Por Pedro Mosqueda* / Opinión
La Patente de Corso era una especie
de licencia que un gobierno le concedía a los propietarios de embarcaciones
para que robarán y expropiaran en alta mar a cambio de entregar a las
autoridades una parte del botín. Son famosas las historias y muchas películas
se han realizado inspiradas en esas aventuras delincuenciales.
Aunque soy cinéfilo no voy a
referirme a la famosa franquicia Piratas de Caribe producida por Walt Disney y
una de ellas protagonizada por Johnny Depp.
No hace falta, aquí mismo en Chacao
se rueda una 'precuela' de ella y a plena luz del día; no se trata de
embarcaciones en alta mar, son grueros con un parche en el ojo y una pata de
palo que acompañados con un uniformado con cara de perro remolcan a diestra y
siniestra cuanto vehículos encuentran en el camino. SON UNOS PERVERSOS Y EL QUE
LOS AUTORIZA ES PEOR.
Ese gobierno municipal que se supone entiende las dificultades de toda la gente que mal vive en este país, se comporta como si viviéramos en una gran metrópoli de esas donde hay calidad de vida y todo marcha en orden.
Venezuela se encuentra peor que un
país en guerra, imaginemos al Alcalde de Kiev la capital de Ucrania, ordenando
remolcar vehículos "mal parados". Más o menos es lo mismo con
nosotros.
A cuenta de qué le echan esa vaina
a DUQUE? Para qué? Y por qué?
Esa misma pregunta se la hacían hoy
las centenares de personas que semanalmente "caen" desesperados por
el antro que tienen armado debajo de un puente cerca del CCT.
No hay nada que hablar ciudadano,
aquí tiene la boleta. Pague la multa, más "servicio" de grúa y le
entregamos su carro.
Desgraciados.
*Abogado, dirigente político.
