Seis pacientes contagiados
con el virus del VIH y al menos cinco detenidos: este es el balance del
reciente escándalo que sacude al Sistema de Trasplantes de Brasil, considerado
el segundo más grande del mundo.
El caso estalló a principios
de octubre en Río de Janeiro y repercutió en los principales medios de
comunicación de Brasil. Las autoridades sanitarias descubrieron la infección
por VIH el 10 de septiembre, cuando un paciente que había recibido un
trasplante de corazón en enero acudió a un hospital con síntomas neurológicos.
Tras realizar una serie de pruebas, se descubrió que estaba infectado. Antes
del trasplante, el mismo paciente se había sometido a otra prueba en la que se
declaró que no tenía VIH.
El hospital notificó el caso al Departamento de Salud del estado de Río de Janeiro, que abrió una investigación conjunta con la Policía Civil, el Ministerio Público y el Consejo Regional de Medicina. Dado que se suele guardar una muestra de sangre del donante en un centro especializado, fue posible confirmar que estaba infectado y proceder a ubicar a todas las personas que también habían recibido órganos de esa persona. Las autoridades sanitarias confirmaron que otras dos personas habían sido contagiadas con el virus.
Según la investigación, el
donante infectado falleció el 23 de enero, a los 28 años, en un hospital de
Duque de Caxias, una ciudad del cinturón metropolitano de Río de Janeiro. De su
cuerpo fueron extraídos los riñones, el hígado, el corazón y la córnea. Todos
fueron examinados por un laboratorio subcontratado por la Secretaría Estatal de
Salud en la Baixada Fluminense, en la región suburbana de Río de Janeiro, y no
mostraron indicios de VIH. Sin embargo, el resultado fue un falso negativo.
El 3 de octubre, otro
trasplantado también presentó síntomas neurológicos y testó positivo al VIH.
Esta persona tampoco tenía el virus antes de la cirugía. Cruzando los datos,
las autoridades sanitarias dieron con otra prueba errónea, la de una donante fallecida
el 25 de mayo de este año.
“Es como si el suelo se abriera debajo de tus
pies… ¿Sabes? Porque es mi vida y, de ahora en adelante, todo cambió”,
contó una mujer que también resultó infectada con el VIH tras
recibir un trasplante de riñón en el Sistema Público de Salud brasileño (SUS).
Se enteró de la noticia el pasado 3 de octubre.
En una entrevista en el
programa de televisión con más audiencia de Brasil, donde apareció de espalda y
con la voz distorsionada, denunció que en un primer momento ni siquiera recibió
orientaciones médicas sobre el tratamiento a seguir.
Es como si el suelo se abriera
debajo de tus pies… ¿Sabes?, porque es mi vida y, de ahora en adelante, todo
cambió”
Posteriormente, se descubrió
que el mencionado laboratorio no había adquirido el material para realizar los
test de VIH, faltando de esta forma a las obligaciones establecidas en el
contrato millonario firmado por la Fundación Salud de Río de Janeiro en
diciembre de 2023 por valor total de 11,47 millones de reales (unos dos
millones de dólares).
La sospecha es que, con el fin
de reducir costes, el análisis de muestras ya no se realizaba diariamente, sino
que una vez por semana.
“No se trata de nuestras vidas. Fue solo dinero lo que vieron, ¿verdad? Y
fue mucho, no fue poco. No hay justificación. Yo quiero un castigo”,
exige una de las víctimas.
En total, se trasplantaron
nueve órganos de dos donantes contagiados con VIH: un hombre y una mujer, que
infectaron a seis pacientes.
Lo más preocupante es que, en
términos absolutos, Brasil es el segundo mayor proveedor de trasplantes del
mundo, solo detrás de los Estados Unidos. En 2023, alcanzó el mejor resultado
de los últimos 10 años: entre enero y septiembre se realizaron 6.766
trasplantes en todo el país, según datos del Ministerio de Sanidad. El 90% de
las operaciones fueron llevadas a cabo de forma gratuita.
Es un mazazo para un sector
que funciona muy bien, como pudo comprobar France 24 el año pasado en este
reportaje, grabado en el quirófano de un hospital público de Río de Janeiro.
“El Sistema Nacional de
Trasplantes de Brasil es ampliamente reconocido como el sistema público de
trasplantes más grande del mundo, con estándares definidos por la coordinación
nacional que regulan tanto la adquisición como la distribución justa de órganos
y tejidos. En los últimos 15 años se han realizado más de 200.000 trasplantes
sin ningún registro de transmisión no intencionada de estas enfermedades”,
defiende Luciana Haddad, vicepresidenta de la Asociación Brasileña de
Trasplante de Órganos (ABT), en una entrevista con France 24.
El laboratorio responsable de
emitir los test negativos que causaron los contagios fue cerrado por una
decisión de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) y la
Vigilancia Sanitaria del estado de Río. La auditoría reveló 39 irregularidades,
algunas muy graves. El centro no tenía licencia para operar en el lugar; no se
identificaron muestras de sangre y tampoco se presentaron los registros de
capacitación de los empleados; además, el material biológico estaba almacenado
en una nevera común y las unidades de aire acondicionado estaban en mal
estado.
La investigación también ha
dejado de manifiesto un posible caso de nepotismo y corrupción, en el que
estaría involucrado el exsecretario de Sanidad de Río de Janeiro Luiz
Antônio de Souza Teixeira Júnior. Conocido con el apodo de doctor Luizinho, en
la actualidad es diputado federal y es familiar de dos socios del laboratorio
en cuestión. En una nota oficial, el diputado Dr. Luizinho afirmó que, durante
su período como secretario, nunca participó en la elección de ningún
laboratorio.
El 20 de octubre, la Policía
Civil de Río de Janeiro llevó a cabo una operación que culminó con la detención de una mujer acusada de emitir los laudos erróneos.
El aparato usado para realizar las pruebas de VIH también fue incautado.
Además, otras ocho personas se encuentran bajo búsqueda y captura por este
caso.
Este 18 de octubre, el
Tribunal de Río de Janeiro decidió mantener en prisión preventiva a cuatro
investigados, entre ellos Walter Vieira, copropietario del PCS Lab Saleme y
pariente del Dr. Luizinho, y otros tres empleados.
Mientras tanto, uno de los
seis pacientes infectados con VIH tras trasplantes de órganos en Río de Janeiro
ha sido hospitalizado y se encuentra en estado grave, según fuentes oficiales. El hombre de 75 años fue trasplantado en mayo.
No es el único caso de
negligencia sanitaria que sacude el Sistema Público de Salud brasileño (SUS),
descrito por el Ministerio de Salud de Brasil como el más grande del mundo.
Recientemente, al menos nueve pacientes perdieron un ojo durante una
jornada de operaciones de catarata en el Estado de Río Grande do Norte y
otros 15 contrajeron una infección grave causada por una bacteria.
Texto tomado de France 24.
