Por Gustavo Hernández
Salazar
Según Naciones Unidas, aproximadamente 200 millones de
niñas y mujeres de todo el mundo han sido víctimas de mutilación genital
femenina, la mitad de ellas en Egipto, Etiopía e Indonesia. La Organización
Mundial de la Salud (OMS) define esa
terrible practica como "todos los procedimientos que, de forma intencional
y por motivos no médicos, alteran o lesionan los órganos genitales
femeninos".
Pero, para sorpresa de muchos, la mutilación femenina no es
un asunto exclusivo de Asia, Oriente Medio y África; en Europa, en Estados
Unidos y en América Latina también se practica.
En Estados Unidos de
Norteamérica
El primer caso
conocido por la opinión pública en EE.UU. se produjo en 2006, cuando un
inmigrante etíope fue condenado a 10 años de cárcel por haber mutilado a su
hija con unas tijeras. En 2017, Jumana Nagarwala, una médico de Detroit, fue
acusada por fiscales federales de practicar durante un período de 12 años, la
mutilación genital a niñas de entre seis y ocho años de edad. Ese caso
causó un enorme impacto en ese país y ocurrió pese a que la ablación femenina
es ilegal en U.S.A. desde 1996.
Casos en Europa
En España, por ejemplo, más de 3.600 niñas están en peligro
de sufrir la mutilación genital femenina, según un estudio promovido por la
Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género y realizado por la
Fundación Wassu-UAB, presentado recientemente.
En Barcelona – Cataluña es la región donde se detectaron los
primeros casos de niñas mutiladas en el año 1993-, con un total de 746 menores,
es donde se cree que hay un mayor número de niñas en riesgo de sufrir la
ablación en España. En segunda posición estaría Girona con 504 y Madrid, con
335, ocuparía el tercer lugar. En Reino Unido y en el resto de Europa hay casos
documentados también.
América Latina no es la excepción
De acuerdo al Fondo de Población de Naciones Unidas
(UNFPA), Colombia es el único país de América Latina en el
que se practica la mutilación genital femenina, cuyas víctimas son niñas
indígenas del pueblo emberá chamis, aunque se cree que puede practicarse
también en algunas zonas de Panamá y Ecuador.
¿Quiénes son los
emberá?
El pueblo indígena emberá pertenece al tronco cultural y
lingüístico Chocó, conformado por los waunana y emberá, originarios del
territorio que actualmente corresponde al departamento del Chocó,
Colombia. Los emberá habitan mayoritariamente entre la cordillera central
y el Pacífico colombiano, se diferencian entre sí de la siguiente manera: emberá dobida, gente de río; emberá oibida, gente de selva; emberá
pusabida, gente de mar,
y emberá eyabida, gente de montaña. Estos a su vez, se
dividen en dos grupos, catíos y chamíes, es en estos últimos donde se
arraigó la práctica de la clitoridectomía.
Desde los años setenta del siglo pasado se tienen
informaciones sobre la existencia de la ablación entre los emberá chamís. Según
el antropólogo colombiano Luis Guillermo Vasco, durante un trabajo de campo en
la zona de El Chamí (Risaralda), un misionero mencionó la existencia de la
ablación femenina, sin embargo, según dijo, esto no lo pudo comprobar durante
su investigación.
La ablación: ¿una
"curación"?
Las emberá chamís dan diferentes nombres a la ablación; pero, sobre todo, suelen llamarla "curación" o “ el arreglo" .En
ciertas comunidades se cree que si no se realiza la ablación, el clítoris sigue
creciendo hasta parecerse a un pene o hasta alcanzar un tamaño tal que en el
acto sexual resulta incómodo. Por lo general, la mutilación genital se realiza
en el momento del nacimiento de la niña o entre dos y quince días de nacida, aunque se han reportado casos en
jóvenes. Se cree necesaria para que las niñas no se vuelvan "sexualmente
promiscuas" o terminen siendo lesbianas. A nivel político y ético hay que
tratar el tema de la ablación con mucho tacto.
2 de cada 5
En 2007, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA)
con el apoyo de autoridades colombianas, puso en marcha una iniciativa
para eliminar la ablación genital en
Colombia, práctica que se piensa puede afectar a 2 de cada 5 niñas emberá
chamis. El proyecto Embera-Wera, al parecer, ha tenido bastante éxito, pero,
como lo indica la especialista Dana Barón Romero, “es importante tener en
cuenta que la transformación de esta práctica es un proceso de muchos años, de
generaciones”.
¿Y en el resto de
América Latina?
Como ya se ha señalado, se cree que la ablación femenina
también se practica en pequeñas comunidades indígenas de Panamá y Ecuador,
aunque esto no está debidamente documentado; sin embargo, como dice la doctora
Vivian Martínez Díaz, doctora en Antropología por la Universidad de los Andes –
Colombia -, “es una práctica tan íntima que tal vez se está dando en otras
comunidades de América Latina sin que lo sepamos”.
Día mundial de
tolerancia cero con la mutilación genital femenina
En el mundo hay cada vez más disposición para luchar contra
la mutilación genital femenina; entre otras medidas, se ha establecido el 6 de
febrero de cada año como el día mundial contra la ablación, un día “para
concienciar y movilizar a la sociedad acerca de la importancia que la
educación y el trabajo comunitario tienen para proteger a las niñas de esta
práctica dañina”.
“Muchas mujeres indígenas son conscientes de
que hay usos y costumbres en sus comunidades que las reprimen, hechas para
controlar su sexualidad, y que hay que cambiarlas”, ha indicado sobre este tema
la antropóloga Martínez Díaz. Que así sea.
Este artículo fue publicado originalmente por el periódico español
Baleares sin Fronteras.

