*Desaceleración muy rápida de la economía venezolana. Hubo un
mini boom en 2022, que aprovecharon los que estuvieron preparados. El PIB entre
cero y negativo para 2023.
* Detrás de la caída de la demanda, las exportaciones de
crudo están estancadas.
*Se dispara la
inflación. Calcula que en febrero rondará un 20%, después de haberse
experimentado el 25% en enero. Se revirtió la tendencia de estabilidad y las
estimaciones para final de año estarán superando el 500%.
*Existe conflictividad
en la Balanza de Pagos.
*Tendremos un 2023 con mucha volatilidad de la tasa de cambio y de la inflación. La economía se estanca o decrece.
*El gobierno se está quedando sin recursos y PDVSA no puede
aumentar la producción de barriles. Chevron lo está haciendo bien, pero no
tiene la capacidad de revertir o compensar la caída que experimenta Oriente.
Chevron ha contribuido con unos 30 mil barriles adicionales. El precio del
petróleo se ha estabilizado alrededor de 70 dólares.
*Maduro está rumbo a la peor percepción de su mandato.
*EE UU no tiene planes
para liberar sanciones a corto plazo.
*El escenario que probablemente vamos a tener se parece al del
2018 y 2019.
*La estrategia para mantener el tipo de cambio es anclaje.
Eso implicaría intervenciones fuertes en el mercado cambiario y dependerá de la
capacidad que se tenga para intervenir, produciendo un desangramiento de las
reservas internacionales, que tienen un límite.
*Seguirá existiendo una brecha entre devaluación e inflación
como la del 2022.
*Venezuela es el país más caro en dólares del mundo.
*La economía subterránea seguirá manteniendo la cúpula y
estamento que mantiene a Maduro atrincherado en el poder.
* Puede venir mayor voracidad fiscal.
