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12 enero, 2023

El proceso civilizatorio avanza, la barbarie también

Una porción significativa y retrógrada de la clase dominante brasileña patrocinó el caos premeditado

Olivio Dutra (*) / Opinión.

Veintiún años de dictadura (1964-1985) sin proceso de rendición de cuentas, sin juicio a los protagonistas ni castigo a esbirros militares y civiles, sumado al golpe parlamentario-legal-mediático contra la presidenta Dilma Rousseff (2016), que benefició a la extrema derecha y propició la elección de un presidente derechista, administrativamente incompetente y políticamente neofascista, fue caldo de cultivo para el bandolerismo terrorista que tomó la Praça dos Três Poderes, en Brasilia, el domingo pasado.

Una porción significativa y retrógrada de la clase dominante brasileña patrocinó el caos premeditado. El nazifascismo, que en los gobiernos populares se sumergió, enlodando las aguas de la democracia, salió a la superficie para descargar con vandalismo y violencia su desprecio por la Constitución, las leyes, las instituciones republicanas, el patrimonio público (simbólico y material) y el Estado de Derecho Democrático. Lo ocurrido fue grave y mereció el repudio de la comunidad internacional. Internamente, sirvió para unificar los poderes de la República (Palacio de Planalto, Cámara de Diputados, Senado y Supremo Tribunal Federal / STF) y de la Federación (Presidencia, Gobernadores y Alcaldes) en defensa de la democracia.

Así como la esperanza venció al odio en las elecciones de 2022, estas muecas fascistas no impedirán que el presidente Lula y su gobierno –legítimamente elegido– trabajen para reducir las desigualdades sociales y regionales con un proyecto de crecimiento económico sostenible. Los criminales y sus patrocinadores ya están siendo investigados y arrestados. Sin concesiones, sin amnistía, tendrán que pagar sus actos atroces con el rigor que impone la ley.

El proceso civilizatorio avanza con paz y armonía entre todas las fuerzas políticas, comprometidas de hecho con la democracia. Con firmeza, sensibilidad y participación social, juntos, ciudadanos, reconstruyamos Brasil con un desarrollo integral e integrador. 

(*) Exalcalde de Porto Alegre, exgobernador del Estado de Rio Grande do Sul y exministro de las Ciudades de Brasil.

Tomado de SUL 21 / Brasil.