Por RAFAEL BLANCO* / Opinión
Muchísimos ciudadanos
consideramos llegada la hora de proponerle nombres al país para liderar el
consenso nacional.
En lo personal, dada la cercanía que tengo como dirigente de Unión Progreso al
liderazgo de EDUARDO FERNÁNDEZ, creo que nosotros como movimiento político
social independiente tenemos el deber de ofrecerle al país esa opción
candidatural de cara al 2024. El país puede tomarlo o desecharlo, aun así, hay
que abrir entrando ya al 2023 un abanico de nombres distintos a los que
ya están en la palestra pública de cara a la contienda electoral prevista para
el 2024. De hecho, no solo es un deber, sino que es además deseable y
conveniente ya que el nombre de Eduardo Fernández puede servir como estímulo al
surgimiento de otros nombres para el debate consensual.
La democracia es encuentro, diálogo, coincidencias, soluciones que debemos
explorar por el bien de todos, sin que ello signifique confrontación alguna con
las primarias de un sector de la oposición nacional.
Las primarias para mí, son un mecanismo excelente cuando se han despejado los espacios que la contaminan. Un carnaval de candidatos para posicionarse en sus partidos o en el escenario político nacional, con la inevitable injerencia del gobierno en una elección abierta como esa, no parece el camino seguro para alcanzar los cambios que esperamos y deseamos.
El radicalismo ha conducido a la oposición de derrota en derrota, una propuesta fuera del círculo de las derrotas no puede tomarse como una afrenta, sino como una alternativa válida a considerarse, no contradictoria sino complementaria con las primarias propuestas por un sector de la oposición nacional.
No logramos zafarnos del gobierno, porque hay el empecinamiento de algunos en no reconocer que el pueblo está harto de políticos que sólo piensan en ellos, en sus aspiraciones personales, en sus partidos, en sus círculos de afectos e interesados en el hoy más no en el mañana.
Requerimos entonces de estadistas que piensen en el largo plazo, en el país como conjunto, sin excluir a ningún venezolano y que estén dispuestos a echar mano de los mejores venezolanos, sin distinciones políticas ni de ninguna naturaleza para poder ganar, cobrar, cogobernar y que después no pretenda reelegirse.
Eduardo Fernández no es el único venezolano que cumple estos requisitos, hay muchísimos más con igualdad de condiciones, capaces de convocar la unión nacional, pero nadie quiere exponerse ni exponer sus afectos a las injurias y difamaciones de quienes en las redes se consideran a sí mismos poseedores únicos de la razón y de la verdad, por ello debemos abrir la propuesta al consenso de todos.
Saludos.
*It: @rafaelnegroblanco
Tw: @negroblanco
.jpg)