Por Pedro
Mosqueda*
Tenía varios
temas para hoy, simples, como siempre. No piensen que el tema es sobre pizzas
vegetarianas. Ofrezco disculpas por importunar un poco. Haré un vuelo rasante
por un tema serio.
Los 18
miembros de La Academia Sueca decidieron el miércoles 10 de octubre que la
ganadora del Premio Nobel de Literatura es la surcoreana Han Kang. Ella es la
sucesora del noruego Jon Forse, premiado el año pasado. Es la primera asiática
que logra el premio y la mujer número 18 en obtenerlo. La Academia parece que
es machista.
Igual, esta vez han quedado encantados con la producción artística de la señora Han Kang, y dicen: "la distinguimos por su intensa prosa poética que confronta traumas históricos y expone la fragilidad de la vida humana; todo hilvanado con delicadeza". Y Nosotros, gente corriente y moliente, decimos que hubo un batacazo.
La laureada
recibirá un diploma del Premio hecho a mano especialmente para ella; por lo
general se lo envian antes a su casa. La medalla de oro 18 kilates se la
imponen durante el ceremonial que será el 10 de diciembre, aniversario de la
muerte de Alfred Nobel, creador del Premio en el año 1895, con un capital
semilla de 9.200.000 dólares. El testamento puntualiza en una exigencia: los
intereses anuales y ganancias de inversión serán repartidos cada año entre
5 premiados, uno de ellos el de Literatura.
De allí que a
la señora Kan le entrará en su cuenta 11 millones de Coronas (moneda sueca); el
equivalente a 970.000 euros. ¡Bingo!
La Academia
no es perfecta, y muchas luminarias que se merecían el premio nunca lo
recibieron. Jorge Luis Borges no fue el único. Tampoco lo recibieron León
Tolstói, Henri Jame, Marcel Proust, Joseph Conrad o James Joyce. Nunca les hizo
falta. Al Nobel sí le harán falta esos nombres esplendorosos de las letras
universales.
Tres personas
no han aceptado el Nobel, todos por razones ideológicas. Jean- Paul Sartre
en 1964, Boris Pasternack (Doctor Zhivago) y Le Duc Tho (Nobel de La Paz). A
Boris Pasternack la URSS lo obligó a rechazar el premio. El muy avispado Sartre
sí pidió su dinero.
-Aquí les
mando la cuenta, dijo.
Como siempre,
todos los postulados pasan por una carrera de obstáculos; para el 31 de enero
la lista era larga, alrededor de 220, en abril el filtro sólo dejó 20
seleccionados. Y al final el miércoles la noticia rompió el celofán. Todo el
mundo especializado o interesado se activó para conocer más sobre la ganadora.
En occidente fue noticia de primera plana, pero no tan desplegada. El retiro
del tenista "Rafa" Nadal fue la gran portada en España y parte de
Europa. EE.UU anda en sus líos y África o Sur América en los suyos. El vecino
de Seúl, la cárcel de Corea del Norte, ni se diga.
Otros andan
en sus guerras, pendientes de sus balas y bombas. Ni hablar los que subviven y
de los que vegetan entre Marte y Pluton.
En Corea del
Sur y el mundo democrático de Asia lo del Premio fue una gran noticia. Los
libros de la laureada se agotaron en horas. ¡Normal!
Mientras
tanto Georgina, la mujer de Ronaldo, ocupada en sus aviones, yates, lujos y
prendas, menos supo. Y nunca se enterará.
Todos los
entendidos coinciden que Kan tiene una carrera literaria meteórica; incursionó
formalmente en 1993 con su poema "El invierno de Seúl"; desde siempre
con una narrativa estilizada, combinada con poesía. Le importa más el lenguaje
que lo que cuenta. Hace bien la Academia -dicen los que saben- al hacer una
valoración tan moderna. "En su obra se enfrentan traumas históricos y un
conjunto invisible de reglas, y en cada una de sus obras expone la fragilidad
de la vida humana. Tiene una conciencia única de las conexiones entre cuerpo y
alma, los vivos y los muertos, y con su estilo poético y experimental se ha
convertido en una innovadora de la prosa contemporánea."
No es
casualidad que Han Kang haya logrado una larga lista de premios.
"La
Vegetariana" es su mejor éxito (2007), y fue galardonada inmediatamente
con el premio Internacional Booke Prize (2016). Es la historia de Yeon Ghye,
una esposa modelo hasta que empieza a tener pesadillas que hace que la carne le
cause repugnancia. Como consecuencia de ello, impone en su casa una dieta
vegetariana que su marido acepta a regañadientes. Todas sus obras, son muchas,
están influenciadas por Borges, Platón y el budismo. Los que la conocen dicen
que es un poco tímida, acostumbra vestir tonos oscuros y no usa maquillaje.
Para escribir y conversar, usa la técnica de preguntas. Su estilo es de
hermosura y dolor.
Para
diciembre se espera su último trabajo, "Decir adiós es imposible".
"El
hombre es un ser cruel por naturaleza ", dice uno de sus personajes
victimizados. "Lo de la dignidad humana es un engaño, y en cualquier
momento podemos transformarnos en insectos, bestias o masas de pus y
secreción". " Todos los árboles del mundo me parecen humanos".
En Seúl y
alrededores aún son famosos los deboshintang, restaurantes especializados en
cocinar sopa de perros.
Un periodista
disruptivo, durante una rueda de prensa le preguntó:
-Ha consumido
usted carne de perro?
La traductora
se quedó viendo y ella respondió: "Todos los asiáticos en algún momento lo
hemos hecho. Pero yo prefiero una pizza vegetariana".
Nos vemos por
ahí.
*Intelectual y político aragüeño.