Desde que se empezó a entregar, en 1901, el galardón se lo
llevaron activistas tan influyentes como Nelson Mandela, Martin Luther
King Jr., la Madre Teresa, e incluso instituciones tan representativas a
nivel global como el Comité Internacional de la Cruz Roja.
Es un premio tan codiciado que, en toda su historia, solo
hubo una persona que rechazó recibirlo: el negociador vietnamita Le Duc
Tho en 1973.
En enero de ese año, después de más de 15 años de feroz
guerra civil en Vietnam y luego de cuatro años de negociaciones, Le Duc Tho y
el entonces secretario de Estado de EE.UU., Henry Kissinger, lograron lo que en
ese momento era impensable: firmar un armisticio, conocido como los Acuerdos de
Paz de París, con el objetivo de poner fin a la intervención estadounidense en
el conflicto y “restaurar la paz en Vietnam”.
Pero al llegar octubre - mes en el que se anunció que Kissinger y Tho compartirían el premio - el conflicto seguía desenfrenado en todo el sudeste asiático, y la confianza entre las partes estaba hecha pedazos.
“La paz no se ha establecido realmente en Vietnam del
Sur”, dijo Tho
en respuesta al galardón. “Bajo estas circunstancias, me es imposible
aceptar el premio Nobel de la Paz de 1973, con el cual me ha condecorado el
comité”.
Con esta frase, Tho se convirtió en la primera -y hasta el
momento, única- persona en no aceptar el Premio Nobel de la Paz.
Revolucionario con historia
Le Duc Tho nació en la provincia de Ha Nam,
en Vietnam del Norte, en 1911 y estuvo involucrado desde temprana
edad en actividades revolucionarias en contra de los colonizadores franceses.
Ya hacia la década de 1930, Tho había sido
una pieza fundamental para la formación del Partido Comunista de
Indochina -nombre que le daban los colonizadores franceses a la península
compuesta por Vietnam, Laos, Myanmar, Tailandia y Camboya.
Su rol lo había convertido en objetivo de los colonizadores,
quienes lo apresaron en dos ocasiones: entre 1930 y 1936 y entre 1939 y
1944.
Después de su liberación, se convirtió en un actor
clave en la creación del movimiento independentista Viet Minh, el
mismo que tomaría el poder en Vietnam del Norte en 1954 con el liderazgo de Ho
Chi Minh.
Con la toma de Hanoi, Tho se convirtió en una pieza clave de
la insurgencia que lideró los esfuerzos por derrocar al
gobierno en Vietnam del Sur: operó durante años en secreto como uno de
los líderes del movimiento insurgente conocido como el Viet Cong.
Pero el rol que le traería reconocimiento internacional llegó
en 1969, cuando representantes de Vietnam del Norte y EE.UU. comenzaron las
negociaciones de paz en París.
Buscando la paz
Para muchos historiadores, el comienzo de 1968 marcó un antes
y un después en la opinión pública estadounidense con respecto a la guerra en
Vietnam: el año comenzó con una agresiva ofensiva por parte de
las fuerzas comunistas norvietnamitas, en conjunto con las guerrillas del Viet
Cong, en gran parte del territorio de Vietnam del Sur -aliado de EE.UU.
El operativo rebelde, conocido como la Ofensiva
Tet -llamada así porque se dio durante la celebración del año nuevo
lunar en Vietnam, que se conoce como Tet-, fue un golpe decisivo para Lyndon B.
Johnson en EE.UU., un presidente al que, a pesar de haber aumentado el número
de soldados estadounidenses de 20.000 en 1963, a más de medio
millón en 1968, el conflicto en Vietnam parecía estar yéndosele de las
manos.
Este descontento público con la guerra le abrió las puertas
al candidato presidencial republicano Richard Nixon para
prometer que él sería quien la acabaría, y de paso, pondría fin a la presencia
estadounidense en Vietnam.
Al ganar la elección en noviembre de 1968 y asumir el cargo
en enero de 1969, Nixon encargó a su entonces asesor de Seguridad
Nacional Henry
Kissinger que sostuviera conversaciones secretas con el
gobierno comunista de Vietnam del Norte mientras las delegaciones oficiales de
varios países se reunían para diálogos de paz en París.
La contraparte norvietnamita de Kissinger fue Le
Duc Tho, a quien el estadounidense de origen alemán describió como “un
revolucionario dedicado y austero”.
Las negociaciones secretas arrancaron en agosto de 1969 y,
después de casi cuatro años de charlas, en enero de 1973 alcanzaron un acuerdo
que incluyó el intercambio de prisioneros de guerra, un cese al fuego
supervisado internacionalmente y un retiro definitivo de las tropas
estadounidenses de Vietnam.
Pero el acuerdo generó el rechazo del gobierno de Vietnam del
Sur, aliado local de EE.UU. en el conflicto, y reavivó la desconfianza entre
todas las partes, algo que se vio reflejado en nuevos cruentos combates y una
expansión de las tropas del norte en el sur.
El Nobel
Para cuando el comité
del Nobel anunció que tanto Le Duc Tho como Henry
Kissinger iban a ser los ganadores del premio de la paz el 16
de octubre de 1973, la guerra seguía desarrollándose en
grandes partes de Vietnam del Sur.
Gracias a que el público estadounidense había perdido el apetito por
la guerra y que los prisioneros de guerra habían vuelto a sus
hogares, el gobierno de Nixon empezó a ejecutar sus planes de desmontar la
presencia militar en el país, lo que le dio espacio a las tropas de Vietnam del
Norte para continuar su avanzada hacia el sur.
Pero el anuncio del premio generó una gran polémica en la
comunidad internacional: ocasionó la renuncia de dos miembros del
comité encargado de seleccionar a los ganadores, y se convirtió en el
objeto de ataques de la prensa.
El diario The New York Times, en su página
editorial, se refirió al premio como “el Premio Nobel de Guerra”.
Tho, por su lado, terminó de avivar la polémica con una carta
que le dirigió a la presidenta del comité del Nobel Aese Lionaes, en la que le
explicó sus razones para no recibir el premio:
“Seré capaz de considerar” aceptar el premio sólo cuando “se
respete el acuerdo de París, se silencien las armas y se establezca la paz de
verdad en Vietnam del Sur”.
Para la enviada especial del diario The New York
Times a cubrir las negociaciones secretas entre Kissinger y Tho, Flora
Lewis, la razón detrás del rechazo al premio tenía más que ver con la
percepción que había en Vietnam del Norte sobre los Acuerdos de París.
“Los norvietnamitas
han mantenido la posición consistente de que París no fue un acuerdo de
compromisos sino una victoria sobre EE.UU. Por ello, no se puede esperar que
estén a gusto con que se le rindan honores por igual a su representante y a
Kissinger, a quien sienten como el beligerante al que derrotaron”, escribió la periodista.
Kissinger no asistió a la ceremonia de entrega temiendo
manifestaciones en su contra y, con la caída de Saigón en manos de las tropas
de Vietnam del Norte en 1975, hizo un intento por devolver el Nobel que
había “aceptado humildemente” dos años atrás.
Lionaes fue la encargada de dar el discurso durante la
ceremonia de entrega del premio, y en él se refirió a la polémica, diciendo que
el galardón estaba dirigido a los esfuerzos por la paz, aunque estos no siempre
generen los resultados esperados.
“Al conceder el Premio en 1973 a dos políticos responsables
que estaban en el centro de los acontecimientos, el Comité Noruego del Nobel
subraya su convicción de que la solución de las numerosas controversias que han
llevado o pueden llevar a la guerra debe ser mediante negociaciones, no
mediante una guerra total encaminada a la victoria total”.
El legado de Le Duc Tho
El legado del conflicto que arrasó Vietnam durante casi 20
años y de sus protagonistas continua siendo tema de discusión
actualmente en el país asiático.
Y en medio de este análisis, la imagen de Le Duc Tho, un
convencido de la causa comunista que lideró el Partido Comunista de Vietnam
durante casi 30 años, difiere un poco de lo que se conoce internacionalmente.
En un panel de discusiones que sostuvo el Servicio Vietnamita
de la BBC para el nacimiento número 110 de Tho, el profesor Nguyen Dinh Cong de
la Academia de Ciencias de Vietnam se refirió al rol del revolucionario en la
vida del país.
“La influencia de Tho en el partido fue fundamental durante
los 30 años que dirigió el comité central de organización. Él era el único con
poder de decisión sobre la organización del partido y construyó un sistema de
organización que aún perdura”.
El legado del conflicto que arrasó Vietnam durante casi 20
años y de sus protagonistas sigue siendo tema de discusión actualmente en el
país asiático
Hoy, casi 40 años después de que dejara el cargo, el país aún
está intentando dejar atrás parte del legado de Tho en el partido comunista que
aún gobierna Vietnam, según le dijo el profesor Ngo Ninh Long al panel.
“Muchos altos funcionarios del partido y del gobierno fueron
elegidos por Le Duc Tho y sus padres, así que, ahora que tienen poder, les será
difícil democratizarse”.
Su legado por fuera también sigue siendo objeto de análisis,
al igual que los criterios que usa el comité del Nobel para escoger a sus
ganadores en su búsqueda de cumplir con la voluntad del creador del galardón
Alfred Nobel.
Este pidió que el premio fuera para “aquellos que hayan
hecho más o los mejores esfuerzos a favor de la fraternidad entre naciones, la
abolición o reducción de ejércitos armados y la creación y promoción de
congresos de paz”.
*Por Rafael Abuchaibe. BBC Mundo – Tomado de La Nación
/ Argentina.