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13 octubre, 2024

Según entiendo, hay varias cosas que están claras:

Por Carlos Torrealba Rangel / Opinión

- Nicolás Maduro será juramentado ante la Asamblea Nacional el día 10 de enero como Presidente de Venezuela, para el periodo 2025-2031.

- Será un presidente ilegítimo desde el punto de vista de la voluntad popular pero con reconocimiento formal por dos poderes de Estado: TSJ y CNE.

- El poder en Venezuela será ejercido con grandes dificultades económicas y sociales que harán muy difícil la gobernabilidad del país. Para empezar, el gobierno no tendrá recursos suficientes para atender las demandas sociales crecientes, lo cual será fuente de inestabilidad.

- Para controlar al país en un contexto de crisis de gestión administrativa y de apoyo político de los ciudadanos a la autoridad "ilegítima", el gobierno girará más hacia el autoritarismo y al estrechamiento de los espacios democráticos que aún prevalece. 

- La oposición política que no juegue con las reglas del gobierno, por ejemplo, las que se están creando para los próximos eventos electorales, será marginada y, de ser posible, reducida a su mínima expresión, vía persecución, encarcelamiento, intimidación...

- Hacer política en este contexto, que no sea complaciente y sumisa, implicará una gran dosis de imaginación, visión estratégica y flexibilidad. La independencia de criterios supondrá un alto riesgo y un juego poco seguro.

- La Ruta Electoral sigue siendo el camino. Reconstruir la confianza en el voto es posible sólo si se explica para qué votar, a sabiendas que puede ser desconocida la voluntad popular o que luego se vacíe de competencias a las gobernaciones y alcaldías que no sean afines al oficialismo bajo la figura de protectores. Votar debe tener otro sentido, no solo acumular fuerzas.

- Por un largo tiempo no veo a la oposición unida alrededor de un objetivo común y de una dirección colectiva. Las fuerzas seguirán fragmentadas, enfrentándose entre si y con muy pocas posibilidades de entendimiento. Estamos lejos de la reconstrucción de los partidos y de los liderazgos.

- Por ahora, el juego le es favorable al gobierno y a la instauración de un gobierno ilegítimo y cada vez más autoritario. Al país no le irá bien y a los venezolanos mucho menos. Vendrán tiempos muy duros.

- Frente a esta situación, las fuerzas que luchan por el cambio deberán descubrir Qué Hacer para avanzar, de manera que en Venezuela se pueda abrir un camino que conduzcan a una transición negociada hacia la democracia.

*Economista. Analista político.