El 8 de marzo, las localidades de Bucha, Vorzel, Irpín,
Hostomel..., todas ellas ciudades en el extrarradio de Kyiv, quedaron total o
parcialmente ocupadas por el ejército ruso, a los doce días del inicio de la
invasión. El pasado jueves 1 de abril las tropas ucranianas recuperaban
el control total de Irpín y al día siguiente, el de Bucha, después de
la retirada rusa. Todas estas localidades constituían para el ejército ruso la
puerta de entrada a la capital ucraniana. La resistencia fue feroz.
JOAQUÍN LUNA
¿Cuerpos en las calles?
Según una investigación preliminar de la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch, el ejército ruso había cometido posibles crímenes de guerra en las áreas bajo su control, entre ellos ejecuciones sumarias de civiles. La investigación reúne una decena de testimonios.
En el caso de Bucha, un testigo relató cómo el 4 de marzo, al
inicio de la irrupción de las tropas rusas, cinco hombres fueron puestos de
rodillas en una carretera, se les hizo despojarse de su calzado y sus abrigos,
se les cubrió la cabeza con su propia camiseta y uno de ellos recibió un
disparo en la nuca.
Apenas las tropas ucranianas -unidades especiales de la
policía, específicamente- entraron en la ciudad encontraron 20 cadáveres en una
sola calle, algunos de ellos con las manos atadas a la espalda. En ese momento
no había testigos independientes para atestiguarlo. La prensa ha tenido acceso
restringido con el argumento de la posible presencia de minas y explosivos. Un
reportaje fotográfico publicado al día siguiente por la web lb.ua mostraba
solo dos cuerpos en una esquina.
El 2 de abril, el alcalde de Bucha, Anatoliy Fedoruk,
anunciaba que casi
300 cuerpos habían sido enterrados en fosas comunes y que decenas de
cadáveres yacían en las calles, algunos con las manos atadas. Bucha tenía antes
de la guerra unos 28.000 habitantes.
¿Y en otros lugares?
El 3 de abril, el fiscal general ucraniano anunció que 410
cuerpos de civiles asesinados habían sido retirados del territorio de la región
(óblast) de Kyiv para ser examinados. Solo en Irpín fueron
desactivados 643 artefactos explosivos dejados por los ocupantes. En otras
localidades del entorno de Kyiv, como Vorzel y Zabuchya, y asimismo de
las regiones de Járkiv y Cherníguiv, la población civil ha sido víctima de
abusos y atrocidades, algunas de ellas documentadas por Human
Rights Watch.
¿Quién es responsable?
La inteligencia militar ucraniana se ha apresurado a publicar
una lista con los nombres de 1.600 soldados rusos, todos ellos miembros de la
64 Brigada Independiente Motorizada del ejército ruso. Sin embargo, esto
carece de valor jurídico y no basta con señalar a los rusos. Es necesaria una
investigación independiente y en profundidad de los hechos que pueda
discriminar responsabilidades.
Rusia ha sido categórica al respecto. "Esta información
debe ser seriamente cuestionada", dijo a los periodistas el portavoz del
Kremlin, Dmitri Peskov, en una conferencia telefónica.
"Por lo que hemos visto, nuestros expertos han
identificado indicios de falsificación de vídeos y otras manipulaciones".
Peskov dijo que los hechos y la cronología de los
acontecimientos en Bucha no apoyan la versión de los acontecimientos de
Ucrania, e instó a los líderes internacionales a no apresurarse a juzgar.
El Pentágono duda
A la vista de las imágenes, el Pentágono se ha manifestado
con cautela, diciendo, a través de un portavoz en condición de anonimato, que
"no puede confirmar de manera independiente" los sucedido, "pero
tampoco estamos en posición de refutar esas afirmaciones".
La presidenta de Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha
anunciado que enviará un equipo de investigadores para apoyar a la Fiscalía
ucraniana. Eurojust (la agencia para la cooperación judicial penal) y Europol
"están preparadas para ayudar".
Tomado de La Vanguardia / España – Imagen: Sergey Supinski /
AFP
