La expresidenta alemana sigue con su modelo de
austeridad.
La excanciller alemana Angela
Merkel (68) pasó unas vacaciones con su esposo, el Prof. Joachim Sauer
(73), en la isla canaria de Fuerteventura. Con 22 grados y sol,
dejaron atrás la rutina en el hotel de 4 estrellas "Innside by
Meliá", con una habitación doble que actualmente cuesta 162 euros por
noche.
Sin embargo, lo que ha llamado más la atención a los medios alemanes es el tipo de transporte que ha escogido. Tal y como afirma el periódico Bild, "cualquiera que piense que un ex Canciller vuela mejor que cualquier otro alemán está equivocado". Merkel se subió a un Airbus 320-200 operado por Eurowings, la aerolínea low-cost de Lufthansa.
Durante el vuelo, Merkel estuvo leyendo su tablet, hizo crucigramas y comió un sándwich y unos pimientos rojos que había traído consigo. Después de aterrizar, desembarcó con los demás pasajeros y los guardias de seguridad la recogieron.
La única "bonificación" que tuvo por ser ex jefa de gobierno de Alemania fue el ser escoltada hasta el avión por varias personas (probablemente personal de seguridad). Además, se le permitió ser la primera en embarcar. En el avión, ella se sentó en un asiento junto a la ventana y su esposo se sentó en el pasillo. Un guardaespaldas parecía estar sentado unas pocas filas detrás.
Tomado de Catalunyapress /
España.
