El primer ministro
canadiense, Justin Trudeau, anunció el lunes que renunciará como líder
liberal tras nueve años en el cargo, pero destacó que se quedará hasta
que el partido haya elegido a un sustituto.
Trudeau,
sometido a fuertes presiones de los legisladores del Partido Liberal para
que renuncie en medio de encuestas que muestran que la agrupación sufrirá
una aplastante derrota en las
próximas elecciones, dijo en una rueda de prensa que el Parlamento se
suspendería hasta el 24 de marzo.
Eso significa
que Trudeau seguirá siendo primer
ministro el 20 de enero, cuando tome posesión el presidente electo
de Estados Unidos, Donald Trump.
Trump ha amenazado con imponer aranceles que paralizarían la economía de
Canadá.
“Tengo la intención de renunciar como líder del partido como primer ministro después de que el partido elija a su próximo líder”, dijo Trudeau.
“Este país
merece una opción real en las próximas elecciones, y me ha quedado claro que,
si tengo que librar batallas internas, no puedo ser la mejor opción en esas
elecciones”.
Trudeau, de
53 años, asumió el cargo en noviembre de 2015 y ganó la reelección dos veces,
convirtiéndose en uno de los primeros ministros con un mandato más largo de
Canadá.
Pero su
popularidad comenzó a caer hace dos años en medio de la ira pública por los
altos precios y la escasez de viviendas, y su imagen nunca se recuperó.
Los sondeos
muestran que los liberales perderán frente a los conservadores en unas
elecciones que deben celebrarse a finales de octubre, independientemente de
quién sea el líder.
El Parlamento
debía reanudar sus actividades el 27 de enero y los partidos de la oposición
habían prometido derrocar al Gobierno tan pronto como pudieran, probablemente a
finales de marzo.
Pero si el
Parlamento no vuelve hasta el 24 de marzo, lo más pronto que podrían presentar
una moción de censura sería en mayo.
Hasta hace
poco, Trudeau había podido mantener a raya a los legisladores liberales
preocupados por la mala imagen en las encuestas y la pérdida de escaños seguros
en dos elecciones especiales celebradas el año pasado.
Pero las
peticiones para que se haga a un lado arreciaron desde el mes pasado, cuando
trató de degradar a la ministra de Economía, Chrystia Freeland, una de sus
aliadas más cercanas, después de que ésta se opuso a sus propuestas de aumentar
el gasto.
Freeland renunció
y escribió una carta acusando a Trudeau de “trucos políticos” en lugar de
centrarse en lo que era mejor para el país.
Tomado de Aristegui
Noticias / México.