Por Modaira Rubio Marcano*
La misma semana que en la República de Cuba el Parlamento aprobó llevar a consulta popular el Nuevo Código de Familia que legalizará el matrimonio igualitario y la adopción entre parejas del mismo sexo, en Venezuela una diputada arremetió contra las personas LGTBIQ+ y sus derechos, un conocido medio de comunicación promovió las “terapias de conversión” y el Fiscal General de la República lanzó una campaña contra la pedofilia alegando que es un delito impulsado por las élites de poder en el mundo.
La narrativa de odio de sectores antiderechos cobra fuerza de manera peligrosa en la opinión pública venezolana respaldada por vínculos de algunos políticos del gobierno y de la oposición con las iglesias católica y evangélica y otros grupos religiosos.
El Partido
Comunista de Cuba (PCC) ha dado un espaldarazo al contenido del Nuevo Código de
Familia y es casi seguro que con el apoyo oficial será aprobado el próximo 25
de noviembre.
"Estamos convencidos de que,
en su momento, mayoritariamente, el pueblo cubano hará suyo este código
revolucionario, inclusivo y democrático", dijo Homero Acosta, Secretario de la Asamblea Nacional del Poder Popular y
del Consejo de Estado de la República de Cuba.
“La versión 25 del proyecto del
Código de las Familias es una propuesta más sólida, porque está impregnada
de soberanía popular, y es reflejo de la esencia revolucionaria, de
protección de derechos, garantista de justicia social y de alto contenido
humano, aseveró Oscar Silvera Martínez, ministro de Justicia, en su
alocución en el parlamento.
"La
sociedad cubana merecía un proyecto que le representara en toda su complejidad.
Este es un código para las nuevas generaciones. Con él defenderemos un proyecto
de un país más coherente, humano y revolucionario. La era del paleolítico pasó.
Este Código de las Familias nos colocará en la vanguardia del pensamiento
moderno”, destacó el diputado Miguel Barnet, miembro del Comité Central del
PCC.
Algunos sectores
del activismo LGTBIQ+, rechazan que la norma sea sometida a consulta alegando
que los derechos humanos no deben llevarse a referendo. Sin embargo, en algunos
de esos cuestionamientos hay un velado y a veces abierto anticomunismo. Por ejemplo, en Suiza, uno de los últimos
países que ha legalizado el matrimonio igualitario, también se sometió a
consulta la ley “Matrimonio para todos” que fue aprobada con el 64,1% de los votos
en 2021. Como allá el partido de gobierno no es el comunista, parece entonces
que no es cuestionable que se sometiera o condicionara la aprobación de una ley
contentiva de derechos para las personas LGTBIQ+ a una consulta popular.
Que el gobierno
de Cuba y el PCC estén impulsando la inclusión LGTBIQ+ como política de estado,
constituye un gran avance para la región justo en momentos donde se observa un
alarmante retroceso en la materia en países como Venezuela por ejemplo.
Sobre los
recientes ataques realizados a través de medios de comunicación y redes
sociales a vocer@s de la lucha por los derechos LGTBIQ+, quienes han sido
satanizad@s por parlamentari@s y legislador@s
como Maribel Castillo, que han hecho gala de la ignorancia más supina,
expreso mi solidaridad con l@s activistas Richelle Briceño, Iris de Franca,
Tamara Adrián, y en general con todas las personas que luchan por los derechos
humanos, políticos, sociales, democráticos de tod@s.
En la segunda
parte de este artículo, señalaré los peligros de campañas mediáticas que
impulsan corrientes hiperreaccionarias relacionadas con grupos de extrema
derecha y sectas religiosas, a los que lamentablemente se unen sectores que se
dicen de izquierda, en contra de los derechos de las mujeres y de las personas
LGTBIQ+.
* IG:@modairarubio
E-mail:modairarubio@gmail.com
Comunicación
Política, Economía, Feminismos y DDH
