El hallazgo fue hecho tras el análisis del material recogido
por la misión Chang'e-6.
El material recogido en el lado oscuro de la Luna por la
misión china Chang'e-6 ha revelado un hallazgo microscópico, pero
sorprendente, nunca antes visto, según un artículo publicado este lunes en la revista PNAS.
De acuerdo con los autores del estudio, un examen exhaustivo de las muestras del material lunar reveló más de 5.000 diminutos fragmentos de un tipo de meteorito extremadamente raro recogidos en un cráter interno, lo que plantea la pregunta no solo sobre la naturaleza de los fragmentos, sino también la de su posible origen.
Al analizar los trozos de olivino, un mineral de
silicato de magnesio y hierro que es habitual en meteoritos y rocas volcánicas,
llegaron a la conclusión de que se trata de una composición química
incompatible con origen lunar o terrestre. Pero estos fragmentos coincidieron
con la composición de meteoritos tipo CI condrita, los más ricos en agua y
volátiles, con hasta un 20 % de su peso ligado al agua en forma de minerales
hidratados.
Hallazgo sin precedentes
La verdadera sorpresa llegó tras los análisis químicos
e isotópicos, durante los cuales el equipo se centró en las proporciones de
hierro y manganeso, óxido de níquel, óxido de cromo, así como proporciones de
isótopos de oxígeno y silicio, todos ellos con valores conocidos y consistentes
para el olivino lunar y terrestre. Las cifras obtenidas en los siete
clastos demostraron ser consistentes con un origen dentro de un asteroide de
condrita CI que impactó contra la Luna, se fundió y luego se enfrió rápidamente,
preservando su composición química durante miles de millones de años.
Dado que este tipo de meteoritos es extremadamente frágil en
comparación con otras rocas espaciales, son particularmente susceptibles a la
destrucción al entrar en la atmósfera y al impacto, por lo que se pensaba que
no podría sobrevivir al impacto en la Luna. Si bien no tiene una atmósfera en
la que los meteoritos puedan arder y explotar, la velocidad con la que los
objetos chocan con la superficie lunar es tan alta que se espera que el
material se vaporice, se derrita o sea arrojado de regreso al
espacio.
De este modo, se trata de la primera evidencia física
directa de que las condritas carbonáceas tipo CI impactaron la Luna en los
inicios del Sistema Solar, así como la primera evidencia de que, a pesar de la
fuerza de los impactos, algunos fragmentos sobrevivieron.
Tomado de R.T. / Rusia.