Entre
2014 y 2022, el número de peticiones para conseguir un visado Schengen, que
permite la estancia durante 90 días y libertad de movimientos por este
territorio*, descendió en cerca de nueve millones. En ese período se pasó de
16,7 a 7,6 millones de solicitudes procedentes de todo el mundo, según un
informe del director del Programa de Jóvenes Líderes Africanos en la Escuela de
Gobernanza Transnacional, Mehari Taddele Maru. En ese tiempo se incrementó, de
manera notable, la proporción de peticiones rechazadas, que pasó del 5 al
17,5 %. En el caso de África, las solicitudes denegadas sobrepasaron la media,
alcanzando el 30 %. Uno de cada tres africanos vio cómo le frenaban incluso
antes de haber dado un solo paso hacia el Viejo Continente. Siete de los diez
países con mayor número de rechazos son africanos: Argelia (179.409), Nigeria
(39.189), Senegal (23.683), Ghana (18.363), Malí (9.219), Guinea (4.791) y
Guinea-Bissau (3.611). Para Maru hay dos factores que lo explican: cuanto más
pobre es un país y más débil su pasaporte, menos posibilidades hay de que sus
ciudadanos alcancen tierra europea. Son solo datos. A nosotros no nos apetece
que vengan, pero puede que a ellos, cada vez, les guste menos venir. Total,
para lo que les ofrecemos…
*Se refiere a buena parte de Europa. (Nota de ETD).
Tomado de MUNDO NEGRO / España. Fotografía: 123RF
