Las familias encontraron a sus hijos mareados y aturdidos y
han pedido responsabilidades
Por Beatriz Paricio Cabañas
La Academia Grand River de Michigan, en Estados Unidos,
figura hoy en todos los medios de comunicación del estado tras lo ocurrido en
sus instalaciones. Los padres están desconcertados y piden explicaciones
después de que sus hijos de seis años llegaran borrachos a casa.
Todo se debió a la curiosa invitación de una de sus
compañeras que les ofreció tequila diciéndoles que era zumo de limón. La
escuela ha lamentado lo ocurrido y ha abierto diligencias para saber de dónde
sacó la menor la botella y el grado de responsabilidad de sus padres.
Los niños llegaron borrachos a casa
Todo comenzó en el jardín de infancia de una escuela de
Michigan. Varios niños compartían unos minutos de descanso cuando una de sus
compañeras se acercó a ellos. Portaba una botella individual con llamativos
dibujos y de color rosa, que nadie se esperaba su contenido.
Tendiéndoles unos vasos, vertió sobre ellos parte del líquido
y los repartió entre sus compañeros diciéndoles que era zumo de limón. Mientras
merendaban, los niños comenzaron a experimentar una serie de mareos y malestar.
Estos le preguntaron qué era lo que estaban bebiendo y la
niña de seis años les confesó que era tequila. Asustados, uno de los menores se
acercó a la profesora que estaba en el patio y le comentó que en su vaso había
licor.
Ella, creyendo que le estaba tomando el pelo, no se lo tomó
en serio e incluso bromeó. Sin embargo, al ver al resto de niños mareados lo
puso en conocimiento del centro que rápidamente contactó con los padres.
La niña de seis años había llevado al colegio una botella de
tequila de la marca José Cuervo con un 10% de contenido en alcohol.
Aunque el colegio dio aviso, las familias mostraron su
malestar por lo ocurrido preguntándose cómo pudo ocurrir algo así. Dominique
Zanders, una de las madres de las niñas afectadas contó que su hija estaba
"aturdida" y "mareada" tras beber cinco sorbos.
El caso de la hija de Alexis Smith podría haberse complicado
dado que la niña toma una medicación. Tras recibir la llamada de que la menor
estaba borracha, esta no se lo podía creer. "Le pregunté cómo, «¿Mi hija
está bien?» y ella dijo: «Ella está aquí y se ve bien», y luego dije: «Está
bien, ¿cuánto bebió?».
Misma pregunta que hicieron todos los padres y que la escuela
no supo dar respuesta pues no sabían lo que estaba ocurriendo en el patio.
El colegio responde a lo ocurrido
Tras conocer lo ocurrido, las familias han manifestado su
descontento con los profesionales de la institución. Mientras algunos culpan al
colegio, otros señalan a los padres de la niña por la irresponsabilidad de
dejar a su alcance una bebida alcohólica.
La Academia Grand River de Michigan se defiende asegurando
que los miembros de la escuela "se dieron cuenta rápidamente de la bebida
e inmediatamente abordaron la situación". En este sentido, contactaron con
"profesionales médicos en el control de envenenamiento y llamaron a los
padres de los menores involucrados".
La dirección del colegio envió un mensaje a las familias
mostrando sus disculpas y confirmando que habrá consecuencias. "Si bien
tratamos de vigilar todo lo que nuestros estudiantes traen a la escuela, eso
simplemente no es posible", explican. "Es desafortunado que este tipo
de bebidas para adultos puedan confundirse fácilmente con bebidas aptas para
niños", lamentan.
Desde el centro comentan que la niña podrá ser castigada si
así lo consideran oportuno y que sus padres fueron avisados de inmediato. Lo
más probable es que la escuela reciba algún tipo de sanción, mientras otros
aseguran que deben ser los padres de la niña los castigados.
La Noticia Digital / España.
