Entre Todos D.
Lyli López y Ursula
Mujica, abogadas en ejercicio, denunciaron que la justicia penal en Carabobo
está paralizada porque el destituido presidente del Circuito Judicial Penal se
niega a entregar el cargo a la nueva titular. “El circuito tiene prácticamente
una semana acéfalo”, dijo López.
Las conocidas profesionales del derecho, denunciaron que la juez Deixis Orasma fue juramentada hace dos días por la presidenta del TSJ, Gladys Gutiérrez, como nueva presidenta del Circuito Judicial Penal del Estado Carabobo, sin embargo, no ha podido asumir sus funciones porque el presidente saliente, Alejandro Chirimelli, se niega a entregar la oficina que ocupaba desde hace varios años.
La abogada Lyli López ha calificado al juez Chirimelli como una persona prepotente,
engreída y arbitraria. En su opinión, por eso asumió esta conducta que,
considera ella, lesiona a la justicia en Carabobo.
