El senador de izquierdas lidera la intención de voto en la
más reciente medición, seguido por el ultraderechista Abelardo de la Espriella
y el centrista Sergio Fajardo
El senador Iván
Cepeda Castro se dispara por encima del nutrido grupo de aspirantes
presidenciales para suceder a Gustavo Petro en las elecciones de 2026 en la más
reciente encuesta del Centro Nacional de Consultoría, en la que aparece con
20,9 % de intención de voto. Es apenas la segunda medición que se conoce desde
que se acabó la veda de varios meses que imponía una
nueva ley sobre los estudios de opinión electoral, ya con Cepeda como
candidato del Pacto Histórico, luego de haber
ganado la consulta popular del domingo 26 de octubre. Le sigue el
candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella, con el 14,4 %, y el
exalcalde de Medellín Sergio Fajardo, con el 7,8 %.
En una campaña particularmente concurrida y fragmentada, la encuesta mide 17 nombres. Pregunta por cuál de ellos votaría si las elecciones fueran el próximo domingo. Después de Cepeda, De la Espriella y Fajardo, aparece otra representante del llamado centro político, Claudia López, la exalcaldesa de Bogotá que ha prometido que seguirá por su cuenta hasta el final, con el 5,0 %.
Le sigue Miguel Uribe Londoño, el padre del asesinado
senador Miguel Uribe Turbay, con el 4,1 %. Uribe Londoño es el primero de
los precandidatos del Centro Democrático, el partido de derechas fundado y
dirigido por el expresidente Álvaro Uribe. El exsenador Juan Manuel Galán, del
Nuevo Liberalismo, tiene el 3,3% y la comunicadora Vicky Dávila, exdirectora de
la revista Semana, el 3,2%. Los demás aspirantes están por debajo del 2% de
intención de voto.
Cepeda, De la Espriella y Fajardo ya asomaban la cabeza a
principios de mes en la primera encuesta publicada después de la prohibición,
la de la firma Cifras y Conceptos. Ese esperado estudio medía a decenas de
aspirantes distribuidos de acuerdo con distintos bloques y potenciales
alianzas, a la espera de que se decanten de aquí a final de año. La principal
conclusión era que Cepeda, De la Espriella y Fajardo constituían el lote de los
“escapados” con respecto al pelotón, en una metáfora tomada del ciclismo.
Después de haber pasado por el filtro de los grupos, cada uno de ellos aparecía
con una intención general de voto entre el 9 y el 13%, aunque no se divulgaron
las cifras específicas.
La izquierda es el único bloque que ya cuenta con un
aspirante presidencial en firme, después de que Cepeda se
impuso en la accidentada consulta del Pacto Histórico. El plan del progresismo
pasa ahora por medirse en otra consulta interpartidista que se realizará el
mismo día de las elecciones legislativas, el 8 de marzo del próximo año, la del
llamado Frente Amplio, una coalición todavía más amplia, para tener un solo
candidato que aglutine a diversos sectores de centroizquierda. Allí, se espera
que a Cepeda le compitan, entre otros, el exsenador Roy Barreras –que aparece
en la encuesta del CNC por debajo del 1% de intención de voto– o el exministro
del Interior Juan Fernando Cristo –que no fue medido–. El exalcalde de Medellín
Daniel Quintero, que en principio se encuentra inhabilitado para participar en
otra consulta, después de que se retiró sobre la hora de la del Pacto, tiene el
1,8%.
El abogado penalista Abelardo de la Espriella, que ha pedido
una gran coalición de derecha antes de que acabe el año, confirma su irrupción
en las encuestas. El aspirante ultra supera por un margen considerable a Vicky
Dávila, Miguel Uribe Londoño y los demás aspirantes de corte más conservador,
como el ex vicepresidente Germán Vargas Lleras (1,6 %), el exalcalde de Bogotá
Enrique Peñalosa (1,4 %), la senadora María Fernanda Cabal, también
precandidata del Centro Democrático (0,9 %) o el exministro de Defensa Juan
Carlos Pinzón (0,6 %).
Entre los aspirantes de centroderecha que construyen una
incipiente alianza, Juan Manuel Galán supera a Juan Daniel Oviedo (1,7 %), al
exministro de Hacienda Mauricio Cárdenas (0,7%) y al exsenador David Luna (0,3
%). El exgobernador de Antioquia Aníbal Gaviria, que hace parte de su propia
alianza, la Fuerza de las Regiones, tiene el 1 % de intención de voto en la
medición del CNC.
El esperado regreso –a cuentagotas– de los estudios de
opinión comienza a despejar el panorama presidencial, a la espera de que se
decanten los múltiples bloques y alianzas en lo que resta de este año. La
controversial veda a las encuestas de intención de voto, que estaba en vigor
desde julio, acabó con la llegada de noviembre. La misma ley que
las restringía, demandada ante la Corte Constitucional, impone unas condiciones
de las que todas las firmas encuestadoras se han quejado con insistencia, al
punto de calificarla como una “ley mordaza”.
Fuente del texto: El País (América).
