Vistas de página en total

17 marzo, 2023

Anna Paulina Luna, congresista republicana por Florida, en un artículo publicado por Newsweek: Ya es hora de retirar las tropas estadounidenses de Siria

El trabajo de Estados Unidos no es vigilar las calles de Alepo. Es enfocarse en las fronteras estadounidenses y la ley y el orden en las ciudades del país, asegura la parlamentaria norteamericana.

Entre Todos D.

 “Si no luchamos contra ellos allí, vendrán aquí”, estoy cansada de esta frase, manifiesta la congresista republicana por Florida Anna Paulina Luna, en un artículo publicado el jueves en la revista estadounidense Newsweek, mientras recuerda las varias iniciativas presentadas en el hemiciclo para retirar las Fuerzas Armadas de EE.UU. de Siria.

Para ella, abandonar el país árabe, es uno de los pasos fundamentales para “redigir” la política exterior de Estados Unidos, hasta ahora fallida, pues, explica, durante más de un cuarto de siglo, Washington ha desperdiciado recursos y derramado sangre de sus soldados en todo el mundo en vano.

“El argumento de que mantener a los estadounidenses en el extranjero es necesario para detener los ataques terroristas es absurdo”, reconoce. A su juicio, la crisis de Siria es un ejemplo del statu quo defectuoso de la política exterior de Estados Unidos, que mantienen vivo los belicistas derecha e izquierda por conveniencia.

La ingenua campaña del expresidente estadounidense Barack Obama (2009-2017) a favor de una reconfiguración de Asia Occidental fue un “experimento inútil”, sobre todo cuando lanzó la consigna “Al-Asad debe irse”, que solo extendió la guerra y empujó a Rusia a involucrarse por los riesgos que se cernían sobre ella. Peor aún, resultó en una guerra en donde “apareció el terrorista Daesh”. 

El terrorismo local en países distantes no es una amenaza existencial para Estados Unidos y puede ser manejado de manera efectiva mediante capacidades de larga distancia y estrategias de alianzas prudentes. Y aún si los terroristas reaparecen, con nuevos bríos en la región, esto no exige un despliegue constante de tropas y una guerra sin fin, razona.

La “construcción nacional” de Estados Unidos en Asia Occidental no fue una política prudente. “Tomó miles de millones de nuestros propios ciudadanos y los canalizó a ONG, militares, programas de gobierno fallidos y desperdicio de ayuda exterior, dejando muchas regiones desestabilizadas”, y lo único que detonó fue hostilidad de esas poblaciones hacia los norteamericanos.

“Asia Occidental es una región con antiguas rivalidades tribales y problemas sociales que los estadounidenses no pueden arreglar, ni con sangre ni con dinero”, afirma.

EEUU debe dejar de meter las narices en Asia Occidental

¿Por qué los miles de millones de dólares gastados en Asia Occidental no se invierten en proteger nuestra propia frontera? ¿Por qué las fuerzas estadounidenses patrullan naciones distantes, pero no la nuestra, que está amenazada? ¿Por qué el equipo que dejamos atrás durante nuestra retirada fallida de Afganistán no se vendió ni se envió a Taiwán?, cuestiona la congresista.

El trabajo de Estados Unidos no es vigilar las calles de Alepo. Es enfocarse en las fronteras estadounidenses y la ley y el orden en las ciudades del país, asegura.

Con información de Hispan TV / Irán.