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09 enero, 2023

Así es Hadrian X, el robot que construye casas en tres días

Este robot que construye casas ha sido diseñado para hacer el trabajo duro y permitir que los albañiles puedan dedicarse a roles más inteligentes y seguros, según el fabricante.

El ladrillo es uno de los materiales más antiguos conocidos para construir. El uso de sus variedades endurecidas al sol se remonta al año 7000 a. C. y al 3500 a. C. el de los primeros bloques cocidos al horno. Es también uno de los más versátiles, pudiendo usarse en modernas formas de “menorá abstracta” y en imponentes arcos. Es sorprendente constatar que incluso el método de poner ladrillos se ha mantenido inmutable durante milenios. Durante todo este tiempo han sido colocados, se ha esparcido el mortero y alisado su exceso empleando para ello una llana.

Ya existe hoy en día una empresa con la clara intención de mejorar esta tradición milenaria empleando para ello la tecnología. FBR (anteriormente Fastbrick Robotics) se especializa en la tecnología de la construcción y está basada en Australia. Ha desarrollado un robot que construye casas capaz de hacer este trabajo sin interacción humana alguna. Se le ha dado el nombre de  Hadrian X, en honor al emperador romano Adriano y constructor del muro que lleva su nombre.

Fastbrick Robotic, una compañía australiana, ha diseñado Hadrian X, un robot que construye casas capaz de revolucionar por completo la industria de la construcción. Y no es para menos: el autómata está capacitado para poner 1.000 ladrillos por hora las 24 horas del día, de manera que solo necesita dos jornadas para terminar una vivienda unifamiliar.

Hadrian X se compone de un brazo robótico montado en un camión convencional, de manera que el vehículo se puede colocar con facilidad en el punto deseado para llevar a cabo el trabajo. No obstante, también es posible montarlo en otras bases, como pistas, barcos y grúas, por lo que puede desempeñar sus funciones en una amplia variedad de entornos.

Hadrian X tiene el aspecto de una grúa común y corriente montada sobre un camión, pero con complejos ensamblados que incluyen un sistema de control, otro sistema de colocación de bloques y un tercero de estabilización dinámica. Son todos estos sistemas los que conforman el Hadrian X.

Una vez los bloques son cargados en la máquina, el robot que construye casas identifica cada uno de ellos y decide dónde colocarlos. También puede cortarlos en cuartos, medias partes o tres cuartos de bloque de ser necesario, almacenándolos para un uso posterior. Después se cargan en un sistema de transporte de brazo robótico y de ahí van a un cabezal que los coloca en función de la lógica y del patrón para el que la máquina haya sido programada.

Pierz comenta que “el quid de la cuestión está en el cabezal, porque incluso cuando hay viento y vibraciones que hacen temblar el brazo robótico, el robot consigue mantener el bloque en posición, compensando cientos de veces por segundo y logrando así que el bloque esté siempre en el lugar preciso”.

Ha sido necesaria más de una década para fabricar el robot que construye casas Hadrian X. En 1994 surgió la primera idea de crear un robot con tecnología de estabilización dinámica, pero fue en 2005 cuando Mark Pivac, fundador y director técnico de FBR, creó el primer prototipo. Tras la crisis financiera global de 2008 se paralizó la producción del Hadrian 105, predecesor del actual Hadrian X.

El proyecto cobró fuerza de nuevo en 2014 en medio de una economía más pujante, ante un nuevo auge en el sector de la construcción y con escasez de mano de obra de obreros y albañiles. En 2016 se empezó a desarrollar la siguiente versión, el Hadrian X.

Cabe concebir el sistema de control del robot que construye casas como si fuera su “cerebro”. Empleando coordenadas cartesianas y diseño paramétrico, el software patentado por FBR transforma la estructura de un muro modelada en CAD en metadatos vinculados a los ladrillos, conociendo así todas las piezas y sus correspondientes coordenadas. El software utiliza después dichos metadatos para situar los ladrillos en un patrón nido concreto y, con la ayuda de un algoritmo, determinar la forma de colocarlos en línea con dicho patrón y con otros parámetros tales como el tamaño del cabezal y la forma de agarrar los bloques.

Para el sistema de construcción de muros del Hadrian X, FBR ha diseñado bloques propios con su propia geometría. Amos comenta que “la idea de bloque se basa en el manejo humano de un ladrillo y su colocación a un ritmo concreto. Lo hemos cambiado para ajustarnos a los requisitos del robot”. Los bloques de Hadrian X han sido optimizados para que el grosor del muro sea regular. Son 12 veces más grandes que un ladrillo estándar y permiten así maximizar la velocidad de colocación. Hadrian X puede colocar un bloque cada 45 o 55 segundos. FBR emplea además un adhesivo especial de adherencia más rápida  y fuerte que el mortero tradicional.

En cuanto a la mecánica operativa de la máquina, Pivac ha sacado partido de su experiencia en aeronáutica, ingeniería mecánica, robótica y matemáticas para desarrollar una tecnología patentada de estabilización dinámica (DST, por sus siglas en inglés). DST permite un posicionamiento fiable de los bloques en largas distancias en un espacio en 3D, contrapesando el efecto del viento, la vibración y otros factores medioambientales para que los bloques se mantengan en su lugar preciso. Esta estabilidad permite que Hadrian X pueda montarse sobre otras bases, incluidas pistas, barcazas, barcos y grúas, pudiendo así emplearse para poner ladrillos en otros entornos.

FBR ya se está preparando para el futuro de Hadrian X en el mundo. La empresa ha firmado un acuerdo con GP Vivienda, una división del Grupo GP y una de las compañías mexicanas más grandes del sector de la construcción cuyo objetivo es explorar programas piloto de construcción en el país. La empresa ha firmado también un memorando de entendimiento con el Reino de Arabia Saudita para plantear un proyecto de construcción de 50 000 nuevas viviendas. Hay también un acuerdo de asociación con Wienerberger, un fabricante austriaco de bloques de arcilla, optimizándolos para emplearlos con el robot Hadrian X y planificar un proyecto piloto en Europa.

En Australia FBR trabaja conjuntamente con Brickworks, el proveedor de primer orden de productos de construcción.  El objetivo es ofrecer el servicio de construcción de muros denominado “Wall as a Service” en todo el país. Gracias a este programa, Brickworks suministrará bloques especiales de mampostería de hormigón para que el robot que construye casas de FBR construya muros, poniendo énfasis en proyectos residenciales.

Pierz considera que Hadrian X tiene el potencial de cambiar radicalmente el sector de la construcción. Comenta que “los cambios importantes solo se producen al tomar perspectiva del sector viéndolo desde otro ángulo. Es clave probar y experimentar con las nuevas tecnologías porque de lo contrario es fácil quedarse atrás”.

Para funcionar, este robot que construye casas requiere una interacción humana mínima y utiliza tecnología de estabilización dinámica (DST por sus siglas en inglés), que le permite medir todos los detalles y variables que afectan a la colocación de los ladrillos para que el trabajo siempre sea perfecto. Así, Hadrian X mide el movimiento generado por el viento, la vibración o la inercia, y los contrarresta en tiempo real mediante algoritmos avanzados. De acuerdo con Fastbrick Robotic, el resultado es una precisión sin precedentes.

Fuente: FBR