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23 diciembre, 2024

Para ver "Cien años de soledad"

Después de muchos años y muchas vueltas, los propietarios de los derechos sobre la magistral novela de Gabriel García Márquez, han llegado a un acuerdo para convertir la obra a una serie cinematográfica con la poderosa empresa "Netflix". Siempre pensé que era imposible traducir al lenguaje visual ese portento literario. No era una novela para "ver", sino para leer. Algunos dicen que después del Quijote, es la mejor novela escrita en español. Lo que ocurre es que lo que narra el Gabo en su novela se reproducen y encuentran acomodo en el espacio mental del lector como un "qualia", es decir, como una experiencia subjetiva peculiar y distinta para cada persona. De mi parte, ya vi los dos primeros capítulos y me gustaron, aunque en mi qualia, todos los personajes eran distintos y con otros atuendos. Incluso mi Macondo se parecía más a Tinaco o El Baúl que la que estoy viendo, que me parece excelente.

Pero me quiero referir a algunas claves, que me parecen importantes para leer "Cien años de soledad" y sus similitudes con otras obras de la literatura. Comienzo por advertir un parecido entre el mito bíblico de Adán y Eva. José Arcadio Buendía y Úrsula Iguaran son primos. Temen consumar el matrimonio porque una leyenda familiar presagia que la unión entre consanguíneos traerá al mundo un reciéntalos nacido con rabo de cochino. Úrsula parir una iguana o un pequeño monstruo. Arden en deseos, pero el miedo los detiene. La etimología de "Arcadio" remite a la palabra griega αρχη, que se podría traducir como raíz, cimiento o urdimbre, y también está presente en "arquitectura" y "arquetipo". El tabú del incesto gobierna toda la novela. 

En una pelea de gallos en la que resultó muerto el animal de Prudencio Aguilar, éste, enardecido por la derrota, le gritó a José Arcadio Buendía, dueño del vencedor: "A ver si ese gallo le hace el favor a tu mujer", ya que la gente del pueblo sospechaba que José Arcadio y Úrsula no habían tenido relaciones en un año de matrimonio (por el miedo de Úrsula de que la descendencia naciera con cola de cerdo). Así fue como José Arcadio Buendía reta en duelo a Prudencio, en el que, José Arcadio lo mata al atravesarle la garganta con una lanza. Sin embargo, su fantasma lo atormenta apareciéndose repetidas veces en su casa lavándose la herida mortal con un tapón de esparto. Así es como José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán deciden irse a la sierra. En medio del camino José Arcadio Buendía tiene un sueño en que se le aparecen construcciones con paredes de espejo y, preguntando su nombre, le responden "Macondo". Así, despierto del sueño, decide detener la caravana, hacer un claro en la selva y habitar ahí…Como un Abraham bíblico, nacido en nuestras tierras.

El parecido con "Doña Bárbara" de Rómulo Gallegos, es tremendo. Don José Luzardo mata a su hijo Félix, después de una riña de gallos. Antes hubo un altercado donde Félix casi desenfunda su revólver y Don José le dice "tira, pero no me peles, porque te clavo en la pared de un lanzazo". Le lleva el cadáver a Doña Asunción y le dice "ahí te traigo a Félix, acabo de matarlo". El capítulo de "la lanza en el muro" es uno de los mejor logrados de la novela. El conflicto edípico es tan evidente, que se dice que Don Rómulo se molestó mucho cuando se lo hicieron notar. 

La otra obra parecida es "Antígona", de Sófocles. Antígona, hija de Edipo y Yocasta, es el grave producto de una relación incestuosa del hijo con su madre. El anciano ciego Tiresias le anuncia su profecía a Creonte, Rey de Tebas, quien ha negado a Polinices, hermano de Antígona, el derecho a un entierro digno. Grave tensión entre las leyes divinas y las leyes humanas. La tragedia se cierne sobre Tebas y la familia de Creonte. Progresivamente mueren Antígona, su novio Hemon, hijo de Creonte, y también Eurídice, su esposa. Terrible e inevitable fatalidad de los hijos del incesto. 

La novela de García Márquez termina cuando Aureliano Babilonia y Amaranta Úrsula, primos consanguíneos se casan en secreto y conciben un niño que nace con cola de cerdo, al que se llevan las hormigas en lenta y ceremoniosa procesión, como aquel coro griego de Sófocles. Es también el final de la novela y del pueblo fundado por los padres adánicos. 

La prohibición del incesto, quizás la más antigua de todas las leyes humanas, gobierna el inconsciente colectivo y personal de grandes narrativas de la historia

Carlos Rojas Malpica

Diciembre de 2024

Tomado de las redes sociales.