Eduardo Fernández / Opinión
El mundo entero y, por supuesto Venezuela, debe prepararse
para el año 2030.
Hace unos días tuve la posibilidad
de visitar a mi hijo menor Ignacio, quien vive en Abu Dhabi, capital de los
Emiratos Árabes Unidos. Ignacio trabaja, cosas de la diáspora venezolana, para
un importante fondo soberano llamado Mubadala. En ese fondo, entre otras cosas
se dedican a explorar los megatrends o megatendencias que tenemos por
delante.
Las megatendencias son desarrollos que tienen efectos en una escala global. Tendencias que tienen efectos profundos y duraderos en todo el globo, en todos los continentes, en todos los países. Por supuesto, también en Venezuela.
Los efectos de esas megatendencias
se manifiestan en el campo de los negocios, pero también en la vida social en
general. El estudio encargado por Mubadala a otro gigante del mundo de las
comunicaciones, llamado Bloomberg, concluye que hay cinco megatendencias,
identificadas también por Naciones Unidas, que deben ser tomadas muy en cuenta.
Esas cinco megatendencias son las
siguientes: En primer lugar, las tecnologías digitales. Luego el cambio
climático. En tercer lugar, las desigualdades sociales, los cambios
demográficos y finalmente, el proceso de urbanización creciente.
Las tecnologías digitales han sido el
gran fenómeno científico de los últimos cincuenta años. Esa tendencia no se
detiene. Al contrario, se mantiene y se acelera. Se trata del uso de
tecnologías que permiten la representación, el almacenamiento y el
procesamiento de información. Es asombroso lo que ha ocurrido en este campo y
lo que todavía está por ocurrir.
Luego tenemos el cambio climático
causado por la acción de los seres humanos. Cambio climático que se traduce en
una degradación de Medio Ambiente. A este fenómeno se ha referido el Papa
Francisco en una formidable encíclica llamada “laudato si”.
Luego tenemos el tema de las
desigualdades sociales. La diferencia en los niveles de salud, de riqueza, de
oportunidades y de condiciones de vida. Tema que tiene una especial relevancia
para Venezuela, en donde cada día, la riqueza y las oportunidades se concentran
en menos manos, mientras que la pobreza y el hambre aumentan exponencialmente.
La tendencia es a que cada día que pasa menos tengan más y más tengan menos.
Esa tendencia por supuesto afecta la estabilidad y la gobernabilidad de los
países.
Tenemos también la megatendencia
que representan los cambios demográficos, las migraciones y cambios
demográficos que incluyen una reducción creciente del ritmo de aumento de la
población. El envejecimiento de los países. La declinación de la fertilidad y
el aumento de las expectativas de vida.
Por último, la quinta megatendencia
apunta en la dirección del crecimiento de las ciudades. Cada vez menos gente en
los ambientes rurales y cada vez más gente en las ciudades.
Escribo este artículo desde Abu
Dhabi, un sitio en donde hace cincuenta años no había nada sino unos cuantos
beduinos y algunos camellos. Hoy es una impresionante metrópolis con grandes y
modernos edificios y con una vialidad espectacular y todo impecablemente
cuidado y mantenido.
¿El mundo se estará preparando para
enfrentar estas megatendencias? ¿y Venezuela?
Seguiremos conversando.
