Por Víctor Baptista* / Opinión
No es
exagerado afirmar que la izquierda democrática pasa por un profundo
abatimiento. Todo se desprende del auge que la derecha supremacista ha exhibido
a nivel mundial en los últimos 25 años. Atrás quedó en Europa el "ESTADO
DE BIENESTAR" Que fue exitoso en la Alemania de Willy Brand, en la Francia
de Francois Miterrand, en la Suecia de Olof Palme y en la España de Felipe González.
En la América Latina, la izquierda siempre ha sido populista y con mayor razón la pérdida de los espacios se ha debido a la falta de reinventarse. En Venezuela AD se convirtió con los años como lo dijera el ex presidente Pérez en "un cascarón vacío" mucho antes de la llegada de Chávez al poder. El MAS, que pudo convertirse en los años 80 en una organización Socialdemócrata no tuvo el empuje para ello, y terminó lamentablemente apoyando a Hugo Chávez. En los actuales momentos Un Nuevo Tiempo, que hace unos tres años en su Congreso programático aprobó ser una organización de centro izquierda cuyo lema es la democracia social, continúa sin demostrar lo que dicen sus estatutos, y gira solamente entorno a lo que decida su Presidente fundador en los últimos 18 años. De manera que es entendible porque las Democracias y sus instituciones se están perdiendo aceleradamente.
Los partidos Socialdemócrata tienen un reto muy duro. Leyendo una entrevista a Felipe González decía: "La Socialdemocracia ha dejado a la justicia social en un segundo término” y en cuanto a la política española Felipe González de manera reflexiva, "Lamenta la falta de diálogo entre los políticos de distintos partidos. Y reafirma su compromiso con un debate constructivo y sereno. Así mismo prioriza con un mensaje claro sobre la necesidad de preservar la convivencia en un contexto político cada vez más polarizado".
Volviendo a Venezuela, la falta de interés en una renovación de la izquierda
democrática es lo que ha permitido a los Socialdemócratas seguir inertes para
hacer políticas exitosas, al contrario, hemos sucumbido a la polarización
salvaje, promovida por el EXTREMISMO que ha taponeado cualquier iniciativa que
la evite, terminando y favoreciendo la vocación totalitaria del Régimen.
Los socialdemócratas tenemos la responsabilidad de salirnos del laberinto de la
improductividad política, los retos que vienen serán difíciles y trascender a
ello es la meta.
*Dirigente político en el estado Aragua.