Según especialistas, las propuestas podrían ser menos utópicas de lo que parecen, siempre y cuando el alcalde electo logre reunir los fondos y conseguir apoyo en una legislatura en la que tiene minoría
Por Guido Bovone / Tomado de
La Nación – Argentina.
El alcalde electo de Nueva York, Zohran Mamdani, ganó las elecciones con la
promesa de congelar alquileres, ofrecer un servicio de cuidados infantiles
universal y hacer gratuito el transporte en colectivo en la ciudad, entre
otras medidas a tono con su calificación de sí mismo como “socialista demócrata”,
aunque para el presidente Donald Trump se trata de un “comunista”. La pregunta,
ahora que llegará al poder, es si puede cumplirla.
LA NACION habló con expertos en tres de los ejes
que definen la viabilidad de las promesas
electorales de Mamdani -política, economía y derecho- para intentar
sopesar si estas pueden ser algo más que un camino a la alcaldía.
Congelar los alquileres
“Creo que en términos generales la agenda de la que habla solo
es ambiciosa si uno ha decidido de antemano que no se puede obtener nada del
gobierno que realmente valga la pena”, dijo a LA NACION John Krinsky,
profesor de ciencia política en el City College de Nueva York especializado
en política urbana, cuando se le consultó por los proyectos de Mamdani.
La respuesta se justifica, al menos, en que congelar los alquileres de ciertos departamentos en la ciudad de Nueva York no es algo novedoso. De hecho, el exalcalde Bill de Blasio, al mando de la Gran Manzana entre 2014 y 2021, lo hizo por al menos un año en tres oportunidades.
El matiz es que la medida no aplica a todos los inmuebles
disponibles en la ciudad. En Nueva York existe lo que se conoce como “departamentos
con renta estabilizada”, a partir de una ley de 1974 que establecía un
control del alquiler en edificios de seis o más unidades construidos antes de
esa fecha. Una forma de regulación del alquiler que buscaba combatir, ya por
entonces, la crisis habitacional de la ciudad.
Alrededor de un millón de departamentos en toda la ciudad
dependen de la Junta de Regulación de Alquileres (o Rent Guidelines Board, en
inglés), un organismo encargado de determinar los aumentos de alquiler
para las renovaciones de contrato. Lo importante es que todos los miembros de
la junta son nombrados directamente por el alcalde.
“La junta decide cada año el límite de cuánto puede
aumentarse el alquiler para los propietarios de aquellos departamentos que
están bajo ese sistema”, explicó a LA NACION Andrew Scherer, profesor en
la New York Law School y autor del tratado sobre derecho a la
vivienda titulado Derecho residencial de propietarios e inquilinos en Nueva
York.
“Y la junta en sí está compuesta por dos representantes de
los inquilinos, dos representantes de los propietarios y cinco llamados
representantes del público, todos ellos nombrados por el alcalde por
períodos de duración variable”, agregó el experto.
Así, un Mamdani en el poder podría simplemente pedir a
miembros leales de la junta que establezcan un aumento del cero por
ciento para los alquileres del próximo año, que es precisamente a lo que
se refería el candidato cuando prometía “congelar los alquileres”.
En 2017, de acuerdo a
la página oficial de la Junta, los departamentos que pertenecen a este
sistema constituían el 44% de todos los inmuebles en alquiler en Manhattan,
el 42% en Brooklyn y el 61% en el Bronx, por lo que el impacto de la medida no
sería despreciable.
Los miembros de la junta deben establecer en julio los
lineamientos que serán implementados a partir de octubre por un plazo de un
año, por lo que Mamdani tendrá unos meses de gracia para hacer las
designaciones necesarias desde el inicio de su mandato en enero. En cuanto
a los alquileres, por ende, el cumplimiento de la promesa de Mamdani podría ser
más una cuestión de cuándo que de cómo.
El factor Adams
“Creo que el congelamiento de los alquileres es totalmente
factible”, estimó Krinsky, “si Eric Adams no lo sabotea”.
Una vez designados por el alcalde, los miembros de la
junta inician sus mandatos con un período mínimo preestablecido, que va de los
dos a los cuatro años, dependiendo del caso. Una vez vencido ese plazo, los
miembros pueden permanecer en el cargo si así lo deciden y se los permite el
alcalde, quien también tiene la potestad de deponerlos y nombrar nuevos
miembros a su gusto.
“El actual alcalde, Adams, ha amenazado con reemplazar a
miembros de la junta” antes de irse, dijo Scherer, anticipando la posible
estrategia del mandatario saliente para complicar los planes del socialista.
Sin embargo, como razonó el experto, sería difícil para
Adams conseguir gente dispuesta a tomar el cargo con un alcalde de salida
y a sabiendas de las intenciones detrás de su nombramiento.
Incluso, aunque Adams lograra nombrar nuevos miembros antes
de abandonar el City Hall, la medida sólo retrasaría los
objetivos del alcalde electo, quien eventualmente tendrá la oportunidad de
designar a la junta completa ya que todos los mandatos de los miembros de la
junta vencerán durante su período a cargo de la ciudad.
Ahora bien, que Mamdani esté en condiciones de cumplirla no
quiere decir que una buena propuesta de campaña sea una buena política
pública.
“Como podrás imaginar, esto no viene sin costo. Los
departamentos con alquiler regulado ya presentan incentivos notoriamente
débiles para que los propietarios mejoren la calidad de las unidades. El
congelamiento de los alquileres probablemente debilite aún más esos
incentivos”, consideró Donald Davis, profesor de economía en la Universidad
de Columbia, en diálogo con LA NACION.
Eso, sin contar la posibilidad de que una medida semejante eleve
los precios de los demás departamentos disponibles en la ciudad, algo que los
expertos no creen sea una verdadera amenaza dada la estricta escisión entre el
mercado de los departamentos con renta controlada y el de los que no están
regulados, o de que los propietarios elijan sacar del mercado sus
propiedades en vez de alquilarlas por el precio actual.
“Se escucha que pequeños propietarios están siendo
presionados por los bajos incrementos permitidos en la renta -dijo Davis, quien
no obstante matizó- al menos hasta ahora, no hay evidencia del tipo de
abandono de edificios de alquiler que caracterizó a Nueva York en las
décadas de 1970 y 1980”.
Cuidado infantil universal y colectivos gratis
Las otras propuestas electorales de Mamdani, como el
establecimiento de un sistema de cuidado infantil universal y gratuito a
cargo de la alcaldía o colectivos gratis dentro de la ciudad, son otra
cuestión. Formalmente, no hay ninguna ley que impida su implementación en Nueva
York, por lo que, en estos casos, el impedimento es principalmente
económico.
Una vez en el cargo, si realmente pretende llevar a cabo sus
promesas, Mamdani tendrá que ser capaz de reunir el financiamiento
suficiente para soportar los desafíos de infraestructura que plantean este
tipo de políticas.
Los expertos consultados coinciden en que el mandatario de 34
años tendrá dos opciones, que podrían ser útiles para diferentes
propuestas.
Como primera alternativa, Mamdani podría mover recursos
ya disponibles a la ciudad. Para el año fiscal 2026, según el Plan Financiero
de la Ciudad publicado en la web oficial de la Oficina del Auditor del Estado
de Nueva York, el presupuesto adoptado para la urbe es de 119.700 millones
de dólares.
“Lo de los colectivos podría hacerlo dentro del presupuesto
de la ciudad; se supone que costará unos 700 millones de dólares. Con el
presupuesto municipal que tiene, quizá haya formas de reasignar fondos”, dijo
Scherer.
Sin embargo, incluso si consigue el dinero necesario, la
decisión de volver gratuitos los viajes en colectivo no depende en última
instancia del alcalde, sino de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA,
por sus siglas en inglés), que no está bajo su control, por lo que Mamdani
tendría que persuadir a sus autoridades para implementar la medida. La MTA, por
su parte, ha dicho que cree que la gratuidad podría implicar un peor servicio y que
el 44% de los pasajeros no paga los viajes de todos modos.
Por ende, “los autobuses gratuitos parecen poco probables. Esto
está más directamente bajo la influencia de la gobernadora [del Estado de Nueva
York, la demócrata Kathy] Hochul. Dada su decisión de debilitar las
finanzas de la MTA al reducir el cargo por congestión para ingresar al centro
de Manhattan, parece poco probable que respalde algo que probablemente reduzca
aún más sus ingresos”, consideró Davis.
La segunda opción es algo con lo que Mamdani ha coqueteado en
su campaña. Imponer un impuesto adicional del 2% sobre quienes perciban
ingresos superiores a 1 millón de dólares anuales, por un lado, y aumentar la
tasa estatal máxima del impuesto a la renta corporativa, para corporaciones
generales que tienen una base de ingresos de más de 5 millones de dólares, de
7,25 % a 11,5%, por el otro.
Según afirmó el propio Mamdani durante la carrera a la
alcaldía, esos impuestos generarían, respectivamente, 4000 y 5000 millones
de dólares de ingresos para su gobierno.
Sin embargo, para esto también Mamdani necesitaría el
apoyo de Hochul, ya que elevar los impuestos no es parte de su jurisdicción y
depende de la aprobación de leyes específicas por parte de la legislatura del
Estado neoyorquino.
Aunque la gobernadora demócrata ha apoyado a Mamdani, con
quien comparte partido, su perfil moderado y más conservador plantea dudas
sobre si estaría dispuesta a impulsar estas reformas a nivel estatal.
Sin contar que “subir los impuestos en Estados Unidos es
extremadamente difícil. Y el problema, por supuesto, es que la legislatura
tiene intereses que no son los de la ciudad de Nueva York. Y la ciudad de
Nueva York no tiene la mayoría en la legislatura”, tal como explicó Susan
Fainstein, investigadora en planificación urbana en la Universidad de
Harvard, en diálogo con LA NACION.
Si consiguiera aprobar los nuevos impuestos, Mamdani habría
superado el primer obstáculo y estaría en condiciones, si no de cumplir
plenamente sus promesas, al menos de abordar el desafío logístico que
plantean.
“Creo que la reacción adversa que más preocupa a la gente —y
con cierta legitimidad— es la amenaza de que las personas adineradas se
reubiquen. Sabemos que ha sucedido en otros lugares”, dijo a LA NACION
Jeffrey Henig, profesor emérito de ciencia política en la Universidad
de Columbia.
Pero “ni siquiera un aumento sustancial de impuestos va a
obligar a esta gente a renunciar a sus estilos de vida lujosos, a sus
departamentos elegantes en Nueva York”, sopesó el experto.
FOTO: SPENCER PLATT - GETTY IMAGES NORTH AMERICA.