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16 octubre, 2024

Hay que buscar soluciones

Por Simón García / Opinión   

La decisión de la Sala Constitucional agota la instancia judicial. Todas las instituciones siguen un mismo objetivo: *no esclarecer, mediante la publicación desglosada y auditable de los resultados por mesa, qué candidato debe jurar como Presidente de la República el 10 de enero*

Existe a la mano una segunda manera para lograr que el 10 de enero tendremos un presidente legítimo: *realizar un conteo de los resultados, mesa por mesa, que contiene el sobre No 1*, el cual está bajo custodia del plan República.

Las cifras genéricas no son suficientes, procedan del CNE o de una decisión judicial, para asegurar el consentimiento de los ciudadanos.

Este consentimiento debería ser el propósito más importante de quien aspire a gobernar el país con pluralidad, inclusión y democracia.

*Las fuerzas de cambio deben ofrecer medios viables para asegurar al país y al mundo que un nuevo gobierno sea fiel expresión de la voluntad del pueblo soberano*.

Reducirse a pedir respeto a los resultados del 28 de julio en base a la publicación digital del 83 % de las actas de mesa, no parece ser una solución.

Este recurso cumplió un papel importante en la formación de la opinión internacional y en las posiciones de gobiernos democráticos. Pero Internamente se está convirtiendo en un saludo a la bandera. 

*Reivindicar los resultados que muestran la victoria del candidato opositor no debe conducir a cerrarse a otras propuestas que rescaten la exigencia de fondo: la base de la legalidad y la legitimidad es el respeto fiel a los votos libremente emitidos por los electores*.

Esta exigencia de fondo obliga a considerar otras posibles soluciones.  

Tenemos que contribuir a sacar a los venezolanos de una disputa frontal, altamente conflictiva y que nos divide en dos bandos extremistas irreconciliables

Es momento de proponer que sea el pueblo quien decida sobre el resultado del 28 de julio o muestre con su voto si quiere o no un cambio de gobierno. Esto puede hacerse con un referendo.

Incluso hay que reconsiderar la convocatoria de una nueva elección presidencial con otro CNE y medidas que garanticen resultados inobjetables por los participantes.

Lo que todos los venezolanos queremos es ejercer el derecho a cambiar en paz y con estabilidad, a asumir el desafío de salir de las crisis y abrir caminos de prosperidad y justicia social para todos, al margen de identificaciones y preferencias por una parcialidad política.

Es tiempo de preservar y defender la vía pacífica y electoral.

Es hora de vivir mejor y en libertad.

Es hora de resolver nuestro futuro, incluso volviendo a votar.