La Haya. La Corte Penal Internacional (CPI) rechazó ayer la apelación de
Israel para cancelar las órdenes de arresto contra el primer ministro de
Israel, Benjamin Netanyahu, y el ex responsable de defensa, Yoav Gallant,
acusados de crímenes de guerra, así como su solicitud de congelar la
investigación en curso sobre las atrocidades perpetradas en el genocidio en
Gaza, informó el Canal 12 en Tel Aviv.
“El proceso judicial sobre los crímenes cometidos por
funcionarios del régimen sionista continúa e Israel ha solicitado una
apelación, pero aún no se ha determinado la fecha de la solicitud”, aseguró el
vocero de la CPI, Fadi al Abdulá, y agregó que “las órdenes de arresto contra
Netanyahu y Gallant siguen siendo válidas y sólo pueden ser revocadas por los
jueces del tribunal”, e incluso pueden ser cumplimentadas años después, publicó
el medio Hispan Tv.
En el contexto de la conferencia internacional sobre el apoyo a periodistas en zonas de conflicto armado que se celebró en Doha, declaró que “la suspensión de las actividades del fiscal jefe de la CPI, Karim Khan, no tiene efecto sobre la validez de las órdenes de arresto contra Netanyahu y su ex ministro de asuntos militares, Yoav Gallant”.
Khan renunció temporalmente a la espera del resultado de una
investigación sobre acusaciones de conducta sexual inapropiada que ha negado
categóricamente.
En noviembre pasado, el máximo tribunal internacional
encontró “motivos razonables” para creer que Netanyahu y Gallant tenían
“responsabilidad penal” por delitos bélicos y crímenes contra la humanidad en
el enclave palestino, y emitió órdenes de arresto contra tres líderes de Hamas
por ser el autores del asalto del 7 de octubre de 2023 contra Israel, que
detonó una ofensiva que dejó más de 65 mil palestinos asesinados. Los tres
acusados del movimiento de resistencia islámica fueron asesinados por Tel Aviv,
por lo que la CPI retiró las órdenes.
La corte fue establecida en 2002 y su objetivo es exigir que
líderes y altos funcionarios rindan cuentas por crímenes contra la humanidad,
delitos de guerra y genocidio, y está compuesta por 125 estados miembros, pero
tres grandes potencias mundiales (Estados Unidos, Rusia y China) no son
miembros.
AP – Texto tomado de La Jornada / México. Imagen de archivo.
