Este robot que construye casas ha sido diseñado para hacer el
trabajo duro y permitir que los albañiles puedan dedicarse a roles más
inteligentes y seguros, según el fabricante.
El ladrillo es uno de los materiales más antiguos conocidos
para construir. El uso de sus variedades endurecidas al sol
se remonta al año 7000 a. C. y al 3500 a. C. el de los primeros
bloques cocidos al horno. Es también uno de los más versátiles, pudiendo usarse
en modernas formas de “menorá abstracta” y en imponentes arcos. Es
sorprendente constatar que incluso el método de poner ladrillos se ha mantenido
inmutable durante milenios. Durante todo este tiempo han sido colocados, se ha
esparcido el mortero y alisado su exceso empleando para ello una llana.
Ya existe hoy en día una empresa con la clara intención de mejorar esta tradición milenaria empleando para ello la tecnología. FBR (anteriormente Fastbrick Robotics) se especializa en la tecnología de la construcción y está basada en Australia. Ha desarrollado un robot que construye casas capaz de hacer este trabajo sin interacción humana alguna. Se le ha dado el nombre de Hadrian X, en honor al emperador romano Adriano y constructor del muro que lleva su nombre.
Fastbrick Robotic, una compañía australiana, ha diseñado
Hadrian X, un robot que construye casas capaz de revolucionar por completo la
industria de la construcción.
Y no es para menos: el autómata está capacitado para poner 1.000
ladrillos por hora las 24 horas del día, de manera que solo necesita
dos jornadas para terminar una vivienda unifamiliar.
Hadrian X se compone de un brazo robótico montado en
un camión convencional, de manera que el vehículo se puede colocar con facilidad
en el punto deseado para llevar a cabo el trabajo. No obstante, también es
posible montarlo en otras bases, como pistas, barcos y grúas, por lo que puede
desempeñar sus funciones en una amplia variedad de entornos.
Hadrian X tiene el aspecto de una grúa común y corriente
montada sobre un camión, pero con complejos ensamblados que incluyen un sistema
de control, otro sistema de colocación de bloques y un tercero de
estabilización dinámica. Son todos estos sistemas los que conforman el Hadrian
X.
Una vez los bloques son
cargados en la máquina, el robot que construye casas identifica cada uno de
ellos y decide dónde colocarlos. También puede cortarlos en cuartos, medias
partes o tres cuartos de bloque de ser necesario, almacenándolos para un uso
posterior. Después se cargan en un sistema de transporte de brazo robótico y de
ahí van a un cabezal que los coloca en función de la lógica y del patrón para
el que la máquina haya sido programada.
Pierz comenta que “el quid de la cuestión está en el cabezal,
porque incluso cuando hay viento y vibraciones que hacen temblar el brazo
robótico, el robot consigue mantener el bloque en posición, compensando cientos
de veces por segundo y logrando así que el bloque esté siempre en el lugar
preciso”.
Ha sido necesaria más de una década para fabricar el robot
que construye casas Hadrian X. En 1994 surgió la primera idea de crear un robot
con tecnología de estabilización dinámica, pero fue en 2005 cuando Mark Pivac,
fundador y director técnico de FBR, creó el primer prototipo. Tras la crisis
financiera global de 2008 se paralizó la producción del Hadrian 105, predecesor
del actual Hadrian X.
El proyecto cobró fuerza de nuevo en 2014 en medio de una
economía más pujante, ante un nuevo auge en el sector de la construcción y con
escasez de mano de obra de obreros y albañiles. En 2016 se empezó a desarrollar
la siguiente versión, el Hadrian X.
Cabe concebir el sistema de control del robot que construye
casas como si fuera su “cerebro”. Empleando coordenadas cartesianas y diseño
paramétrico, el software patentado por FBR transforma la estructura de un muro
modelada en CAD en metadatos vinculados a los ladrillos, conociendo así todas
las piezas y sus correspondientes coordenadas. El software utiliza después
dichos metadatos para situar los ladrillos en un patrón nido concreto y, con la
ayuda de un algoritmo, determinar la forma de colocarlos en línea con dicho
patrón y con otros parámetros tales como el tamaño del cabezal y la forma de
agarrar los bloques.
Para el sistema de construcción de muros del Hadrian X, FBR
ha diseñado bloques propios con su propia geometría. Amos comenta que “la idea
de bloque se basa en el manejo humano de un ladrillo y su colocación a un ritmo
concreto. Lo hemos cambiado para ajustarnos a los requisitos del robot”. Los
bloques de Hadrian X han sido optimizados para que el grosor del muro sea
regular. Son 12 veces más grandes que un ladrillo estándar y permiten así
maximizar la velocidad de colocación. Hadrian X puede colocar un bloque cada 45
o 55 segundos. FBR emplea además un adhesivo especial de adherencia más rápida
y fuerte que el mortero tradicional.
En cuanto a la mecánica operativa de la máquina, Pivac ha
sacado partido de su experiencia en aeronáutica, ingeniería mecánica, robótica
y matemáticas para desarrollar una tecnología patentada de estabilización
dinámica (DST, por sus siglas en inglés). DST permite un posicionamiento fiable
de los bloques en largas distancias en un espacio en 3D, contrapesando el
efecto del viento, la vibración y otros factores medioambientales para que los
bloques se mantengan en su lugar preciso. Esta estabilidad permite que Hadrian
X pueda montarse sobre otras bases, incluidas pistas, barcazas, barcos y grúas,
pudiendo así emplearse para poner ladrillos en otros entornos.
FBR ya se está preparando para el futuro de Hadrian X en el
mundo. La empresa ha firmado un acuerdo con GP Vivienda, una división
del Grupo GP y una de las compañías mexicanas más grandes del sector de la
construcción cuyo objetivo es explorar programas piloto de construcción en el
país. La empresa ha firmado también un memorando de entendimiento con
el Reino de Arabia Saudita para plantear un proyecto de construcción de 50 000
nuevas viviendas. Hay también un acuerdo de asociación con
Wienerberger, un fabricante austriaco de bloques de arcilla,
optimizándolos para emplearlos con el robot Hadrian X y planificar un proyecto
piloto en Europa.
En Australia FBR trabaja conjuntamente con Brickworks, el
proveedor de primer orden de productos de construcción. El objetivo es
ofrecer el servicio de construcción de muros denominado “Wall as a Service” en
todo el país. Gracias a este programa, Brickworks suministrará bloques
especiales de mampostería de hormigón para que el robot que construye casas de
FBR construya muros, poniendo énfasis en proyectos residenciales.
Pierz considera que Hadrian X tiene el potencial de cambiar
radicalmente el sector de la construcción. Comenta que “los cambios importantes
solo se producen al tomar perspectiva del sector viéndolo desde otro ángulo. Es
clave probar y experimentar con las nuevas tecnologías porque de lo contrario
es fácil quedarse atrás”.
Para funcionar, este robot que construye casas requiere una
interacción humana mínima y utiliza tecnología de estabilización
dinámica (DST por sus siglas en inglés), que le permite medir todos
los detalles y variables que afectan a la colocación de los ladrillos para que
el trabajo siempre sea perfecto. Así, Hadrian X mide el movimiento generado por
el viento, la vibración o la inercia, y los contrarresta en tiempo real
mediante algoritmos avanzados. De acuerdo con Fastbrick Robotic, el
resultado es una precisión sin precedentes.
Fuente: FBR
