarnos de
que, cuando volvamos al escenario, la sala pueda celebrar la presencia total de
la música y de todos quienes la hacen”, indicó el texto.
La compañía
de danza Doug Varone and Dancers, con más de 40 años en los escenarios de
Estados Unidos, también decidió anular su serie de presentaciones planeada para
abril de 2026 en Washington. “A raíz de la última decisión de Donald Trump de
renombrar la sala en su honor, ya no podemos permitirnos, ni pedirle a nuestro
público, poner un pie en esta institución antaño prestigiosa”, señaló el lunes
en Instagram.
Kristy Lee,
una cantante de folk, confesó en las redes sociales que le duele cancelar su
concierto previsto para enero de 2026. “Así es como pago mis facturas.
Pero perder mi integridad me costaría más que cualquier salario”, declaró.
El cambio de
nombre
La Casa
Blanca anunció el 18 de diciembre que el Kennedy Center pasaría a llamarse
“Trump-Kennedy Center” tras una votación unánime de junta directiva. Trump dijo
sentirse sorprendido y honrado por el cambio de nombre, aunque desde el inicio
de su mandato, el 20 de enero pasado, bromeaba sobre cómo sonaría que el centro
llevara su apellido.
Por el
contrario, el cambio de nombre fue rechazado por la familia del fallecido
presidente John F. Kennedy. La representante demócrata por Ohio, Joyce Beatty,
presentó una demanda en la que sostiene que se requiere una ley del Congreso
para realizar un cambio de esas características, puesto que fue el propio
Congreso quien estableció oficialmente el nombre del centro cultural.
La nueva
dirección de la institución eliminó además los espectáculos de drag y los
eventos que celebran a la comunidad LGBT+. En cambio, ha organizado
conferencias de la derecha religiosa y ha invitado a artistas cristianos. Según
la prensa estadounidense, la venta de entradas ha disminuido desde la llegada
del nuevo consejo de administración.
Tomado de Página
12 / Argentina. Imagen: AFP.