WASHINGTON. - El Pentágono anunció el viernes el envío
de un portaaviones y sus buques de guerra correspondientes para dar
apoyo a sus fuerzas ya desplegadas en el Caribe sur, cerca de las costas de
Venezuela. El envío aumenta considerablemente la cantidad de tropas y aeronaves
en la región.
“El Secretario de Guerra ha ordenado que el Grupo de
Ataque del Portaaviones Gerald R. Ford y la ala aérea embarcada se
desplacen al área de responsabilidad (AOR) del Comando Sur de Estados
Unidos (USSOUTHCOM)“, dice el comunicado que publicó el portavoz del
Pentágono Sean Parnell en X .
“La mayor presencia de fuerzas estadounidenses en el USSOUTHCOM AOR reforzará la capacidad de Estados Unidos para detectar, vigilar y desbaratar actores y actividades ilícitas que comprometen la seguridad y prosperidad de la patria de Estados Unidos y nuestra seguridad en el hemisferio occidental”, agregó el vocero.
El comunicado no especificó cuándo se trasladará el
portaaviones a la región, pero desde hace unos días, este se encontraba
viajando a través del Estrecho de Gibraltar y por Europa junto con tres
destructores y probablemente tarde varios días en llegar a Sudamérica.
Como el primero de su clase, es el portaaviones más
avanzado y de mayor tamaño actualmente en servicio en la Armada estadounidense,
con un desplazamiento de más de 100.000 toneladas, y es considerado además como
el buque de guerra más grande del mundo. Fue diseñado para lanzar y recuperar
aeronaves con mayor frecuencia y apoyar operaciones conjuntas con sus más de
5000 marineros a bordo.
El portaaviones Ford, que entró en servicio en 2017 e incluye
un reactor nuclear, puede albergar más de 75 aviones militares, incluidos
cazas como los jets F-18 Super Hornet y el E-2 Hawkeye, que puede actuar como
sistema de alerta temprana.
Cuenta con un arsenal de misiles, como el Evolved Sea Sparrow
Missile, un misil tierra-aire de medio alcance utilizado para
contrarrestar drones y aviones. El Ford también incluye sofisticados radares
que pueden ayudar a controlar el tráfico aéreo y la navegación.
Los portaaviones, de los que solo hay 11 en el arsenal
militar estadounidense, son un recurso escaso y sus calendarios suelen fijarse
con mucha antelación.
Los buques de apoyo, como el crucero de misiles guiados
Normandy, de clase Ticonderoga, y los destructores de misiles guiados Thomas
Hudner, Ramage, Carney y Roosevelt, de clase Arleigh-Burke, incluyen
capacidades de guerra superficie-aire, superficie-superficie y antisubmarina.
Nuevo ataque en el Caribe
El comunicado fue publicado horas después de que el
Secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmara que el
Ejército estadounidense había llevado a cabo su décimo ataque contra
un presunto barco dedicado al narcotráfico.
En una publicación en redes sociales, Hegseth indicó que el
ataque se produjo durante la noche y culpó a la banda Tren de Aragua de
operar la embarcación y de causar la muerte de seis personas en el Mar
Caribe.
“Nuestros servicios de inteligencia sabían que la
embarcación estaba involucrada en el contrabando de narcóticos”, aseguró
el secretario de Defensa en la red X, quien agregó que el ataque tuvo lugar en
“aguas internacionales”.
Es la segunda vez que la administración Trump vincula una de
sus operaciones con la banda originaria de una prisión venezolana.
Este fue el primer ataque nocturno en la zona, explicó
Hegseth, que acompañó su mensaje con un video en blanco y negro en el que se ve
una lancha que circula a velocidad normal, hasta que explota.
El jefe del Pentágono advirtió que Estados Unidos tratará a
los “narcoterroristas” como ha tratado a la organización terrorista
Al-Qaeda de Osama bin Laden.
El ritmo de los ataques se ha acelerado en los últimos
días, pasando de uno cada pocas semanas al inicio, a tres esta semana,
causando la muerte de al menos 46 personas desde septiembre.
“Organizaciones terroristas”
El presidente republicano avisó al inicio de su actual
mandato que estaba dispuesto a utilizar todo el potencial militar
estadounidense para acabar con las rutas del narcotráfico y con los
cárteles.
Para ello declaró a los cárteles como el de Sinaloa o
Tren de Aragua “organizaciones terroristas”, mediante decreto presidencial.
Ello permitiría a Washington, según el gobierno, utilizar las mismas
herramientas que usó durante dos décadas en todo el mundo tras los ataques del
11 de septiembre de 2001 de Al-Qaeda.
Estados Unidos está en “conflicto armado” con los cárteles de
la droga, explicó Trump en una carta enviada al Congreso para justificar los
operativos ordenados en el Caribe.
Al mismo tiempo, el presidente evoca de manera creciente que
está dispuesto a
emprender una guerra contra los intereses “narcoterroristas” en tierra firme,
sin aclarar dónde.
El jueves, Washington anunció junto a Trinidad y Tobago
ejercicios militares conjuntos frente a las costas de Venezuela con el
buque de guerra USS Gravely. El gobierno de la isla ha brindado
“categóricamente su claro apoyo a la intervención militar en curso”.
La respuesta de Venezuela
Venezuela ha movilizado tropas y milicias ante la amenaza
estadounidense. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusado por el
gobierno estadounidense y encausado oficialmente ante un tribunal en Nueva
York por supuestamente encabezar el denominado Cártel de los Soles,
sostiene que la verdadera intención de Washington es promover un cambio de
régimen en su país.
Una “intervención externa” en Venezuela “puede incendiar”
América del Sur, dijo en entrevista con la agencia AFP el asesor especial del
presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, Celso Amorim.
“No podemos aceptar una intervención externa porque eso va a
crear un resentimiento inmenso”, agregó el asesor.
Trump llegó a confirmar que la CIA podría llevar a cabo
operaciones encubiertas dentro de Venezuela.
La oposición demócrata en el Congreso norteamericano ha
exigido explicaciones al mandatario. La Constitución explicita que el
Congreso debe autorizar expresamente una declaración de guerra Trump
declaró que está dispuesto a enviar a Hegseth ante el Congreso para dar
explicaciones antes de pasar a una nueva fase en tierra.
Agencias AP, AFP y Reuters / Imagen: JONATHAN KLEIN.