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17 noviembre, 2024

Entre exmasistas te veas. Polémica entre Eli Yépez y Enrique Ochoa Antich

Eli Yépez, exlegislador en Carabobo y antiguo dirigente del MAS, vinculado en un tiempo al exgobernador Henrique Salas R, ha escrito un artículo de opinión que circuló profusamente en las RR.SS.,  donde acusa al exdiputado y escritor Enrique Ochoa Antich de  ser incapaz “de enfrentar el reto de desafiar a una dictadura”.

Ochoa Antich, también exdirigente del MAS, casi de inmediato, respondió con otro artículo donde señala que no sabe “qué honor hay en haber convertido una victoria electoral cantada en una derrota política, que es la hazaña que el extremismo opositor acaba de acometer el 28J”. Entre Todos D. a continuación transcribe las 2 posiciones, hágase usted mismo su propia opinión, estimado lector. 

                                                     PASAR LA PÁGINA 

Por Eli Yépez

Pasar la página ha tenido hasta hoy el significado de no detenerse en un hecho que te impida enfrentar nuevas  situaciones.

También es equivalente a "borrón y cuenta nueva", es decir, olvidemos esta cuenta y abramos una nueva para así continuar una determinada relación

En México utilizan una frase que guarda cierta semejanza con éstas, “a lo hecho pecho," en este caso es un llamado a enfrentar acontecimientos desfavorables y asumir la realidad tal como se nos presenta.

En el lenguaje político venezolano, que no deja de sorprenderme, se ha creado, no una nueva frase sino una nueva interpretación de la primera, con ello no tienen que poner el pecho a lo hecho ni borrar algo que haya pasado, porque nada pasó.

Con la nueva interpretación no se realizaron primarias, no las ganó  María Corina, no fue inhabilitada, no ganó Edmundo, no hay actas electorales, por tanto no hubo fraude ni represión ni asesinatos.

Persuadidos de que plantear directamente la renuncia al contundente triunfo electoral del pueblo venezolano, en favor de la permanencia del régimen socialista significaría un fuerte rechazo, se van por la orillita y sugieren dejar atrás todo cuanto aconteció en el último año, desde las primarias hasta la inconcebible represión que siguió al fraude del 28 de julio.

Los proponentes de tanto deshonor no han sido capaces de explicar cómo se pondría en práctica tal rendición, cuales condiciones o requisitos se harían necesarios para dar semejante paso, para ellos es algo muy sencillo y elemental,  simplemente pasar la página.

No sería la primera vez que un dictador es beneficiado con la  impunidad después de cometer numerosos delitos, incluido el crimen y la violación masiva y sistemática de los  derechos humanos, eso sí, sería la primera vez que ocurra sin que abandone el poder o se acuerden vías de transición hacia la democracia.

En lugar de proponer la impunidad para el régimen sugieren que todos cantemos la canción favorita de Ochoa Antich. Esa que interpreta la famosa Thalía y dice: "si no me acuerdo no pasó", de ese modo acudiríamos a otra frase famosa "aquí no ha pasado nada" 

No creo que esta propuesta se origine en un intercambio crematístico con el régimen, ni en un acuerdo político bajo la mesa. Lo atribuyo a la incapacidad de enfrentar el reto de desafiar a una dictadura, negando su pertinencia, al cansancio o fatiga que produce un combate tan largo y sin resultados y por último a la equivocada idea de que el régimen es más sólido que las fuerzas democráticas y de modo especial a una idea que subyace en el fondo de su acción, la convicción de que el pueblo solo puede ser espectador.

 

*EL DISCUTIBLE "HONOR" DE CONVERTIR UNA VICTORIA EN DERROTA* 

_Consideración de Enrique Ochoa Antich a un artículo de E. Yépez_:

Es una tontería. Eso de "deshonor" y demás ridiculeces. No sé qué honor hay en haber convertido una victoria electoral cantada en una derrota política, que es la hazaña que el extremismo opositor acaba de acometer el *28J*.

_Pasar la página_ no es *olvidar*. Uno pasa la página de una novela para seguir leyéndola pero no olvida lo que leyó porque si no, no entiende la trama.

Al revés: yo digo que hay que recordar. Sí, recordar... todo cuanto Yépez pide que no sea olvidado: que hubo primarias y que *fueron un error*, que dos millones de compatriotas *se equivocaron eligiendo la candidatura que más rechazaba el régimen autoritario* y que además estaba *inhabilitada*, que esa candidatura en su primera _performance_ le *prometió cárcel a Maduro*, que la *PUD* no se atrevió a pedir y lograr suspender las recompensas gringas y las sanciones, que cuando surgió un nombre que tal vez el gobierno aceptaba de inmediato se financió una campaña milmillonaria de destrucción personal, que se intentó *la comedia bufa de la señora Corina*, y que se terminó en *una operación tan choreta como la de EGU*, por lo demás, penosamente "titerizado" por el liderazgo extremista. Y que todo ello colocó al gobierno en el brete de *verse obligado a "ganar" a cualquier precio*. Sostengo que *el fraude del gobierno encontró un cómplice tácito en el extremismo opositor*.

¿Que el gobierno no le hubiese entregado a nadie, ni porque fuese la madre Teresa de Calcuta? No podemos saberlo. *Lo que sí sabemos es que la oposición hizo todo lo necesario para que no le entregaran*. ¿Consideró la posibilidad de negociar con el PSUV-madurismo qué candidato le era más "potable" y un pacto de *co-gobierno* reservándole al chavismo-madurismo cuotas clave de poder (como Defensa e Interior, al modo de _Solidaridad_ en Polonia con los comunistas)? ¡Jamás! Eso era un anatema... Y quien lo sugiriera, era descalificado como traidor, colaboracionista, insecto artrópodo, y demás "perlas"...  

Nada de lo que pasó debe ser olvidado. Tampoco el fraude. Y con esa *memoria*, debe no sólo *pasarse la página sino cerrarse este libro y abrir otro*, con otra estrategia y otro liderazgo (lo que veo improbabilísimo) para *una realidad diferente a la pre-28J*. 

Una nueva estrategia que comience por constatar que Maduro será juramentado el *10E* y que *será el presidente* por un tiempo relativamente prolongado. Que comprenda que si no se busca una negociación con el régimen autoritario (una que no sea la rendición del otro ni un trámite de "salvoconductos"), entonces sólo les queda escoger *la vía tortuosa de la violencia*: sanciones, ruegos invasionistas (eso sí deshonroso de veras), pago a mercenarios, ilusiones golpistas, más sufrimiento para millones, más migración, etc. Si no negocian, si no tienen *la valentía de negociar*, no se desgañiten en las redes: mejor agarren su morral y su fusil y suban al monte... Sólo recuerdo que esto ya lo vivimos y que el presidente "interino" está jugando tenis en Miami.

Bueno, hay una tercera opción: sentarse en un banquito a ver si el régimen implosiona por su propia incompetencia. Pero ésta es una alternativa atractiva para quienes abandonamos el activismo, pero no *una estrategia para un colectivo político*.

Luego de esta nueva "gracia" extremista, toca como Sísifo empezar de nuevo. No soy para nada optimista, mientras la oposición siga hegemonizada por los viciosos del espejismo y de _la salida ya_. Ojalá los opositores de 30 y de 40 y tal vez los de 50 consigan conjurar la maldición de Zeus y puedan llevar por fin la piedra a la cima de la montaña. Tal vez para ello necesiten entenderse con los de 30, 40 y 50 que están al otro lado de la calle. Cuanto antes comiencen a hablar, mejor.