El mandatario republicano señaló con el dedo a Catherine
Lucey, de Bloomberg, y la atacó verbalmente durante una rueda de preguntas en
el avión presidencial
WASHINGTON. - La Cámara de Representantes de Estados
Unidos votó un proyecto de ley que obliga al Departamento de Justicia a hacer
públicos sus archivos sobre el fallecido financista Jeffrey Epstein, culminando
un esfuerzo de meses que logró superar la oposición del presidente Donald Trump
y del liderazgo republicano.
Pero días antes de la esperada votación, y antes de revertir su postura sobre la divulgación de los archivos, Trump llamó “cerdita” a una periodista a bordo del avión presidencial, cuando ella le preguntó sobre la mención de su nombre en correos electrónicos de Epstein.
Si bien la incómoda y cuestionable situación entre Trump y la
periodista Catherine Lucey, corresponsal de Bloomberg en la Casa
Blanca, ocurrió el viernes, se viralizó este martes, horas antes de la votación
en el Congreso, y provocó un fuerte rechazo entre colegas de Lucey.
Cuando Lucey comenzó a preguntar por qué Trump se
comportaba así “si no hay nada incriminatorio en los archivos”, Trump la señaló
y le dijo: “Silencio. Silencio, cerdita”.
Jeffrey Epstein era un magnate y delincuente sexual que se
suicidó en su celda en agosto de 2019, antes de enfrentar un juicio
federal. Atrás dejó un reguero de escándalos vinculados a su red de menores de
edad de las que abusaron sexualmente él y algunos de sus invitados, en muchos
casos personalidades mundiales.
Tras semanas de resistencia y presión tras bambalinas, Trump
tiró la toalla el fin de semana. “Los republicanos de la Cámara deberían
votar a favor de la publicación de los archivos de Epstein porque no tenemos
nada que esconder”, afirmó el domingo, cuando quedó claro que un centenar
de sus copartidarios en el Congreso estaban dispuestos a desafiarlo.
Trump dijo el lunes que firmaría el proyecto si pasa por
ambas cámaras del Congreso, agregando: “Que el Senado lo revise”.
La votación de este martes también impulsa el reclamo de
que el Departamento de Justicia publique sus archivos sobre Epstein.
Una investigación separada, llevada a cabo por el Comité de
Supervisión de la Cámara, ha publicado miles de páginas de correos electrónicos
y otros documentos provenientes del patrimonio de Epstein, que muestran sus
conexiones con líderes globales, figuras poderosas de Wall Street, políticos
influyentes y el propio Trump.
El asunto Epstein reveló fisuras en el apoyo al líder
republicano, quien se postuló con la promesa de publicar los archivos, pero se
retractó después de asumir el cargo en enero.
Algunos críticos acusaban al presidente de querer impedir la
votación para ocultar elementos que lo implicarían en el caso, algo que él
desmiente.
Los demócratas, en la oposición y en minoría en el Congreso,
reclaman ahora que se publique todo el dosier, tras la aparición de correos
electrónicos de Epstein que mencionan a Trump.
En estos documentos, surgidos el jueves pasado, el
desprestigiado financiero sugería que Trump “sabía sobre las chicas” y
pasó horas con una de las víctimas en su casa.
Pero el presidente, que no enfrenta ninguna investigación
judicial por este caso, insistió el viernes en que no sabía nada al respecto.
El republicano también contraatacó exigiendo una
investigación sobre la relación entre Epstein y algunas personalidades
demócratas, entre ellas el expresidente Bill Clinton (1993-2001).
Larry Summers, exsecretario del Tesoro de Clinton y exrector
de Harvard, anunció el lunes que se retiraba de la vida pública después que se
conocieran correos electrónicos que muestran una comunicación cercana con
Epstein.
Epstein y Trump eran cercanos en la década de los 1980,
cuando ambos eran destacados hombres de negocios en Nueva York, pero rompieron
relaciones a principios de los 2000.
Trump dice que no la vetará
Al momento de su muerte, declarada como suicidio, Epstein
enfrentaba un juicio federal por una presunta operación de tráfico sexual para
la explotación de niñas y mujeres jóvenes, tras una condena en 2008 por
solicitación de prostitución, incluyendo a una menor.
El FBI y el Departamento de Justicia dijeron en julio que
habían realizado una “revisión exhaustiva” del expediente del caso que no
arrojó “ninguna base para revisar la revelación” de ningún material.
Los legisladores que apoyan la divulgación del material dicen
que el público merece respuestas en un caso con más de 1000 presuntas
víctimas.
Por su lado, activistas pro-Trump insisten en que los
archivos expondrán a los demócratas y a figuras poderosas.
Si el proyecto de ley pasa en la Cámara de Representantes,
los demócratas planean una campaña agresiva para presionar a los republicanos a
llevarlo al pleno del Senado.
Su aprobación allí requeriría 60 votos, lo que significa que
al menos 13 republicanos tendrían que cruzar la línea.
Trump aún puede tratar de bloquear la divulgación de esos
archivos, pero hundir el proyecto en el Senado o vetarlo sería difícil de
defender en vísperas de las elecciones de medio mandato a la vuelta de la
esquina.
“Estoy completamente de acuerdo”, dijo Trump en el Salón
Oval el lunes cuando los periodistas le preguntaron sobre si firmaría el texto
para convertirlo en ley caso sea aprobado por el Senado.
Con información, ligeramente modificada, tomada de La Nación / Argentina. Imagen: archivo.
