La Administración Biden
declaró la viruela del mono como una emergencia de salud pública a nivel
nacional, lo que permitirá liberar fondos federales para su detección, así como
vacunas y prevención; el anuncio fue hecho por el secretario de Salud, Xavier Becerra
Por Jesús García
El Gobierno del presidente Joe Biden declaró a la
viruela del mono este jueves como emergencia de salud a nivel nacional, a fin de liberar más fondos para
prevención, detección y vacunas.
“Estamos preparados para llevar nuestra respuesta al siguiente nivel para abordar este virus, e instamos a todos los estadounidenses a que se tomen en serio la viruela del simio y asuman la responsabilidad de ayudarnos a enfrentar este virus”, dijo Xavier Becerra, secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos.
Hasta el momento los estados de California,
Illinois y Nueva York, han emitido emergencia de salud por este brote de
viruela del mono.
Sin embargo, el 23 de julio, la Organización Mundial de la
Salud declaró que el brote como una emergencia de salud pública de interés
internacional, debido a la confirmación de casos en más de 70 países.
Hasta el momento, EE.UU. registra más de 6,600 casos
de viruela del mono en 26 estados y la ciudad de D.C., siendo Nueva York
(1,666), California (826), Illinois (547), Florida (525) y la ciudad de
Washington (257), los que más contagios enfrentan, según datos de los Centros
para el Control de Enfermedades (CDC).
La enfermedad
infecciosa proviene de la misma familia de virus que la viruela y se
propaga principalmente a través del contacto cercano, incluido el roce con la
piel infectada o ropa utilizada por personas con la enfermedad.
El martes pasado, el presidente Biden nombró a Robert
Fenton como Coordinador Nacional de Respuesta a la Viruela del Mono de
la Casa Blanca y al Dr. Demetre Daskalakis como Coordinador
Adjunto de Respuesta Nacional a la Viruela del Mono de la Casa Blanca.
“Fenton y Daskalakis juntos tienen más de cuatro décadas de
experiencia en respuesta de emergencia federal y liderazgo en salud pública,
incluida la supervisión de las operaciones y la implementación de componentes
clave de la respuesta de la Administración Biden a la pandemia de COVID-19”,
indicó la Casa Blanca sobre estos expertos. “Ambos jugaron un papel fundamental
en hacer que las vacunas contra el COVID sean más accesibles para las
comunidades desatendidas y cerrar la brecha de equidad en las tasas de
vacunación de adultos”.
En coordinación con el HHS, Fenton y Daskalakis lideran
esfuerzos en la Casa Blanca y todos los departamentos y agencias federales y
estatales para garantizar que tengan suministros adecuados para evaluar, tratar
y vacunar a las personas en riesgo, con médicos y proveedores disponibles, así
como opciones de prueba, tratamiento y vacunación.
La Administración Biden ha puesto a disposición de los
estados y ciudades de todo el país más de 1.1 millones de dosis de vacunas para
controlar la propagación del virus, además de haber ampliado las pruebas de
6,000 por semana a más de 80,000.
También se han liderado esfuerzo para evitar estigmatización
de algunas comunidades, como la LGTQIA+, una de las más afectadas, pero los casos cruzan varias
edades –incluyendo niños–, etnias y orientación sexual.
Texto tomado de La Opinión / EE. UU.
