Por Pablo Jofré Leal*
Se vuelve a vivir en Kosovo nuevas tensiones entre las
autoridades de Belgrado y aquellas de Pristina que se autodeclararon
independientes el año 2008.
En estos días se vuelve a vivir, en la provincia serbia de
Kosovo, nuevas tensiones entre las autoridades de Belgrado y aquellas de
Pristina que se autodeclararon independientes el año 2008. Tensiones que
recuerdan las vividas en septiembre-octubre del 2021.
Ese año 2021 el gobierno Kosovar trató de imponer una serie de restricciones a la circulación de vehículos de los habitantes serbios de 4 municipios donde la población, que aún permanece en la provincia secesionista, vive situaciones de constante zozobra y la segregación del gobierno de Pristina. En este 30 de julio del 2022 una medida similar a la del 2021 desató la molestia y la movilización militar a ambos lados de una frontera y la denuncia del gobierno presidido por Aleksandar Vucic. El gobierno ruso, aliado de la república Serbia no tardó en expresar su molestia frente a la provocaciones kosovares, avaladas por Washington y la OTAN “La decisión de las ‘autoridades’ de Pristina de empezar a aplicar 'normas' discriminatorias e injustificadas sobre la sustitución obligatoria de los documentos personales y los números de registro de los serbios locales a partir del 1 de agosto es un paso más hacia la expulsión de la población serbia de Kosovo, forzando la salida de las instituciones serbias de Kosovo que protegen los derechos de los residentes serbios de la arbitrariedad del gobierno de los radicales de Pristina dirigidos por el “primer ministro” Albin Kurti”, declaró la portavoz de la Cancillería de la federación Rusa, María Zajárova (1)
Los ímpetus militares se desataron, sobre todo en las fuerzas
policiales y militares serbias y kosovares que día a día se ven las caras,
apenas separados, por ejemplo, en uno de los sitios más emblemáticos de la
región sur de Serbia: el río Mitrovica. Consigno la crónica publicada en segundopaso.es ,
tras los hechos de octubre del 2021 (2) pues da muestra que no
existirá solución a la compleja situación que se vive en el en una región
apenas reconoida por el 40 % d ellos países del mundo pero que cuenta con el
apoyo tanto de Estados Unidos como de la organización del Tratado del Atlántico
norte (OTAN) que agredió a serbia entre marzo y junio del año 1999 causando la
muerte de 6 mil ciudadanos de este país europeo, el 90 % de ellos civiles.
Doy cuenta de eaquel escrito, actualizando algunos hechos que
complementan la conclusión general: Kosovo es instrumento y punta de lanza de
los poderes occidental contra serbia y cuyo objetivo final es ser parte de la
ofensiva general contra Rusia. La circulación del Euro como moneda oficial, sin
ser Kosovo parte de la eurozona, la eliminación progresiva de las instituciones
públicas y privadas serbias y la sucesiva desaparición de todo rastro del
estado serbio en el territorio de 10.908 kilómetros cuadrados mostraron, que en
la otrora provincia serbia se concretó el plan fraguado en Bruselas, bajo el beneplácito
de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y la dirección militar de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de avanzar hacia algo más
que la “autonomía sustancial” recogida en la Resolución N° 1.244, del 10 de
junio del año 1999 (3) con que los medios europeos intoxicaron los
análisis e informes sobre la guerra en aquel territorio, exigiendo la necesidad
de un cambio sustancial en la zona y con ello avanzar hacia el verdadero
objetivo: la consolidación de la hegemonía del Eje Washington-Bruselas.
En la actualidad, sólo el 40 % de los países que conforman la
ONU reconocen a Kosovo como una república y sin embargo el estatus político
diseñado por las potencias occidentales se mantiene incólume. En cambio, ese
60% restante, donde sobresale la República Popular China, Rusia, la propia
Serbia, la enorme mayoría de los países americanos, africanos y asiáticos, no
aceptan la declaración unilateral de independencia del año 2008 ni reconocen a
una llamada República de Kosovo como un Estado soberano. La ONU, la OTAN, la
Organización para la Seguridad y Cooperación de Europa (OSCE) AN) con su
intervención en Kosovo, el año 1999, direccionaron la autoproclamación
independentista de ese territorio. Región, hasta entonces, parte del estado
serbio – una provincia – que gozaba de amplia autonomía, enclavada entre
Albania, Montenegro, Serbia y Macedonia, donde las pasiones políticas y étnicas
se presentan maximizadas, a un par de horas de vuelo de la opulenta Europa
Central.
Tuve la oportunidad de viajar por los Balcanes y en
específico por Croacia, Serbia, Kosovo, Bosnia Herzegovina, entre otras partes
de ese interesante mundo, en las postrimerías de la guerra de agresión contra
Serbia el año 1999 cuando los ecos de la operación Fuerza Aliada, entre el 24
de marzo al 11 de junio de ese año 1999 significaron la muerte de al menos
6.000 serbios, el 90 % de ellos civiles, la destrucción de parte importante de
su infraestructura industrial y militar. Una agresión unilateral, iniciada por
la OTAN sin autorización alguna de la organización de las Naciones Unidas (ONU)
y su Consejo de seguridad. Acciones consideradas crímenes de guerra y que
fueron cuestionadas incluso por la ex Fiscal del Tribunal Penal internacional
para el ex Yugoslavia, Carla del Ponte, quien señaló que los bombardeos contra
Serbia fueron ilegales.
Esa región de los Balcanes, surcada de historia, de luchas,
de conflictos, de proyectos de unión y una vuelta a la fragmentación requiere
ser analizada en profundidad. Una mirada superficial nos deja en penumbras.
“Cuanto mayor es la obscuridad, menos racional y más terrorífica es la
resistencia”. Las palabras del periodista-escritor estadounidense Robert
Kaplan, suelo traerlas a colación al hablar de los Balcanes, pues expresan
simbólicamente, en su libro “Los Fantasmas Balcánicos” no sólo la visión
política de una región que se expresa simbólicamente en la descripción de la
treintena de Monasterios ortodoxos serbios en Kosovo, sino también la realidad
de toda la península que se extiende desde Istria hasta el estrecho de los
Dardanelos. Una existencia
Inalterable a lo largo de siglos de opresión, muerte y
ocupación por distintos amos. Obscuridad ante la visión mágica religiosa de las
creencias ortodoxas, pero también ante las escenas de espanto y crueldad de
siglos de avasallamiento de los imperios otomano y austrohúngaro, además de las
rivalidades entre vecinos, que se describen con crudeza.
No ignoro, en lo absoluto, que Kaplan es un escritor
vinculado a los republicanos en Estados Unidos y esa misma condición es
valiosa, en virtud de encontrar esa mirada imperial, que en materia de defender
hegemonías no duda en mostrarse con todos sus bemoles incluyendo la crónica
hipocresía de presentarse como potencia con un destino manifiesto. Un libro
interesante, donde es posible visualizar las sombras y visión, lucha eterna de
contrarios, paradojas de una misma certidumbre, donde el enemigo, en la otrora
y actual desmembrada Yugoslavia, siempre estuvo presente dentro de los ánimos y
las acciones. Pasiones étnicas, políticas, que se han presentado de manera
brutal en la puerta trasera de la Europa de la opulencia, y hoy un patio
depositario de inversiones y ambiciones.
Han pasado más de dos décadas desde los ataques de la OTAN a
Serbia por el conflicto de Kosovo, pero las situaciones de antagonismo y
tensión étnica siguen teniendo una palpable y cotidiana presencia, como lo
demuestra incluso un hecho que parece banal, pero que desata esas pasiones,
como fue el tema de tránsito de vehículos serbios por la zona kosovar y la
resistencia de los habitantes serbios frente a esa medida. Hoy en Kosovo, como
a fines de la guerra de agresión contra Serbia, al caminar por las calles de su
capital: Pristina, es difícil distinguir algún signo que delate, que alguna vez
hubo autoridades yugoeslavas. No se hablaba de país, en aquel ya lejano 1999,
pero tampoco ninguna persona dejaba de pensar, que más temprano que tarde, la
independencia, más que una amplia autonomía, sería su estatus jurídico-político
apoyado por ese occidente hegemónico.
Más allá de Kosovo
El reconocimiento de Estados Unidos y sus aliados europeos,
fundamentalmente, unido a un sionismo que no pierde oportunidad de enquistarse
en el mundo (4) que alberga hoy a la mayor base militar
estadounidense del mundo; infringen el Derecho Internacional, creando una nueva
injusticia con respecto al pueblo serbio, avivando fuegos de pasión y odios
étnicos y preparando así el terreno para nuevos enfrentamientos violentos en
los Balcanes. En Kosovo se ha violado el derecho internacional en forma
flagrante y para ello la fuerza militar se ha usado como disuasivo más que el
diálogo político. Pensar que sólo el factor económico como anzuelo puede
detener los conflictos es no conocer la historia y menos aún, una que en los
Balcanes ha demostrado la posibilidad de catalizar los conflictos cuando todo
parece transcurrir, para el ojo poco avizor, en una calma traicionera.
Tengamos presente un hecho fundamental: Kosovo posee el Campo
Militar de Bondsteel (5) una de las bases militares más grandes y
costosas construidas por los Estados Unidos. Alberga a 4.000 tropas de
ocupación. El complejo fue construido en 386,47 hectáreas con un perímetro de
11,27 kilómetros. Construida por la empresa privada Kellogg, Brown, and Root
(KBR) y el ejército estadounidense por 350 millones de dólares en Uroševac,
cerca de la frontera con Macedonia. Bondsteel tiene un costo de 70 millones de
dólares al año, para mantener en activo su propia central eléctrica,
depuradoras, helipuerto e incluso Burger King y una Taco Bell. Nada que pueda
faltarles a las tropas en esa región, parte de las 800 bases militares
estadounidenses en el mundo. La realidad de la construcción de Camp Bondsteel
no tiene que ver exclusivamente con Kosovo y la OTAN.
Existen intereses geoestratégicos relacionados con los
Balcanes, Asia Occidental y la frontera occidental de Rusia. Ya en su momento
los medios estadounidenses, en especial The Washington Post había
señalado durante la época de decisión de construcción de Bondsteel que “con
Oriente Medio cada día más frágil, necesitaremos bases y derechos de vuelo
sobre los Balcanes para proteger el petróleo del Mar Caspio” Recordemos que la
base se encuentra en una zona a vuelo de avión sin reabastecer de Asia
Occidental, el Cáucaso y Rusia. De esta forma se puede controlar oleoductos y
corredores energéticos vitales como el oleoducto transbalcánico donde
multinacionales estadounidenses como Halliburton tienen presencia e
intereses (6)
En el corazón del disputado territorio de Kosovo, los serbios
brillan por su ausencia – concentrados y desplazados al norte de esta provincia
o república reconocida en forma limitada según sea quien defienda determinada
política. Serbios han sido reemplazados por otras minorías: la de funcionarios,
civiles y militares de la ONU, la OSCE, ONGs y OTAN. La soberanía de Belgrado
sobre Kosovo – considerada por los serbios como la cuna de su nación – es una
fantasía bajo la secesión de la población albanokosovar. Se han suprimido las
leyes federales yugoslavas. El dinar, sustituido en principio por el Marco
alemán ha sido sustituido por el Euro como moneda oficial de cambio, para todo
tipo de comercio, sea este legal o ilegal. Pérdida de soberanía expresada, por
ejemplo, en la autorización de las autoridades de ocupación de la ONU para
imprimir sellos postales cuyo uso fue aprobado por la Unión Postal Universal.
No hay lugar a dudas, de Serbia no se quiere saber nada.
Los teutones han tejido sus redes, desde la muy políticamente
correcta Eslovenia, pasando por Croacia y la Federación croata-musulmana de
Bosnia Herzegovina y dando un salto hacia la ocupada provincia Serbia de
Kosovo, Macedonia y expandiéndose hacia Grecia y Turquía. El poderío económico
alemán sienta las bases de un nuevo orden global para los Balcanes. Allí donde
se escribía socialismo, como bloque, hoy se constata la presencia
multinacional, que deriva a una hegemonía política y económica de esta nueva
Alemania convertida en el motor de la pujante UE y con ventajas en su avance
hacia el Este y que le está generando dificultades con su socio estadounidense
pues Alemania habla de negocios con Rusia cuando Washington quiere hablar de
guerra, como se ha expresado, en toda su dimensión con el tema Ucrania, que ha
significado, por ejemplo, la suspensión el proyecto Nord Stream II, aunque ello
signifique un aumento en siete veces del valor del combustible que
necesitan los europeos. Alemania ha sucumbido, al igual que el resto de Europa
en su soberanía, no existe dignidad ni independencia, la política exterior europea
se teje en Washington.
En Kosovo, el trabajo productivo de la agricultura y la
minería se reemplazó por el meramente asistencial y caritativo. Campea el
contrabando, narcotráfico a cargo de mafias, como la
albanokosovar (7) cuyos mercados principales se ubican en Italia,
Suiza y Alemania y que extiende sus tentáculos incluso en África y el
continente americano. La prostitución permite a civiles y militares extranjeros
gastar a manos llenas los codiciados euros. El objetivo declarado, por la ONU y
las fuerzas aliadas de la OTAN, para su intervención en Kosovo, sostenía la
necesidad de detener las matanzas llevadas a cabo por las fuerzas serbias
contra la población albanokosovar. Han pasado más de dos décadas desde el fin
de los bombardeos contra Serbia y la situación, en esencia, no ha variado.
Reinan las reglas de la limpieza étnica, pero ahora con un perjudicado
distinto.
En Kosovo, las minorías, antaño consideradas verdugos no
tienen nada que celebrar con la presencia de franceses, italianos,
estadounidenses, africanos o toda esa multiplicidad de nacionalidades que se
han instalado allí. Serbios y gitanos son hoy los parias de la histórica y
disputada provincia. Ser gitano en Pristina es llevar la marca de Caín,
sinónimo de haber hecho el trabajo sucio de los militares y paramilitares
serbios contra la población albanokosovar. Las acusaciones que suelen repetirse
son, que al caminar por las calles de Pristina, Prizren, Istok o Djavorica, el
no ser albanokosovar es arriesgarse a una paliza y hasta la muerte.
Recordemos que el medio euronews señaló que “en 2008, justo
después de que Kosovo declarara la independencia, Carla Del Ponte, la fiscal
jefe del Tribunal Penal Internacional de las Naciones Unidas para la ex
Yugoslavia (TPIY) de 1999 a 2007, publicó sus memorias: “Señora Presidenta:
Enfrentamientos con los peores criminales de la humanidad y la cultura de la
impunidad” Madame President: Confrontations with Humanity’s Worst Criminals and
the Culture of Impunity”. En ella, no sólo sostuvo, que durante el conflicto de
Kosovo se cometieron graves delitos contra nacionales serbios, que habían
permanecido en Kosovo después de la guerra, sino que esos delitos no se habían
investigado seriamente. Participaron importantes figuras del gobierno kosovar
de la posguerra. Además de los abusos, asesinatos y desapariciones de
prisioneros en una amplia red de centros de detención del Ejército de
Liberación del Kosovo en Albania septentrional y central, Del Ponte destacó las
denuncias de que se habían extraído órganos de algunos prisioneros en una
clínica médica de Albania, se habían transportado al extranjero y se habían
vendido (8)
Las Naciones Unidas y la OTAN han administrado la provincia
de Kosovo y tras un poco más de dos décadas, este recién creado y poco
reconocido estado tiene una economía inexistente y se ha convertido en un foco
del crimen organizado, del tráfico de drogas, de armas y de seres humanos con
trata de blancas que suelen nutrir el mercado de Italia y Suiza,
principalmente. Los funcionarios internacionales han constatado que en Kosovo
no hay una auténtica sociedad civil, en condiciones de poner en funcionamiento
una verdadera institución democrática. Lo que se constata más vívidamente es
que ahí malviven diversas minorías protegidas por las tropas internacionales.
Para los 100.000 serbios, 30.000 gitanos, 35.000 eslavos musulmanes, 20.000
turcos y los 12.000 goranis - eslavos de la región de Gora que profesan el
islam - que aun malviven en una de las zonas más conflictivas del mundo la idea
de paz y tranquilidad escapa a su cotidianidad.
Los medios europeos, el año 2021, con satisfacción dieron a
conocer, que gracias a la mediación de la Unión Europea y su representante ante
el conflicto, Miroslav Lajcak habían alcanzado un acuerdo que puso fin a las
tensiones en la frontera de fines de septiembre pasado. Hoy, en julio del 2022
se vuelven a expresar las mismas palabras. El presidente serbio Aleksandar
Vucic afirma que confía en que se pueda llegar a solucionar el problema ya
crónico. Rusia ha señalado la necesidad de cesar las provocaciones contra
Serbia, acusando a las autoridades kosovares de atizar las tensiones. La
portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, ha instado
este domingo a Kosovo, así como a Estados Unidos y la Unión Europea "que
están detrás de ellos a cesar las provocaciones y a respetar los derechos de
los serbios en esa república parcialmente reconocida” (9)
Kosovo decidió aplazar sus reformas que desencadenó la
movilización serbia, justo después de reunirse con diplomáticos occidentales.
Muestra evidente del rol jugado por occidente en este nuevo episodio del
conflicto. Un Occidente que es hablar de Washington y los suyos cuya hegemonía
no quiere perder en ciertas zonas del mundo y que ordena lo que se hace o no se
hace en la provincia ocupada de Kosovo. El rol que cumple este occidente es de
catalizador del conflicto al mismo tiempo que tiene el poder para definir que
Pristina no siga con sus determinaciones provocadoras.
Resulta evidente, que el enemigo en Yugoslavia siempre estuvo
adentro, en las entrañas de esa multiplicidad de pueblos, aunque el Titoismo
intentó mantener las viejas y odiosas rivalidades en un estado de tenebroso
enmascaramiento, la disolución del campo socialista, la irrupción de la OTAN
más allá de las fronteras que tenía el otrora Pacto Varsovia y esa búsqueda de
mercados encubierto bajo razones humanitarias, la imposición de soluciones que
apuñalan la dignidad de los pueblos, han vuelto a colocar en el tapete que los
Balcanes sigue siendo una zona donde la tensión es pan de cada día por más que
exista una fuerza multinacional liderada por la OTAN la denominada
KFOR (10) que sólo ha servido como muestra de la inoperancia de
aquellas creaciones de la ONU para impedir conflictos y utilizar determinados conflictos
para crear puntas de lanza e instalar gobiernos títeres, que le sirvan para
objetivos mayores. En este caso el control de las riquezas energéticas de la
región. Además de gasoductos y oleoductos. El cerco a la federación Rusia e
influir en el freno al desarrollo de la nueva ruta de la seda.
- https://actualidad.rt.com/actualidad/437157-rusia-insta-kosovo-cesar-provocaciones
- https://segundopaso.es/news/1944/Kosovo-De-Provincia-Serbia-a-Feudo-de-la-OTAN
- https://es.hrvwiki.net/wiki/United_Nations_Security_Council_Resolution_1244
- Efectivamente
en febrero de este año 2021 y “gracias a la bendición de Estados Unidos”
como declaró la ministra de Relaciones Exteriores y Diáspora de la
República de Kosovo, Meliza Haradinaj. Tanto la rebelde provincia serbia
como el régimen sionista establecieron relaciones diplomáticas con la
puesta en funcionamiento de la embajada del ente israelí en Pristina.
https://www.telesurtv.net/news/kosovo-israel-establecen-relaciones-diplomaticas-20210201-0049.html
- En
el marco de la misión de la OTAN en Kosovo, KFOR por sus siglas en inglés,
los militares de varios países se alojan en la base - Polonia, República
Checa, Ucrania, Turquía, Rumania y Eslovenia. La base fue fundada tras el
fin de los ataques aéreos de la OTAN contra Yugoslavia, cuando el país
perdió control de la región. Los norteamericanos eligieron un lugar poco
poblado que casi no fue bombardeado por los aviones de la OTAN y por ende
estaba libre de uranio empobrecido. La base es el lugar donde elaboran los
datos que llegan tanto de los Balcanes como de Oriente Medio. Aquí se
encuentran los sistemas de comunicaciones más modernos y aquí mismo se
estaciona el grupo especial responsable por las “guerras informativas”,
agentes de inteligencia con experiencia que sirvieron en Afganistán e
Irak.
https://www.geopolitica.ru/es/news/bondsteel-kosovo-la-base-de-los-eeuu-desde-dentro
- https://www.wsws.org/en/articles/2002/04/oil-a29.html
- En
un interesante trabajo realizado por de Ivonne Jhegenis Castro Riverso de
la Universidad Militar de Nueva Granada en su Facultad de Relaciones
Internacionales, Estrategia y Seguridad. Bogotá, Colombia.
https://repository.unimilitar.edu.co/bitstream/handle/10654/6741/CastroRiverosIvonneJhegenis201pdf?sequence=1&isAllowed=y.
La Mafia Albanokosovar controla más del 70% del mercado de heroína de
Suiza, Austria, Alemania y los países escandinavos, allí también cuentan
con un gran número de mujeres que son obligadas a ejercer la prostitución.
En España y Suecia, cuentan con un alto número de ladrones profesionales,
los cuales son y han sido entrenados por antiguos militares, policías o
terroristas del ELK. En Inglaterra, esta mafia es brilla por sus actos de
chantaje, posesión de armas ilegales y trata de blancas. Principalmente
los sectores en los cuales trabaja la Mafia Albanokosovar según García
(s.f.) son: la droga (principalmente la heroína, la cual se transporta por
medio de la ruta de los Balcanes hasta Turquía), el contrabando
(principalmente de cigarrillos. La prostitución (principalmente de menores
de edad, la mayoría son secuestradas en los campos de refugiados
kosovares, otras han corrido la mala suerte de ser engañadas y llevadas a
Kosovo desde Europa y América para ser algunas vendidas y otras utilizadas
como esclavas), el tráfico de armas, la extorsión (principalmente hacia
refugiados kosovares las diásporas albanesas en Europa y América), y para
finalizar el transporte de inmigrantes ilegales hacia el territorio de la
Unión Europea.
- https://es.euronews.com/2020/10/06/trafico-de-organos-sed-de-venganza-los-crimenes-de-guerra-que-se-estan-investigando-en-kos
- https://actualidad.rt.com/actualidad/437157-rusia-insta-kosovo-cesar-provocaciones
- La
KFOR (siglas en inglés de Kosovo Force) es una fuerza militar
multinacional liderada por la OTAN que entró en Kosovo el 12 de junio de
1999, dos días después de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas
aprobara la resolución 1244. Entre los objetivos del operativo se
encontraban: mantener el orden y la seguridad en Kosovo, mantener los
puntos acordados en el acuerdo de paz y dar asistencia al programa de la
misión de la ONU en Kosovo (UNMIK).
*Periodista y escritor chileno. Analista internacional, Master en Relaciones
Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en temas
principalmente de Latinoamérica, Asia Occidental y el Magreb. Es colaborador de
varias cadenas de noticias internacionales. Creador de página WEB de análisis
internacional ANÁLISIS GLOCAL www.analisisglocal.cl
Tomado de Hispan T.V / Irán.
