Energía, guerra, drones: la financiación de la muerte
PUSL.- Con las últimas noticias relativas al anuncio realizado por Yossi Abu, director general de la empresa energética israelí NewMed Energy, en el que afirmaba la disposición de la empresa a invertir en operaciones de gas natural en lo que denominó el “desierto marroquí”, (es decir, el Sáhara Occidental ocupado), está claro que el telón ha caído y que todos los “asuntos” israelíes marroquíes relativos a la ocupación y el saqueo son ahora públicos.
La “crisis energética”, que no tiene nada que ver con la falta de recursos sino con la reorganización geopolítica, ha aumentado aún más el apetito de Israel y Marruecos en los territorios ocupados del Sáhara Occidental y, como señaló Abu, el “Sáhara marroquí” ( es decir, el Sáhara Occidental ocupado) “se encuentra en una gran reserva de gas natural”. NewMed Energy se propone invertir en el campo de la energía explícitamente en energías renovables, gas natural e hidrógeno verde.
Varias empresas occidentales han cancelado las prospecciones
de petróleo en las aguas del Sáhara Occidental. El derecho internacional es
claro, los recursos naturales del Sahara Occidental no pueden ser explotados
sin el permiso del pueblo saharaui. Un pequeño detalle sobre el que los sionistas
no se lo piensan dos veces, ya que no respetan el derecho internacional ni los
derechos de los pueblos.
Tras la firma del acuerdo de normalización de 2020, conocido
como los Acuerdos de Abraham, Marruecos e Israel han sido públicamente muy
activos en el ámbito militar, aunque detrás de la mirada pública las relaciones
han existido durante décadas.
En noviembre de 2021, Marruecos firmó un acuerdo de 22
millones de dólares para la adquisición de “drones kamikaze“,
en febrero de 2022 un acuerdo
de 500 millones de dólares para la adquisición de misiles
israelíes Barak-8, seguido en septiembre por la compra de armas avanzadas de
guerra electrónica israelíes de Elbit Systems, incluyendo un sistema de
inteligencia electrónica (ELINT), capaz de recoger señales de radar y realizar
acciones de inteligencia de señales (SIGINT).
El último acuerdo militar entre ambos Estados se firmó el
pasado 27 de septiembre, momento en el que Marruecos adquirió a
Israel 150 drones armados, entre ellos los WanderB y ThunderB VTOL, que
mantienen capacidades de reconocimiento, vigilancia y defensa aérea.
Dado que Israel tiene una amplia experiencia en el saqueo, el
expolio, el asesinato y la ocupación de Palestina y los palestinos, es el socio
perfecto para Marruecos en todo lo que se refiere a la ocupación ilegal del
Sáhara Occidental. De hecho, Israel ha estado entre bastidores desde el primer
día, apoyando a Marruecos en su criminal esfuerzo colonial.
Por lo tanto, es lógico que trabajen juntos para seguir
saqueando los recursos saharauis y así financiar las dos ocupaciones y la
guerra. Marruecos necesita desesperadamente dinero no sólo para mantener la
ocupación del Sáhara Occidental, sino también para encontrar una salida a su
bancarrota, la cual es fuertemente sentida por los ciudadanos marroquíes que
están sufriendo bajo una severa crisis económica, aunque los medios de
comunicación occidentales no hablan de ello.
A pesar de la cooperación entre ambos Estados, los ciudadanos
marroquíes no ven a Israel como un buen socio debido a la cuestión palestina.
De hecho, el rechazo generalizado contra el calentamiento de las relaciones
entre ambos Estados se hizo patente en julio de 2022, cuando decenas de
manifestantes de derechos humanos se manifestaron frente
al edificio del Parlamento en Rabat, en protesta por la visita del jefe del
Estado Mayor israelí, Aviv Kochavi.
Fuente: Porporunsaharalibre
