Se suele decir que a río revuelto, ganancia de pescadores. Un
refrán muy adecuado para describir las relaciones actuales entre España
y Argelia. La decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de defender la
postura de Marruecos en el Sáhara Occidental, yendo así en contra de las
resoluciones de Naciones Unidas, ha abierto una brecha con el país
norteafricano,
Esta situación no es baladí, ya que en 2021 el gas argelino supuso más de un 45% del total que recibió España. Con la guerra de Ucrania y los intentos europeos de reducir la dependencia energética de Rusia, la necesidad ahora de Argel es mayor. Y con las fricciones actuales, hay un país dispuesto a sacar tajada: Italia.
No es casualidad que mientras que Pedro Sánchez
visitara Marruecos el próximo 7 de abril, su homólogo italiano, Mario
Draghi, hará lo propio con Argelia el 11, solo cuatro días después.
Será la culminación de un acercamiento que lleva semanas fraguándose y que
tiene como objetivo reforzar los lazos económicos, políticos y, sobre todo,
energéticos. La idea es aumentar el suministro de gas a corto
plazo y quizás a medio y largo plazo convertirse en el socio principal
de Argel en esta materia.
De momento, los guiños a uno y otro lado han sido permanentes
en las últimas semanas. Primero fue la visita del ministro de
Exteriores italiano, Luigi di Maio, y el consejero de Eni a Argelia para
reforzar la cooperación energética a finales del mes de febrero.
Después, en marzo, ambos países firmaron en Roma un
acuerdo que permitirá una mayor colaboración en materias políticas y
económicas. El siguiente paso es la visita de Draghi a Argelia y en mayo será
el presidente argelino el que visitará Italia.
De hecho, desde el país europeo no se esconde la necesidad de
convertir a la nación norteafricana en un socio estratégico clave.
Así, Di Maio señaló que en Italia se espera "una asociación estratégica de
360 grados para intensificar el diálogo político, fortalecer aún más la
cooperación económica y energética, y trabajar juntos por la estabilidad del
Mediterráneo".
Cabe recordar que actualmente Argelia ya es el
segundo proveedor de gas italiano, solo superado por Rusia. A través
del gasoducto Trans-Med, el gas sale desde el campo Hassi R'Mel, va
por Túnez y llega a Sicilia. Supone el 20% del suministro total italiano, pero
desde Roma se está intentando que sea más.
Mientras tanto, España pasa por un momento
complicado. El enfrentamiento entre Marruecos y Argelia provocó que
los segundos cerraran en octubre de 2021 uno de los dos gasoductos que conectan
el país con la Península Ibérica. Concretamente, el de más capacidad, el
Magreb-Europa, que pasa por Marruecos.
Lógicamente, esta decisión ha hecho que las
exportaciones de gas a España se hayan reducido y el cambio de postura
respecto al Sáhara ha agravado la situación. De momento, desde Argel se ha
anunciado que mantendrán los precios del gas a todos los clientes, a
excepción de España.
Italia también ha estado explorando recientemente la
posibilidad de construir un gasoducto que conecte directamente España e
Italia y que así los italianos puedan recibir también por esta vía el
gas argelino. Conviene señalar, en este sentido, que España tiene la mayor
capacidad de regasificación de Europa, pero transportarlo a través de los
Pirineos ha sido siempre un problema.
Por tanto, Italia busca soluciones para alejarse de Rusia y Argelia
está en todas las papeletas. Está por ver qué opciones son las que
terminan siendo elegidas.
Tomado de yahoo.es
