Eli Yépez, exlegislador
en Carabobo y antiguo dirigente del MAS, vinculado en un tiempo al exgobernador
Henrique Salas R, ha escrito un artículo de opinión que circuló profusamente en
las RR.SS., donde acusa al exdiputado y
escritor Enrique Ochoa Antich de ser
incapaz “de enfrentar el reto de desafiar a una dictadura”.
Ochoa Antich, también
exdirigente del MAS, casi de inmediato, respondió con otro artículo donde
señala que no sabe “qué honor hay en haber convertido una victoria electoral
cantada en una derrota política, que es la hazaña que el extremismo opositor
acaba de acometer el 28J”. Entre Todos D. a continuación transcribe las 2
posiciones, hágase usted mismo su propia opinión, estimado lector.
Por Eli Yépez
Pasar la página ha tenido hasta hoy el significado de no
detenerse en un hecho que te impida enfrentar nuevas situaciones.
También es equivalente a "borrón y cuenta nueva",
es decir, olvidemos esta cuenta y abramos una nueva para así continuar una
determinada relación
En México utilizan una frase que guarda cierta semejanza con éstas, “a lo hecho pecho," en este caso es un llamado a enfrentar acontecimientos desfavorables y asumir la realidad tal como se nos presenta.
En el lenguaje político venezolano, que no deja de
sorprenderme, se ha creado, no una nueva frase sino una nueva interpretación de
la primera, con ello no tienen que poner el pecho a lo hecho ni borrar algo que
haya pasado, porque nada pasó.
Con la nueva interpretación no se realizaron primarias, no
las ganó María Corina, no fue inhabilitada, no ganó Edmundo, no hay actas
electorales, por tanto no hubo fraude ni represión ni asesinatos.
Persuadidos de que plantear directamente la renuncia al
contundente triunfo electoral del pueblo venezolano, en favor de la permanencia
del régimen socialista significaría un fuerte rechazo, se van por la orillita y
sugieren dejar atrás todo cuanto aconteció en el último año, desde las
primarias hasta la inconcebible represión que siguió al fraude del 28 de julio.
Los proponentes de tanto deshonor no han sido capaces de
explicar cómo se pondría en práctica tal rendición, cuales condiciones o
requisitos se harían necesarios para dar semejante paso, para ellos es algo muy
sencillo y elemental, simplemente pasar la página.
No sería la primera vez que un dictador es beneficiado con
la impunidad después de cometer numerosos delitos, incluido el crimen y
la violación masiva y sistemática de los derechos humanos, eso sí, sería
la primera vez que ocurra sin que abandone el poder o se acuerden vías de
transición hacia la democracia.
En lugar de proponer la impunidad para el régimen sugieren
que todos cantemos la canción favorita de Ochoa Antich. Esa que interpreta la
famosa Thalía y dice: "si no me acuerdo no pasó", de ese modo acudiríamos
a otra frase famosa "aquí no ha pasado nada"
No creo que esta propuesta se origine en un intercambio
crematístico con el régimen, ni en un acuerdo político bajo la mesa. Lo
atribuyo a la incapacidad de enfrentar el reto de desafiar a una dictadura,
negando su pertinencia, al cansancio o fatiga que produce un combate tan largo
y sin resultados y por último a la equivocada idea de que el régimen es más
sólido que las fuerzas democráticas y de modo especial a una idea que subyace
en el fondo de su acción, la convicción de que el pueblo solo puede ser espectador.
*EL DISCUTIBLE
"HONOR" DE CONVERTIR UNA VICTORIA EN DERROTA*
_Consideración de
Enrique Ochoa Antich a un artículo de E. Yépez_:
Es una tontería. Eso de "deshonor" y demás
ridiculeces. No sé qué honor hay en haber convertido una victoria electoral
cantada en una derrota política, que es la hazaña que el extremismo opositor
acaba de acometer el *28J*.
_Pasar la página_ no es *olvidar*. Uno pasa la página de una
novela para seguir leyéndola pero no olvida lo que leyó porque si no, no
entiende la trama.
Al revés: yo digo que hay que recordar. Sí, recordar... todo
cuanto Yépez pide que no sea olvidado: que hubo primarias y que *fueron un
error*, que dos millones de compatriotas *se equivocaron eligiendo la
candidatura que más rechazaba el régimen autoritario* y que además estaba
*inhabilitada*, que esa candidatura en su primera _performance_ le *prometió cárcel
a Maduro*, que la *PUD* no se atrevió a pedir y lograr suspender las
recompensas gringas y las sanciones, que cuando surgió un nombre que tal vez el
gobierno aceptaba de inmediato se financió una campaña milmillonaria de
destrucción personal, que se intentó *la comedia bufa de la señora Corina*, y
que se terminó en *una operación tan choreta como la de EGU*, por lo demás,
penosamente "titerizado" por el liderazgo extremista. Y que todo ello
colocó al gobierno en el brete de *verse obligado a "ganar" a
cualquier precio*. Sostengo que *el fraude del gobierno encontró un cómplice
tácito en el extremismo opositor*.
¿Que el gobierno no le hubiese entregado a nadie, ni porque
fuese la madre Teresa de Calcuta? No podemos saberlo. *Lo que sí sabemos es que
la oposición hizo todo lo necesario para que no le entregaran*. ¿Consideró la
posibilidad de negociar con el PSUV-madurismo qué candidato le era más
"potable" y un pacto de *co-gobierno* reservándole al
chavismo-madurismo cuotas clave de poder (como Defensa e Interior, al modo de
_Solidaridad_ en Polonia con los comunistas)? ¡Jamás! Eso era un anatema... Y
quien lo sugiriera, era descalificado como traidor, colaboracionista, insecto
artrópodo, y demás "perlas"...
Nada de lo que pasó debe ser olvidado. Tampoco el fraude. Y
con esa *memoria*, debe no sólo *pasarse la página sino cerrarse este libro y
abrir otro*, con otra estrategia y otro liderazgo (lo que veo improbabilísimo)
para *una realidad diferente a la pre-28J*.
Una nueva estrategia que comience por constatar que Maduro
será juramentado el *10E* y que *será el presidente* por un tiempo
relativamente prolongado. Que comprenda que si no se busca una negociación con
el régimen autoritario (una que no sea la rendición del otro ni un trámite de "salvoconductos"),
entonces sólo les queda escoger *la vía tortuosa de la violencia*: sanciones,
ruegos invasionistas (eso sí deshonroso de veras), pago a mercenarios,
ilusiones golpistas, más sufrimiento para millones, más migración, etc. Si no
negocian, si no tienen *la valentía de negociar*, no se desgañiten en las
redes: mejor agarren su morral y su fusil y suban al monte... Sólo recuerdo que
esto ya lo vivimos y que el presidente "interino" está jugando tenis
en Miami.
Bueno, hay una tercera opción: sentarse en un banquito a ver
si el régimen implosiona por su propia incompetencia. Pero ésta es una
alternativa atractiva para quienes abandonamos el activismo, pero no *una
estrategia para un colectivo político*.
Luego de esta nueva "gracia" extremista, toca como
Sísifo empezar de nuevo. No soy para nada optimista, mientras la oposición siga
hegemonizada por los viciosos del espejismo y de _la salida ya_. Ojalá los
opositores de 30 y de 40 y tal vez los de 50 consigan conjurar la maldición de
Zeus y puedan llevar por fin la piedra a la cima de la montaña. Tal vez para
ello necesiten entenderse con los de 30, 40 y 50 que están al otro lado de la
calle. Cuanto antes comiencen a hablar, mejor.
