Se fue Rubén Monasterios
(1938-2024) a los 86 años. Tenía ya varios en los Estados Unidos. La literatura
erótica pierde a su máximo cultor por estas regiones equinocciales. El teatro y
la danza pierden a un crítico excepcional. El humorismo está en duelo. La
crónica lo echará siempre de menos, y los radioescuchas jamás lo olvidaremos.
El cómic pierde a un erudito esencial. Querido Rubén, viejo lobo, sabíamos que
la pelona estaba dándote vueltas, mientras tú lanzabas una de tus legendarias
carcajadas. Fue un gustazo tu amistad y tu inteligencia. Antonio Costante,
Tintín y yo nos quedamos por aquí, recordándote. Gracias por todo.
Tomado de @rafaelarraiz
